El inglés de Racing Bulls tuvo el bautismo de la máxima categoría contra los muros de Madring.
Debieron pasar 95 minutos de entrenamientos de Fórmula 1 para que llegara el primer golpe en el flamante Madring, el circuito que recibe al GP de España desde este año. Ya se habían disputado los 60 minutos de la primera práctica sin siquiera roces contra el muro, algo que pareció lógico porque los pilotos salieron cautelosos. Los accidentes quedaron reservados para Fórmula 2 en el arranque del viernes. Pero la racha de la máxima categoría se cortó con Arvid Linblad en el segundo ensayo.
Se sabía que la segunda sesión de pruebas sería el momento en el que los corredores buscarían el límite, especialmente en la simulación de clasificación. Allí todos irían más cerca de los muros. Avisó Oliver Beraman, con un toquecito que no le generó problemas. Liam Lawson besó la defensa también, aunque no sufrió daños. Hasta que llegó el inglés de Racing Bulls, quien destruyó su VCARB 03.
Lindblad, una vez más, demostró su nivel y talento durante la primera sesión en la que quedó séptimo. Y en el primer intento con los neumáticos blandos logró 1m33s890 para ubicarse cuarto en la segunda tanda. Hasta que llegó el golpe en la curva 13. Cuando intentaba limar algunas décimas más, el inglés entró pasado, su auto se cruzó y terminó impactando lateralmente las defensas. El británico se bajó sin problema de su Racing Bulls, que mostró daños en la suspensión trasera y delantera derecha, y los alerones (delantero y trasero). Arvid quedará en la historia de Madring como el primer piloto de F1 que generó una roja y terminó contra los tan temidos muros.
