Fernando Alonso tuvo que abandonar en China por la falta de sensibilidad que le generaban las vibraciones. Honda trabaja, pero la mejora demorará meses y Adrian Newey podría dejar de ser el director del team para ocuparse solo de lo técnico.
La cámara on board del Aston Martin número 14 durante el GP de China mostró a Fernando Alonso soltar el volante varias veces, especialmente a partir del 20º giro. El motivo: las tremendas vibraciones que experimenta el AMR26 se trasladan por el chasis y llega a las extremidades de los corredores. El español finalmente abandonó en la 32ª de las 56 vueltas pactadas en Shanghái. Lance Stroll, compañero del bicampeón asturiano, dijo que la sensación es como la de electrocutarse. Así está el equipo del millonario Lawrence Stroll.
La situación no pasó inadvertida por la Federación Internacional del Automóvil. Según el sitio italiano Fórmula Técnica, la entidad decidió analizar minuciosamente la telemetría de los dos coches verdes para saber si está en riesgo la salud de los pilotos. Los problemas radican en la unidad de potencia de Honda y en su batería. Los números de Aston Martin son una muestra: de las 228 vueltas que deberían haber completado en carreras principales (contando los dos autos) apenas pudieron dar 105.
Fernando Alonso avisó que recién en tres o cuatro meses podrían salir del fondo. Según publican medios europeos, Honda podría destinar parte del dinero previsto para otras categorías en la que interviene (como MotoGP) para inyectarlo en las mejoras de la unidad de potencia de F1. El problema es que, si se supera el límite presupuestario, las sanciones caerán del lado de Aston Martin.
La situación entre Honda y Adrian Newey, director del equipo inglés, es tensa, por más que Pedro de la Rosa, embajador del equipo, fue contemporizador: “Hay motores mejores, pero no significa que siga así todo el año. Estamos más unidos que nunca con Honda y saldremos de esta", dijo el expiloto a la cadena SER.
La próxima fecha será el GP de Japón, en Suzuka, circuito que pertenece a Honda. De local, la marca del Ala difícilmente pueda mostrar una mejor cara. Tal vez frenar las vibraciones permita a los pilotos terminar la carrera, por más que eso solo no genere competitividad, como dijo Mike Krack, jefe de ingenieros: “Las vibraciones no son algo que nos cueste segundos. Quizá somos conservadores, pero no cuesta muchos segundos". Aston Martin tiene serios problemas y las soluciones están lejos en cuanto a tiempo. El parón de abril será de trabajo a destajo para Honda y el team. Mejorar el presente urge en el team, pero debe empezar por darles a sus pilotos un auto que no ponga en riesgo su salud.
Newey no estuvo en China, algo que ya figuraba en la agenda de Aston Martin. De todas maneras, el ingeniero inglés estaría detrás de la contratación de un director de equipo para que él pueda dedicarse completamente a la parte técnica. El nombre de Andreas Seidl, exdirector de McLaren, picó en punta y podría ser el elegido después de que Newey le ofreciera al puesto a GianPiero Lambiase, ingeniero de carrera de Max Verstappen y jefe de competición de Red Bull. Lambiase rechazó el ofrecimiento porque se encuentra a gusto en el team de las bebidas energizantes. Otro candidato es Jonathan Wheatley, actual director de Audi. Si bien se encuentra conforme con su trabajo en el equipo de los cuatro anillos, podría aceptarlo para volver a vivir en Inglaterra por cuestiones personales (Audi tiene su base en Suiza).
