Jean-Philippe Mateta, la nueva figura del Crystal Palace que hizo olvidar a Eze y ahora piensa en el Mundial 2026

En medio de las grandes estrellas convocadas por Francia para el Mundial 2026, el nombre de Jean-Philippe Mateta sorprendió a muchos. No tiene el marketing de otros delanteros europeos ni el foco mediático de figuras consolidadas, pero sí algo igual de valioso: una temporada histórica que lo transformó en el gran símbolo del Crystal Palace.

Y pocos días después de recibir el respaldo de Didier Deschamps, el delantero francés respondió de la mejor manera posible. Marcó el gol decisivo en la final de la Conference League para darle al Crystal Palace el primer título europeo de toda su historia, consolidándose como el rostro de un equipo que pasó de ser revelación a campeón continental.

La temporada parecía cuesta arriba para Las Águilas tras la salida de Eberechi Eze en el mercado pasado. El talentoso mediapunta inglés dejó un vacío futbolístico y emocional enorme en Selhurst Park, justo antes de marcharse al Arsenal, club con el que ahora disputará la final de la Champions League. Sin embargo, cuando muchos pensaban que el Palace perdería competitividad, apareció Mateta para asumir el liderazgo ofensivo del equipo.

El atacante franco-congoleño cargó al Crystal Palace sobre sus hombros durante toda la campaña. Con potencia física, juego aéreo dominante y una enorme evolución técnica, terminó convirtiéndose en la referencia absoluta del ataque londinense.

Mateta, nacido en Congo y nacionalizado francés, llegó procedente del Mainz en enero de 2022. Desde entonces, fue creciendo año tras año hasta explotar definitivamente en la temporada 2025/2026. A pesar de perder a su principal socio ofensivo con la salida de Eze, logró cerrar el curso con 17 goles y tres asistencias, siendo decisivo en los momentos más importantes.

El gol más importante de todos llegó en Leipzig. En el minuto 50 de la final de la Conference League, Mateta marcó el 1-0 definitivo con el que Crystal Palace venció al Rayo Vallecano en el Red Bull Arena, desatando una celebración histórica para el club inglés.

De la tercera división francesa al sueño mundialista

La historia de Mateta es una de las más llamativas del fútbol francés actual. Entre los 20 y los 24 años pasó por etapas alejadas de la élite, incluso jugando en la tercera división francesa antes de comenzar su ascenso definitivo. Su crecimiento fue silencioso, lejos de los reflectores, pero constante.

Didier Deschamps siguió de cerca esa evolución y terminó apostando por él para el Mundial 2026. La convocatoria marcó un momento histórico en la carrera del delantero, ya que será su primera experiencia en una Copa del Mundo con la selección absoluta de Francia.

Su progresión en Inglaterra ya venía dejando señales claras. En la temporada 2023/2024 fue elegido Jugador del Año del Crystal Palace. Un año después, fue una de las grandes figuras en la conquista de la FA Cup, y ahora terminó de confirmar su estatus liderando al club hacia la Conference League.

La campaña 2025/2026 terminó siendo perfecta para el atacante: ganó la Community Shield y la Conference League, además de consolidarse como uno de los delanteros más determinantes de la Premier League.

En enero estuvo muy cerca de fichar por el Milan, pero la operación se cayó en los últimos días del mercado. Según reportes desde Inglaterra e Italia, las dudas físicas sobre su rodilla frenaron un traspaso que parecía encaminado.

A nivel internacional, Mateta también dejó huella recientemente. En 2024 ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos y terminó el torneo como el tercer máximo goleador de la competencia.

Su salto definitivo con Francia llegó el 2 de octubre de 2025, cuando recibió su primera convocatoria con la selección absoluta. Debutó el 10 de octubre en la victoria 2-0 ante Azerbaiyán y apenas tres días más tarde marcó su primer gol internacional en el empate frente a Islandia.

Hoy, Jean-Philippe Mateta ya no es una sorpresa. Es la nueva gran figura del Crystal Palace, el delantero que hizo olvidar la salida de Eze y un atacante que llega al Mundial 2026 en el mejor momento de toda su carrera.