GUADALAJARA -- Diez años de edad separan a Gustavo Costas, nacido en Buenos Aires en 1963, de Matías Almeyda, quien vio la vida en el pueblo de Azul en 1973.
El futbol los llevó por distintos caminos, sin embargo ambos han logrado labrarse un nombre desde sus respectivas trincheras.
Este domingo, los dos argentinos se medirán por primera vez como entrenadores, haciéndolo nada más y nada menos que en el Clásico Tapatío, la rivalidad vigente más antigua del futbol mexicano.
Costas espera rescatar algo del mal torneo que los rojinegros del Atlas han tenido, mientras que Almeyda y sus Chivas siguen apuntando a Liguilla una vez salvados del descenso.
MIENTRAS COSTAS SE IBA, ALMEYDA DEBUTABA
Pese a la diferencia generacional y gracias a que el futbol no solicita actas de nacimiento para poder ser jugado, Matías Almeyda y Gustavo Costas compartieron una etapa del balompié argentino como futbolistas.
Costas, un central veterano y figura consolidada de Racing Club en 1992, veía a la distancia cómo Almeyda daba sus primeros pasos como mediocampista con la camiseta de River Plate.
En febrero de 1992, apenas dos semanas después de que el ‘Pelado’ Almeyda fuera debutado por Daniel Pasarella ante Unión de Santa Fe, los ‘Millonarios’ se midieron a Racing, culminando en empate por marcador de 1-1 en el Monumental.
Al finalizar ese certamen, Costas dejó al club de sus amores por primera vez en diez años, buscando el sueño europeo.
A su regreso a Racing, dos años después, Costas tampoco pudo con el River Plate de Almeyda, Lavallén, Burgos, Díaz, Ayala, Astrada, Gallardo, Ortega, Crespo, Francescoli y compañía.
En el torneo Apertura 1994 River venció 1-0 a la ‘Academia’, mientras que en el Clausura 1995 los riverplatenses ganaron 1-3 en el ‘Cilindro’ de Avellaneda.
AMBOS PROBARON EL FUTBOL DE EUROPA
En 1994, como un veterano de 31 años de edad, Gustavo Adolfo Costas Makeira dejó el confort de su querida Avellaneda para probarse en Suiza, con el Locarno.
La aventura le duraría un par de campañas en las que jugó regularmente en el país de los relojes, las navajas, los bancos y los chocolates.
Regresaría a Racing por un año más y en 1997 colgaría los botines con Gimnasia de Jujuy.
Almeyda por su parte vivió un proceso más acelerado. Apenas con 23 años ya había conseguido Ligas en Argentina, así como la Copa Libertadores de 1996 bajo el mando de Ramón Díaz.
Entonces fue vendido al Sevilla, donde descendió en su primer año europeo. Pasó a la Lazio de Italia, consolidándose y ganando dos Copas, una Supercopa y un Scudetto. Parma, Inter y Brescia cerrarían su ciclo italiano antes de regresar a Argentina con Quilmes en 2004.
LEYENDAS EN RACING CLUB Y RIVER PLATE
Tanto Costas como Almeyda, son considerados auténticos ídolos de los clubes de sus amores. Nadie ha portado la camiseta de Racing Club en tantas ocasiones como Gustavo (337 contando Primera B), quien fue clave para la consecución del ascenso en 1995 y de la Supercopa Sudamericana en 1988.
Dirigió a los de Avellaneda en par de ocasiones como entrenador, aunque fueron etapas de más problemas económicos que logros deportivos para Racing.
Por su parte Almeyda, tras intentos algo extraños de seguir jugando al futbol profesional en Noruega y divisiones inferiores de Argentina, salió del retiro para jugar con River Plate en 2009.
Lamentablemente para su causa, sus últimos minutos como profesional no pudieron evitar el histórico descenso Millonario en 2011. Sin embargo, se quedó como técnico para un año más tarde conseguir el regreso a Primera División, solidificando su figura ante los ojos de la afición riverplatense.
ENTRENADORES CON FORMAS Y RESULTADOS DIFERENTES
Mientras que hay quienes lo tildan de ser defensivo, Gustavo Costas ha disfrutado las mieles de ganar campeonatos como entrenador en cuatro países distintos.
Dos títulos en Perú con Alianza Lima, uno en Paraguay con Cerro Porteño, uno en Ecuador con Barcelona y uno más con Independiente de Santa Fe en Colombia, fueron sus cartas de presentación para llegar a México con Atlas, donde no ha podido levantar.
Matías Jesús Almeyda, con una década menos siendo entrenador, consiguió dos títulos de Primera B en Argentina, regresando a River Plate y a Banfield al máximo circuito pampero.
Con Chivas ya logró una Copa MX en 2015, se salvó del descenso en este 2016 y ahora los rojiblancos buscan regresar a la lucha por un campeonato de Liga.
Este domingo, después de prácticamente dos décadas, el futbol reúne nuevamente al ‘Pelado’ con Costas, enfrentándolos mano a mano en las bancas del Estadio Chivas, combatiendo ahora por la hegemonía tapatía.
Almeyda sigue defendiendo los colores rojiblancos, ahora los del Rebaño y no los de River, mientras que Gustavo dirige a la ‘Academia’ rojinegra y no a la de Avellaneda.
