MÉXICO -- Durante los años 80, la Selección Mexicana pretendía ser parte de la élite del futbol internacional.
La marca Adidas firmó con el combinado mexicano un contrato que pretendía durar más allá de dos procesos mundialistas, algo que en ese entonces sólo ocurría con equipos de alta embergadura como Alemania y Francia.
Después de la importante actuación del Tri como anfitrión de la Copa del Mundo en 1986, así como las opiniones positivias por la organización, la marca alemana sostuvo al combinado nacional como una de sus mayores apuestas de negocio.
Sin embargo, en 1988, el balompie mexicano vivió uno de los más grandes escándalos en su historia. La polémica de los 'Cachirules' trajo consigo varias represalias para la Federación Mexicana de Futbol, entre ellas el veto por un período de dos años de competencias internacionales, incluida la Copa del Mundo de Italia 90.
Este hecho provocó que Adidas decidiera no renovar contrato con la Selección Mexicana en 1990 ya que la marca alemana no quiso verse asociada con una federación envuelta en un escándalo de tal magnitud.
Adidas tenía listo el diseño que el Tri portaría durante Italia 90. Una camiseta verde en un tono opaco, cuello tipo polo en blanco al igual que las características franjas de la marca. Al frente, el jersey lucía un patrón cuadriculado en el pecho acompañado del escudo de la Federación Mexicana de Futbol. Este modelo fue utilizado por México únicamente en un encuentro amistoso ante Uruguay en 1990
Una de las selecciones que pudo recuperar este diseño durante la justa mundialista fue Rusia al ocupar un modelo similar cambiando el color a rojo.
La Selección Mexicana firmó con la marca inglesa Umbro una vez terminado el veto por parte de la FIFA.
-Con información de Alejandro Nava
