MÉXICO -- Noche del sábado 4 de abril del 2015. Más de 50 mil personas están al borde del colapso nervioso en las tribunas de un abarrotado Estadio Jalisco. Los teléfonos celulares son hondeados en el aire mientras el brillo de sus lámparas evidencia que con todos ellos se captura un video que quedará para la historia de la rivalidad más añeja del futbol mexicano.
Sobre la cancha, el punto focal se encuentra en el área grande de la zona norte. Atlas y Chivas empatan a un gol, mientras que Alfonso González, la promesa de la cantera rojinegra, se encarrera hacia el manchón penal para aniquilar las esperanzas de un aparentemente indefenso Luis Ernesto Michel. ‘Ponchito’ toca suave hacia el centro, a lo ‘Panenka’.
Michel se vence a su costado izquierdo y el balón acaricia las redes. Explota en éxtasis la ‘Barra 51’, mientras que la ‘Irreverente’ baja sus banderas. Atlas se ha llevado el Clásico Tapatío al 93’ con una pena máxima de antología. Quienes recuerdan a Jaime Gómez leyendo una historieta en su portería, mofándose del Atlas, hoy tienen una nueva historia que contar.
Sin embargo, los aficionados rojinegros despiertan el domingo por la mañana y todo fue un sueño. La ficción no estuvo a la altura de la realidad, que suele ser más dramática. Michel no se venció, ni González cobró tan al centro. La palma derecha del entonces arquero rojiblanco detuvo las aspiraciones del canterano atlista, robándole el momento de gloria y hundiéndolo en el desconsuelo que sólo generan las oportunidades desperdiciadas, esas que difícilmente volverán.
“Fue algo muy difícil, quieras o no, te pega. En ese momento no quería ni salir de mi casa, no quería saber nada”, recuerda González a ocho meses de distancia, sincerándose en charla con ESPN Digital.
El 2015 prácticamente ha terminado y el futbolista de 21 años de edad realiza pretemporada con Atlas para lo que será el Clausura 2016. Acepta que para salir de ese bache anímico de abril, todo el apoyo de su entorno familiar y deportivo fue necesario.
“Gracias a Dios lo dejé atrás, con mi familia y con toda la gente que me ayudó estoy muy agradecido; mi (entonces) técnico, Tomás Boy y mis compañeros me arroparon, me acompañaron en eso. Espero algún día poder remendar ese penal, si me tocara en un Clásico volver a tirarlo”, asegura con un tono de voz que le muestra decidido a tener algún día esa revancha.
2015: AÑO DE LESIONES Y DECEPCIONES
“Quizá no fue este torneo lo que se esperaba, el torneo pasado igual volvimos a sufrir como en la Liguilla contra Monterrey y nos pasó con Chivas, este torneo no logramos la clasificación, entonces es un año que quizá no fue el mejor, espero mejorar en lo personal”, reconoce ‘Ponchito’ cuando se le pregunta por el 2015.
Este año estuvo plagado de lesiones para el Campeón del Mundo Sub-17, que incluso tuvo que intervenirse quirúrgicamente luego de tres esguinces de tobillo que fueron minando su estado físico.
“La operación en mi tobillo también (fue complicada), a principio de año empecé con problemas, un esguince contra Jaguares, luego contra UdeG y después contra Chivas, me terminé operando. Pero es un tema que ya quiero dejar atrás, me siento muy bien físicamente”, subraya el mediocampista rojinegro.
ESPERA UN GRAN AÑO EN 2016
Dándole la vuelta a la página, Arturo Alfonso piensa positivo, pues aunque ya no fue convocado al Tricolor Mayor como sucedió en 2014, este año pudo ganar un boleto olímpico bajo las órdenes de Raúl Gutiérrez y desea formar parte del Tricolor que asista a Río 2016.
“En el tema de Selección me quedo con estar en el Preolímpico y ser Campeones, ahí sí me siento contento y ahora esperar mejorar (…) Sería un sueño hecho realidad (Río 2016), participar en Selección y poder refrendar la medalla. La vara está alta pero me gustaría estar ahí”, agregó.
En cuanto al aspecto rojinegro, los Zorros cumplirán a mediados de año un siglo de vida y González no ve mejor manera de festejarlo que buscando el ansiado título, adaptándose de inmediato a lo que quiere Gustavo Costas, su nuevo entrenador.
“Tenemos que adaptarnos a las circunstancias, debemos ser más regulares para que los técnicos se queden. Nos ha costado la adaptación, pero ahora con Costas esperemos hacer un buen torneo. Ojalá (llegue) el título, obviamente Altas siempre quiere pelear la Liguilla, hay que ser protagonistas del torneo”.
