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El AC Milan vuelve a sus orígenes y sigue ganando

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Milan consiguió un sufrido triunfo ante Hellas Verona (2:15)

Serie A. (2:15)

El calendario le ha hecho un guiño al AC Milan en este arranque de temporada y los rossoneri no han querido desperdiciarlo. Empezar la temporada contra el Udinese, Lecce y Hellas Verona, para un equipo en pleno proceso de reconstrucción es más que una bendición. Aunque los milanistas no hayan sido capaces de conseguir las tres victorias al hilo, sí que han podido contar con prácticamente un mes de pruebas de jugadores, sistemas y estilo, que le ven ahora con seis puntos en la tabla y las cosas mucho más claras.

Ante el Hellas Verona, el partido del pasado fin de semana, pudimos dar buena cuenta de ello.

Marco Giampaolo, nuevo jefe del equipo, volvió a los orígenes del club, a la era dorada de principios del Siglo XXI, cuando en menos de 10 años el AC Milan se plantó en tres finales de Champions League y ganó dos de la mano de Carlo Ancelotti.

El esquema del nuevo técnico milanista es parecido al famoso árbol de navidad de Ancelotti, sobre el cual llegó a escribir un libro.

Tras dejar atrás su idea de emplear un 4-4-2 clásico e incluso un 4-3-3 (la forma en la que se plantó en la derrota ante el Udinese en la primera jornada), el ex de la Sampdoria ha acabado apostando en los dos últimos encuentros por un 4-3-2-1, que aunque poco tenga que ver en cuestión de la calidad de jugadores con el que dispuso Ancelotti, sí que ha dotado al equipo de un juego reconocido —y admirado— por todos.

Con un mediocampo formado por Lucas Biglia, Hakan Çalhanoğlu y Franck Kessié, Sampaolo parece haber apostado por darle la responsabilidad de la creación del juego al brasileño Lucas Paquetá y al español Suso. En ambos recaen gran parte de las aspiraciones del equipo en esta temporada que se espera sea de transición hacia la creación de un equipo que a medio plazo pueda volver a pelear entre los grandes de Italia.

Para eso trabajan Paolo Maldini y Zvonimir Boban, las nuevas cabezas pensantes del club, que quieren pasar página tras un lustro dramático en lo que a resultados deportivos se refiere.

Ante el Hellas Verona el AC Milan ganó 1-0 con gol de penalti de Krzysztof Piatek, quien también se va asentando como el delantero centro en solitario del equipo. El planteamiento de Giampaolo beneficia a las cualidades del polaco, que se convertirá en el faro del equipo en ataque, pero a la vez el hombre boya que se pelee con las defensas contrarias, para beneficio de Paquetá y Suso en las segundas jugadas.

De momento el equipo va por el buen camino. Ha ganado sus últimos dos partidos y parece haber encontrado el plan de juego que más beneficia a la institución y a sus jugadores. Claro, no faltará quien comenté que todo esto es muy bonito, pero que no sabremos hasta donde puede llegar el equipo hasta que se enfrente a los grandes del fútbol italiano.

Bien. No habrá que esperar mucho. El sábado que viene veremos el primer clásico de la temporada cuando los milanistas se enfrente a un Inter de Milán que va invicto tras tres jornadas y primero en la tabla.