BARCELONA -- Sandro Rosell, ex presidente del FC Barcelona que comenzó a ser juzgado este lunes después de pasar cerca de dos años en prisión preventiva, procesado por liderar una organización criminal que entre 2006 y 2011 blanqueó cerca de 20 millones de euros junto a quien fuera presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol Ricardo Terra Teixeira, negó todas acusaciones proclamando que antes de presidir el club azulgrana “nunca había acudido a un juzgado” y aseguró que su encarcelamiento y juicio se deben “a que fui presidente del Barcelona”.
El ex mandatario del Barcelona advirtió que en cuanto expresó públicamente, en 2007, su intención de presentarse a las elecciones a la presidencia del club “ya me avisaron que irían a por mi”, y aseguró que su dimisión del cargo, en 2014, se produjo “por las amenazas que sufrimos mi familia y yo”.
Rosell aseguró que “no hubo comisiones ni legales ni ilegales, solo retribuciones a mi empresa” en cuanto a la intermediación con la empresa Uptrend que adquirió los derechos de televisión de los partidos amistosos de Brasil para la compañía árabe International Sports Events Company. “El trato fue exitoso para todo el mundo” solventó, a la vez que aseguró que en ningún momento “exigí a Texeira el pagó de ninguna comisión”.
“El escrito de la Fiscalía tiene tantos errores y falsedades que no quiero contestarle”, proclamó el ex presidente del Barcelona, repitiendo que su caso existe “por mi condición de mandatario del club”, entendiendo increíble la acusación de la Fiscalía, que solicita una pena de 11 años de prisión y una multa de 59 millones de euros.
Juzgado por tres supuestas operaciones de blanqueo de dinero a través de la intermediación en los contratos de derechos audiovisuales para la emisión de partidos de la selección de Brasil; la que aborda la venta simulada de ‘Bonus Sport Marketing’, empresa de Rosell y su mujer que con un capital de 4.000 euros fue comprada en 2011 por una mercantil libanesa a cambio de más de 13,5 millones de euros, y la que gira en torno al contrato obtenido por Nike para la esponsorización de la Confederación de Fútbol de Brasil, Rosell aclaró que a pesar de montar su empresa en Andorra “por razones fiscales” siempre estuvo al día en sus pagos a Hacienda.
En este aspecto, el ex presidente del Barcelona recordó haber sido objeto de “más de 50 inspecciones… Cada año tuve una inspección de IRPF y patrimonio y en todas mis empresas he tenido inspecciones de IVA. No solo yo, sino todo mi entorno. Ha sido increíble”.
“No tengo nada que esconder. Soy inocente de todo lo que me imputa la Fiscalía y defenderé mi honor hasta donde haga falta. Puedo poner todo mi patrimonio como garantía”, solventó Rosell, quien también negó que el dinero recibido de parte de Texeira en 2009 fuera una mordida por los contratos conseguidos, recordando que lo devolvió en 2012 porque se trataba de un préstamo para una operación inmobiliaria.
La Fiscalía sostiene que Rosell, junto a su esposa Marta Pineda, su socio Juan Besolí y dos colaboradores más, Antonio Ramos y José Colomer, formaron, junto a un testaferro llamado Sahe Ohanessian, “una estructura estable reforzada por vínculos de amistad y parentesco” con la que se persiguió “obtener importantes beneficios económicos como contraprestación a los riesgos que corrían con su ilícita actividad” en una trama que operó en Brasil, Andorra y España.
