Tapia y Coello aplastaron a Augsburger y Lebrón para conquistar el Premier Padel de Málaga

La dupla número uno del planeta, integrada por el argentino Agustín Tapia y el español Arturo Coello, jugó este domingo en la final del Premier Padel P1 de Málaga un partido perfecto y arrollaron a los Nº3, Leandro Augsburger y Juan Lebrón, por 6-2 y 6-2 para quedarse con su quinto título consecutivo.

Fue el partido de mayor concentración mental de Tapia y Coello en mucho tiempo. Desplegaron todo su enorme nivel para, en 53 minutos, resolver un pleito que -en la previa- se presentaba complejo.

Ante la única pareja del circuito que los iguala en materia ofensiva, los Nº1 exhibieron todas sus armas: voleas muy punzantes, smashes quirúrgicos y muy bien pensados y globos perfectos para evitar los remates más potentes del tour, que son los de Augsburger.

Cuando Tapia y Coello juegan en este nivel, son verdaderamente imbatibles. Este domingo los sufrieron Leo y el Lobo, que venían repletos de confianza luego de eliminar en semifinales a los Nº2, el argentino Federico Chingotto y el español Alejandro Galán.

No es que Augsburger y Lebrón hayan jugado mal. Es que Agus y Arturo no los dejaron hacer prácticamente nada. El score final, un doble 6-2, es elocuente al respecto.

Tapia estaba en uno de esos días en los que todo lo que intenta, le sale. Dos voleas del segundo set como muestra: en una, Augsburger le levantó un centímetro de más la pelota y él dio un pequeño paso hacia adelante y le pegó de arriba hacia abajo bien cruzada, para que pique, toque la malla y se entierre en el piso.

En la otra, Lebrón le jugó de fondo y él tiró un drop paralelo que picó a dos centímetros del alambre y, con el efecto, terminó muerta en el vértice entre esa malla y el suelo.

Pádel champagne para conseguir cuatro quiebres de servicio a lo largo del partido y no ceder ni siquiera una chance de rotura a sus rivales.

En definitiva, los Nº1 obtuvieron su séptimo título de la temporada, quinto consecutivo, y extendieron una nueva racha demoledora, de esas que a finales de año les suelen permitir llegar tranquilos a la definición sobre quién cierra la temporada en la cima del ránking.