Independiente Santa Fe se juega este martes una de sus grandes noches del año. El Cardenal visita a Vasco da Gama en el estadio São Januário, desde las 5:00 p. m. de Colombia (con transmisión por Disney+) con un objetivo claro: volver a las semifinales de la CONMEBOL Sudamericana ocho años después de su última aparición en esa instancia.
La serie llega abierta después del 0-0 en Bogotá. No hay ventaja para ninguno y el equipo que consiga imponerse en Brasil se quedará con el boleto a la siguiente ronda. En caso de un nuevo empate, la definición será desde el punto penal.
Santa Fe llega con confianza después de mantenerse invicto en sus últimas cinco presentaciones en la competencia. El equipo dirigido por Pablo Repetto también viene de superar a River Plate en los octavos de final, en una serie que terminó definiéndose por penales.
Para el Cardenal, la principal apuesta estará en su capacidad para aprovechar las oportunidades que genere. Fagúndez es el máximo goleador del plantel en la Sudamericana, mientras que Hugo Rodallega aporta experiencia en un partido en el que cada ocasión puede marcar la diferencia. Bustos también aparece entre las cartas ofensivas del conjunto bogotano.
"Será un partido muy duro, lo sabemos, pero también sabemos que podemos", dijo el DT Pablo Repetto.
Del otro lado estará un Vasco que tampoco conoce la derrota en sus últimos seis partidos de la competencia. El conjunto brasileño viene de eliminar a Olimpia con una contundente victoria 4-1 en Paraguay y ahora tendrá el respaldo de su público para intentar cerrar la serie.
Adson es una de sus principales amenazas. El atacante participó directamente en siete goles de Vasco en sus ocho partidos de esta Sudamericana: marcó cuatro y dio tres asistencias. Santa Fe tendrá que controlar especialmente su capacidad para romper líneas y generar peligro.
La historia reciente también juega para Santa Fe. La última vez que el Cardenal alcanzó las semifinales de la Sudamericana fue en 2018, cuando quedó eliminado frente a Junior de Barranquilla.
Ahora, ocho años después, tendrá otra oportunidad. Para conseguirla deberá superar a Vasco en una cancha que promete ser un escenario de alta presión.
