El Betis de Pellegrini volvió a festejar: derrotó a Villarreal y escaló en LaLiga

El Betis de Manuel Pellegrini dio otro paso firme: le ganó 2-1 a Villarreal de visitante, en el Estadio de la Cerámica, en el cierre de la quinta fecha de LaLiga 2026/2027, y así alcanzó a Real Madrid en el segundo lugar con 12 puntos, aunque está tercero por diferencia de goles.

El equipo de Sevilla, dirigido por el experimentado chileno, quien fue DT de Villarreal, empezó perdiendo y dio vuelta el resultado, con un gol sudamericano incluido, en la visita al "Submarino" amarillo.

Betis tenía tres éxitos y una caída en la liga española, con nueve unidades, y ahora acumula 12, igual que Real Madrid, a tres de Barcelona, el único con puntaje ideal. Venía de ganar dos duelos seguidos, ante Lille de visitante en su estreno en la UEFA Champions League y de local ante Real Madrid a nivel local.

En cambio, Villarreal llegó sin triunfos a este encuentro, con dos empates y dos derrotas, y continúa sin poder sumar de a tres. En total, sumaba cinco encuentros consecutivos sin un triunfo, incluido su debut con caída en la Champions.

Betis sigue de festejos y Villarreal no levanta cabeza

El conjunto castellonense se adelantó en el marcador en el primer tiempo por medio de Gerard Moreno, pero tras el empate bético se desmoronó por completo y quedó a merced del equipo sevillano, que desperdició la oportunidad en la segunda parte de haber logrado un marcador mucho más abultado.

Villarreal y Real Betis, dos equipos en dinámicas opuestas, ofrecieron una primera parte repleta de ataques y alternativas. A pesar de que ambos conjuntos cuentan con jugadores de peso en el centro del campo, el partido transitó de un área a otra a un ritmo altísimo, convirtiéndose por momentos en un intercambio de golpes.

Bellerín, uno de los destacados de su equipo, abrió las hostilidades con un remate cruzado que salvó Gulácsi con una gran parada. La respuesta de Villarreal no pudo ser más contundente. Moreno, tras una genialidad, asistió a Comesaña, cuyo remate a quemarropa se estrelló en el travesaño tras dar en el cuerpo de Valles, quien también tuvo reflejos para sacar el posterior disparo de Buchanan.

Villarreal, con Moreno al mando en ataque, encontró el gol en dos ocasiones, aunque ambas fueron anuladas por fuera de juego del atacante catalán y de Buchanan. La insistencia de la visita tuvo su premio en un balón colgado al área que Renato Veiga descolgó de cabeza para que Moreno marcara desde el área pequeña a placer.

El gol reactivó a Betis, que pasó a tomar el mando del partido con Isco como gran arquitecto del juego ofensivo y Abde como amenaza. Gulácsi evitó el empate tras un remate de Cucho Hernández, pero no pudo salvar instantes después un disparo de Abde, tras una gran acción del marroquí. El rechazo lo aprovechó el colombiano para marcar.

El empate le hizo daño a Villarreal, que volvió a mostrar las dudas e inseguridades que le han acompañado en las últimas jornadas y perdió parte del control que había tenido durante buena parte del primer tiempo. Betis notó la debilidad de su rival y volvió a golpear, justo antes del descanso, por medio de Natan. El central aprovechó otro despeje defectuoso de Gulácsi, tras una acción de estrategia mal defendida por su equipo, para empujar el balón a la red.

Villarreal atacó con todo en el último tramo del primer tiempo y en el inicio del segundo ante un Betis replegado, a la espera de una oportunidad para volver a golpear al contragolpe. El conjunto de Pellegrini estuvo cerca de romper el partido tras otra gran acción personal de Abde, cuya asistencia con aroma a gol estrelló Hernández contra las piernas de Gulácsi.

Iñigo Pérez metió energía y talento con la entrada de Saliba y Moleiro, mientras Betis recurrió a Ceballos, que regresó nueve años después al equipo sevillano para calmar las revoluciones del partido.

Villarreal, cada vez más volcado, quedó expuesto a los contragolpes béticos, ahora con Antony y Deossa como grandes amenazas al espacio. Fornals, Deossa, Antony y Hernández tuvieron clarísimas opciones de gol para sentenciar el resultado, pero no pudieron. Los últimos minutos, lejos de convertirse en un asedio, fueron un martirio para un Villarreal roto, desordenado y desdibujado, al que salvó Gulácsi de un castigo mucho mayor en el marcador con varias paradas luego de disparos de Deossa y Bellerín.