Tras la cancelación del campeonato colombiano en 1989 debido a la ola de violencia que vivía el país por cuenta de los carteles del narcotráfico y el eterno conflicto interno con las guerrillas, el fútbol colombiano sufrió su para más larga.
La Liga terminó sin campeón y fue hasta el 1 de abril de 1990 que se dio inicio a una nueva disputa. El 15 de noviembre del 89’ Independiente Medellín recibía al América de Cali en el Atanasio Girardot, el juego terminó 0-0 y luego vendría lo más atroz.
Tras el encuentro sería asesinado el árbitro Álvaro Ortega, el hecho provocó que la Dimayor decidiera cancelar el campeonato, que se convirtió hasta ahora en Colombia en el único sin otorgar estrella a un campeón.
Aquel partido pasó sin mayor relevancia, pero al parecer el crimen se dio tras un juego de octubre de ese año en el Pascual Guerrero entre los mismos equipos, en el que los ‘Escarlatas’ salieron ganadores y en el que el mismo Ortega le había anulado una jugada de gol de chilena a Carlos Castro del DIM.
Años después cuando el proceso por su muerte ya prescribió, se conoció una versión del sicario John Jairo Velásquez Vásquez, alias ‘Popeye’, quien señaló que en su momento Pablo Escobar había ordenado el asesinato luego de que le disgustara la actuación arbitral en el juego de Cali.
Con la cancelación del torneo, el fútbol colombiano paró por 136 días y volvió a ver actividad hasta el 1 de abril de 1990. Hasta antes de la cancelación, Unión Magdalena, Atlético Junior y Millonarios eran los principales candidatos al título.
