MÉXICO -- Justo un 6 de abril pero hace tres décadas, Marvin Hagler y Sugar Ray Leonard, dos de los peleadores más grandes que haya dado el boxeo al mundo, se enfrentaron en el Caesars Palace de Las Vegas simplemente para dejarnos dos cosas en claro: que los expertos también se equivocan, y que a veces hay algunas combinaciones tan buenas y tan esperadas que pueden abrir el camino al éxito en el pago por evento.
Prácticamente con tres años de retiro, el chico consentido Sugar Ray, medallista de oro en Montreal 1976, decidió descolgar los guantes para buscar algo prácticamente muy difícil, ir de peso Welter hasta peso medio en busca del bicampeonato ante un hombre que no por nada estaba siendo considerado uno de los más grandes 160 libras en la historia.
Hace unos días, el promotor de esa pelea, Bob Arum, recordó que ya Hagler quería retirarse desde la pelea con Tommy Hearns, aquella del espectacular misil que mandó a dormir a la 'Cobra de Detroit', pero que al final le convencieron de pelear con Leonard que siempre había vivido bajo la fama y había sido respaldado por los fans, a diferencia de un Marvin que tuvo que bregar ante todo y contra todos para llegar a la cima.
"Marvin quería retirarse del boxeo después de Hearns, pero en ese momento su manager y yo como su promotor lo convencimos de continuar y peleó en 1986 con John Mugabi que fue un tipo durísimo pero en el undécimo round lo noqueó. Ray Leonard se había retirado varios años pero estuvo observando esa pelea y vio alguno que pocas personas vieron: que Marvin se estaba haciendo viejo y lento. Ray pese a que estaba retirado pensaba que podía ganar", recordó Arum sobre aquel pleito de 1987.
El mandamás de Top Rank recordó que para esa pelea pagóó a Leonard 11 millones de dólares y a Hagler terminó pagándole 19 millones de dólares. Las apuestas favorecían al campeón mundial Mediano por 6 a 1 o 7 a 1. Nadie podría creer que Leonard lograra la hazaña de destronar a un campeón tan consolidado como Hagler.
"Se llenó el circuito cerrado, esa fue la primera vez que realmente tuvo éxito el pague por ver en algunas regiones del país. Fue un evento masivo. Los boletos para la pelea se agotaron en un día, todos se reunieron para este gran evento", añadió Arum.
Y comenzó la pelea, Hagler trató de noquear y Leonard de usar su velocidad sin sobreexponerse. Arum cree que Sugar Ray apantallaba a los jueces cerrando con mucha fuerza los rounds y así fue. Sabía que ponerse de tú a tú con uno de los mejores pesos Medios en la historia no era poca cosa y menos viviendo del retiro. Así que fue inteligente.
Luego de 12 intensos episodios, dos jueces vieron ganar 115-113 y 118-110 a Leonard. Un tercero vio ganar a Hagler por 115-113, misma calificación que ese día dio Arum.
Bob por cierto recordó que hubo una investigación sobre el juez que dio 118-110 para Leonard, el mexicano Juan José Guerra, quien para su sorpresa sigue siendo juez de boxeo a la edad de 83 años. Dijo que algo no le olía bien en esa tarjeta, pues desató infinidad de pensamientos alrededor de la contienda, entre ellos que había sido una tarjeta ridícula.
Con esa pelea, finalmente Bob Arum cerró el ciclo de los cuatro fantásticos. Leonard derrotó a Hagler para conquistar luego títulos en otras dos divisiones. Tommy Hearns y Roberto Durán también cruzaron metralla y marcaron una época verdaderamente gloria de este deporte.
Arum confesó que después intentó hacer la revancha, a pedido exclusivo de Leonard, pero Hagler tuvo una respuesta inesperada para el propio promotor y el boxeador: "Dile a Leonard que se consiga una vida".
