Ryan García está bien posicionado para convertirse en la cara del boxeo, valiéndose precisamente de aquello que ha impedido a muchos tomarlo en serio como una futura estrella.
LAS VEGAS -- Ryan García, campeón mundial de peso welter del CMB, estaba preparando una hamburguesa con queso durante una transmisión en vivo con la creadora de contenido Nina Drama cuando recibió una llamada de FaceTime de Dana White para felicitarlo por el éxito de un anuncio promocional de su próxima pelea contra Conor Benn. El video había alcanzado más de 17 millones de reproducciones en una sola semana.
"Sí, señor, estamos haciendo nuestro trabajo", le dijo García a White, quien promueve el combate como fundador de Zuffa Boxing.
Bienvenidos al nuevo mundo del boxeo profesional, donde las redes sociales desempeñan un papel cada vez más importante; un terreno que García parece dominar a la perfección mientras busca convertirse en la próxima gran figura de este deporte.
Hace casi 20 años, el 5 de mayo de 2007, un combate por el título de peso superwelter del CMB entre Óscar de la Hoya y Floyd Mayweather pulverizó casi todos los récords de taquilla del boxeo. La pelea generó 2.4 millones de compras de pago por ver -una cifra antes inimaginable para un combate que no fuera de peso pesado-, impulsada por el carisma y la habilidad de una estrella mexicoestadounidense como De la Hoya y un antagonista emergente como Mayweather, quien supo convertir en millones el deseo de los aficionados de verlo perder.
García, nacido en Victorville, California, y de ascendencia mexicana, defenderá su título contra Benn este sábado en Las Vegas (Paramount+, 8 p. m., hora del Este). Afirma comprender mejor que nadie cómo De la Hoya y Mayweather se convirtieron en las caras de su época, y ha construido su propia imagen para emularlos bajo los parámetros actuales, muy distintos y actualizados.
"Realmente he intentado exponerme y darme a conocer para mantener vivo el boxeo, lograr que evolucione y que los jóvenes lo amen tanto como yo lo amé", declaró García a ESPN. "Al ver a Óscar de la Hoya y a Mayweather, creo que, si sigo aportando esa energía, el boxeo continuará avanzando. Una cosa es que la gente diga que es la cara del boxeo; yo realmente entiendo lo que eso significa".
Algunos cuestionarán si García puede ser considerado la cara del boxeo, especialmente teniendo en cuenta que su récord en sus últimas cinco apariciones desde 2023 es de apenas 2 victorias y 2 derrotas, con un combate declarado "sin resultado" (tras dar positivo por ostarina, una sustancia para mejorar el rendimiento). Sin embargo, si es que existe tal figura en el panorama actual, bien podría ser García.
El deporte ha contado con grandes estrellas en las últimas dos décadas. Canelo Álvarez es campeón en cuatro categorías de peso y suma casi 70 combates profesionales. Tyson Fury se convirtió en el campeón lineal de los pesos pesados al derrotar a Wladimir Klitschko en 2015 y congregó a casi 100.000 espectadores en el estadio de Wembley, en Londres, para su pelea contra Dillian Whyte en 2022. Manny Pacquiao, el único boxeador campeón mundial en ocho divisiones, protagonizó el evento de pago por visión (PPV) más lucrativo de la historia frente a Mayweather en 2015.
Pero, en opinión de García, ningún boxeador ha encarnado, representado o llevado el deporte al mismo nivel que De La Hoya o Mayweather. A sus 28 años, está dispuesto a cambiar eso, y hay indicios de que la industria coincide con él.
El poder de las redes sociales en el boxeo nunca ha sido tan evidente. Basta con observar las cifras generadas por Jake Paul -youtuber convertido en boxeador- en recientes megaeventos contra Mike Tyson y Anthony Joshua. A esto se suma el surgimiento de Zuffa Boxing, la promotora de White respaldada financieramente por Arabia Saudita -que, curiosamente, se encarga de la logística del evento de este sábado a pesar del contrato promocional de García con Golden Boy Promotions, de De La Hoya-, lo cual podría tener un impacto significativo, aún por determinar, en el negocio.
Podría decirse que ningún boxeador actual está mejor posicionado que García para aprovechar el cambiante panorama del deporte. Siempre ha contado con una gran cantidad de seguidores en redes sociales (13 millones en Instagram, 9 millones en TikTok y 1.8 millones de suscriptores en su canal de YouTube); ahora es un campeón mundial que entra en su mejor momento deportivo justo cuando nuevas figuras se involucran en el sector, aportando potencialmente el capital y la infraestructura necesarios para superar los obstáculos históricos a la hora de organizar los combates más importantes del boxeo.
"Mi plan es atraer al público más joven al boxeo", declaró White a ESPN el jueves. "Seguimos hablando de los seguidores de Ryan García en redes sociales. La razón por la que insistimos en ello es que, en realidad, eso significa que los jóvenes que tradicionalmente no ven boxeo sí verán a Ryan García".
Si la relación de García con Zuffa Boxing llegara a extenderse más allá del combate de este sábado, se vincularía a uno de los púgiles con mayor potencial comercial del deporte con un promotor que transformó la UFC, pasando de ser una entidad marginal a convertirse en una potencia deportiva de alcance masivo.
"Con la alineación de los astros, la aparición de Turki [Alalshikh, presidente de la Autoridad General de Entretenimiento de Arabia Saudita] y la participación de Dana White, Ryan se ha colocado definitivamente en primera fila diciendo: '¡Eh, elíjanme a mí! ¡Elíjanme a mí!'", comentó a ESPN el analista de boxeo Teddy Atlas. "Y lo están eligiendo, por muchas razones".
Irónicamente, aquello que en el pasado impidió que muchos tomaran a García en serio como una futura estrella es precisamente lo que ahora lo distingue. Su presencia en redes sociales se utilizaba para tacharlo de "boxeador de Instagram", un joven púgil más interesado en ganar seguidores que campeonatos. Durante años ha tenido que lidiar con esa narrativa y responder a preguntas al respecto.
Tal era el peso de esa etiqueta que, según ha reconocido el propio García, influyó en su comportamiento en 2024, cuando admitió haber estado "bebiendo y fumando" antes de su combate por el título superligero del CMB contra Devin Haney. En una entrevista para el podcast Modern Wisdom, García explicó que decidió ofrecer al mundo del boxeo la imagen que este ya había creado de él: la de una personalidad de las redes sociales que no se tomaba en serio el deporte.
"Pensé: 'Vale, les voy a dar lo que quieren'", dijo García. "¿Quieren a un tipo duro? Pues les daré a un tipo duro. Beberé, fumaré y soltaré un montón de mierda".
Esa faceta de García parece haber quedado atrás. Su impresionante victoria sobre Mario Barrios en febrero, que le valió el título de peso welter del CMB -su primer gran campeonato-, podría haber puesto fin a esa etapa. Para aquel combate, García volvió a sus raíces y nombró a su padre, Henry, como entrenador principal. Quizás por primera vez en su carrera, no intenta demostrar su legitimidad ante los puristas del boxeo que tal vez no lo tomaban en serio anteriormente.
"Eso ya pasó", comentó Henry -quien también entrenó a García para la pelea contra Benn- sobre el deseo de su hijo de luchar contra esa imagen. "El cambio radica en que ahora es campeón mundial. Ya no intenta conseguir algo, sino protegerlo. Y lo protegerá durante un buen tiempo".
Hace cinco años, en el mundo del boxeo cobró fuerza una idea: la de los "Nuevos Cuatro Reyes". Se planteaba la posibilidad de que una generación de cuatro púgiles jóvenes e invictos por aquel entonces -García, Teófimo López, Devin Haney y Gervonta "Tank" Davis- pudiera emular los históricos enfrentamientos que protagonizaron Roberto Durán, Marvin Hagler, Thomas Hearns y Sugar Ray Leonard en la década de 1980. En los cinco años transcurridos desde entonces, solo García se ha enfrentado a más de uno de los otros tres: a Davis en 2023 y a Haney en 2024.
"Siempre pensé que los boxeadores no querían enfrentarse entre sí", comentó White. "Pero todos estos chicos quieren pelear unos contra otros. Todos quieren medirse a los mejores. No nos hemos topado con ningún boxeador que diga: 'Oh, todavía no estamos listos para esa pelea; queremos inflar nuestro récord hasta un 27-0'".
"Miren a Ryan García. No ha evadido a nadie. Ese chico está dispuesto a pelear contra cualquiera. Conor Benn estaba dispuesto a pelear. Todos ellos están dispuestos a enfrentarse entre sí".
García ha prometido noquear a Benn en menos de cinco asaltos este sábado y centrar su atención en López, quien ganó el título de la AMB en agosto. Declaró a ESPN que cree que concretar esa pelea contra López será, de hecho, relativamente sencillo.
"Soy el único que ha peleado contra dos de los que se consideran los pesos pesados del deporte: Tank y Devin", afirmó García. "No veo a nadie más haciendo algo que demuestre que está dispuesto a asumir el riesgo, salvo yo".
¿Podría García -a quien antes se tachaba de "boxeador de Instagram"- convertirse en la cara del boxeo de su generación y aportar un nuevo entusiasmo a un deporte al que le ha costado concretar sistemáticamente sus mejores combates? García está a punto de darnos la respuesta.
