Andrew Moloney rechazó $250.000 para pelear por un título mundial

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El australiano Andrew Moloney no busca dinero, sino redimirse y tener la oportunidad de volver a conquistar un título mundial cuando se enfrente al mexicano Willibaldo García en Japón.


TOKONAME, Japón - Hace apenas 25 meses, un desconsolado Andrew Moloney estaba sentado en las entrañas del RAC Arena de Perth, con la cabeza entre las manos, mientras lanzaba duras críticas entre lágrimas contra la "corrupción" en el boxeo de la que sentía haber sido víctima; aquello le llevó a declarar que abandonaba el deporte para siempre. Poco antes, el púgil australiano había sufrido la segunda derrota altamente polémica de su carrera, esta vez ante el mexicano Pedro Guevara, en un combate por el título interino supermosca del CMB.

Tras pelear en la cartelera previa al enfrentamiento entre Vasiliy Lomachenko y George Kambosos, Moloney parecía haber hecho lo suficiente en 12 asaltos extenuantes para alzarse con el título; sin embargo, quedó indignado y totalmente incrédulo cuando se revelaron las tarjetas de los jueces (113-115, 116-113 y 113-115) y se le otorgó el cinturón a Guevara por decisión dividida. Los abucheos del público -que había llenado el recinto- arreciaron mientras Moloney abandonaba el cuadrilátero con frustración; poco después, hizo su desgarradora confesión ante un grupo de periodistas y varios miembros de su equipo, muchos de los cuales habían estado a su lado mucho antes de que siquiera debutara como profesional.

"Sentía que lo que estaba haciendo funcionaba y que me iba a casa como campeón", dijo un abatido Moloney. "He dedicado mi vida a este deporte, lo he dado todo. Simplemente me siguen haciendo la put... de siempre en este deporte. Ya no puedo dar más. Es jodi... desgarrador. Esto es lo último que verán de mí. Quiero dar las gracias a mis patrocinadores. Me retiro. Lo dejo. Los quiero a todos, pero lo siento, a la mier... con esto".

Si aquello hubiera marcado el final de la carrera boxística de Moloney, pocos le habrían reprochado que se retirara en ese momento, cerrando una trayectoria que incluía cuatro combates por títulos mundiales, un reinado como campeón supermosca de la AMB, dos participaciones en los Juegos de la Mancomunidad y una medalla de oro en 2014. Sin embargo, una vez superado el trago amargo y curadas las heridas de aquella decepción en Perth, Moloney decidió volver al gimnasio y volcar toda su energía en regresar a la cima del boxeo mundial.

Este sábado por la noche, Moloney (28-4, 18 KOs) tiene la oportunidad de protagonizar una de las grandes historias de redención del boxeo australiano al enfrentarse al mexicano Willibaldo García (23-6-2, 13 KOs) en Tokoname, Japón, por el título supermosca de la FIB. Para Moloney, este combate es un premio más que merecido tras la angustia que se ha visto obligado a soportar en los últimos dos años, no solo debido a decisiones arbitrales cuestionables, sino también a rivales potenciales poco fiables.

El camino de Moloney para convertirse en el retador obligatorio de García ha sido una farsa, y no por culpa suya. El año pasado, estaba previsto que se enfrentara a otro mexicano, Argi Cortés, en un combate eliminatorio por el título mundial en Durango, México. Los organizadores cambiaron la fecha del combate en dos ocasiones; la segunda vez intentaron trasladar la pelea a la Ciudad de México -ciudad natal de Cortés- con apenas cinco días de antelación, motivo por el cual Moloney se retiró oficialmente alegando falta de equidad y una logística caótica. Tras pasar más de cuatro semanas preparándose y entrenando en México, Moloney y su equipo regresaron a Australia sin haber peleado y con sus esperanzas de disputar el título mundial hechas añicos.

Sin embargo, en enero, la FIB ordenó a García enfrentarse a Moloney -quien ocupaba los primeros puestos de la clasificación-, y ambas partes iniciaron un periodo de negociación de 30 días. No obstante, la decisión del organismo boxístico no estuvo exenta de polémica. Un mes antes, el 27 de diciembre, García se había retirado a última hora de su combate contra el japonés Kenshiro Teraji -programado para el evento "The Ring V: Night of The Samurai" en Riad- tras enfermar apenas unas horas antes del pesaje. El equipo de Teraji había solicitado a la FIB que ordenara nuevamente dicho enfrentamiento, pero la petición fue rechazada en favor de un combate entre García y Moloney, dado que los contratos estipulaban que García y Teraji debían pelear a más tardar el 27 de diciembre.

Los derechos de promoción del combate entre García y Moloney se adjudicaron en marzo a la empresa japonesa Kameda Promotions, con una oferta de $315.000, superando así a MP Promotions -propiedad de Manny Pacquiao-, que había ofrecido $275.000. La pelea se programó para el 6 de junio en Tokoname (a unos 45 km al sur de Nagoya), compartiendo cartelera con el enfrentamiento entre Masamichi Yabuki y René Calixto por el título de peso mosca de la FIB. Según se ha informado, García se llevará el 85 % de la bolsa total, mientras que el 15 % restante será para Moloney.

Moloney podría haber obtenido una ganancia económica mucho mayor si se hubiera hecho a un lado para permitir que García se enfrentara a Jesse Rodríguez -campeón de las organizaciones The Ring, AMB, CMB y OMB- en un combate por la unificación absoluta de los títulos. Se rumoreaba que Matchroom Boxing, promotora que representa a Rodríguez, había ofrecido a Moloney $250.000 para que no participara en la pelea; sin embargo, el deseo del boxeador australiano, de 35 años, de tener una nueva oportunidad de conquistar un título mundial resultó innegociable.

"Ganar este título mundial significa más que nada para mí, más que el dinero", declaró Moloney a The Ring el mes pasado. "Mi vida ha girado en torno a ser campeón mundial y perseguir este sueño. He hecho muchísimos sacrificios y he dedicado toda mi vida a este objetivo. No estaba dispuesto a dejar que otra persona ocupara mi lugar y, básicamente, vender mi sueño; esa era la sensación que tenía".

Desde aquella derrota -ahora tristemente célebre- ante Guevara en mayo de 2024, Moloney solo ha peleado en dos ocasiones. Se recuperó en su ciudad natal, Melbourne, venciendo por la vía rápida (detención del combate) en el tercer asalto al púgil tailandés Jakrawut Majungoen en diciembre de 2024. Su más reciente aparición en el cuadrilátero, frente al poco conocido indio Pawan Kumar el pasado mes de noviembre, se produjo en circunstancias trágicas.

Originalmente, estaba previsto que Kumar se enfrentara a Zhou Runqi -compañero de equipo de Moloney- en Suva (Fiyi); sin embargo, el boxeador chino se vio obligado a retirarse del combate tras ser hospitalizado a consecuencia de un brutal ataque con arma blanca sufrido en un autobús, incidente que se cree tuvo motivaciones racistas. Moloney decidió ocupar el lugar de Runqi en un combate para mantenerse activo y despachó a Kumar con facilidad, deteniendo la pelea en el quinto asalto.

Por su parte, los dos últimos combates de García han sido contra su compatriota René Calixto. Ambos empataron en su enfrentamiento de diciembre de 2024 por el título vacante de la FIB en la categoría de 115 libras, celebrado también en Japón. Posteriormente, García se alzó con el título tras imponerse por decisión dividida en la revancha disputada en mayo de 2025 en Zacatecas (México). El sábado será la primera vez que García defienda su título mundial.