Malik Beasley, la figura más reciente en verse envuelta en una investigación federal sobre apuestas, habló durante su lectura de cargos en el tribunal federal de Brookly.
NUEVA YORK -- El abogado de Malik Beasley declaró que la exestrella de la NBA, quien ha sido formalmente acusada, "quiere seguir adelante con su vida" tras declararse inocente el miércoles de los cargos que le imputan haber alterado su desempeño en ciertos partidos de 2024 para beneficiar a apostadores deportivos y aliviar sus propias deudas.
Beasley, la figura más reciente en verse envuelta en una amplia investigación federal sobre apuestas, habló poco durante su lectura de cargos en el tribunal federal de Brooklyn. Respondió a las preguntas del juez con un "sí, su señoría", pero dejó que su abogado, Jason Goldman, presentara la declaración de inocencia en su nombre.
Posteriormente, el escolta de 1.93 metros de estatura permaneció en silencio mientras Goldman hablaba con los periodistas a las afueras del tribunal, declinando hacer comentarios cuando se le preguntó si tenía algo que decir a sus seguidores. Beasley, quien jugó para seis equipos de la NBA en nueve años, se perdió la temporada más reciente debido a que estaba bajo investigación; en su lugar, jugó para un equipo puertorriqueño copropiedad del rapero Bad Bunny.
"Él espera con interés la batalla legal. Ha luchado cada día", dijo Goldman. "Se le presume inocente, y eso obviamente todavía tiene que significar algo".
Beasley, de 29 años, y su agente deportivo Paolo Zamorano —quien también se declaró inocente el miércoles— figuraban entre las seis personas acusadas en una causa formalizada esta semana.
Son los nuevos acusados en una operación contra las apuestas ilegales que ha resultado en más de tres docenas de detenciones, incluidas las de la exestrella del Miami Heat, Terry Rozier —acusado de conspirar con amigos para ayudarles a ganar apuestas—, y el miembro del Salón de la Fama del baloncesto, Chauncey Billups —acusado de conspirar para amañar partidas de póquer de apuestas elevadas—.
Zamorano, de 39 años, representó anteriormente a otro coacusado, el exjugador de la NBA Ed Davis, quien había prestado dinero a Beasley y está acusado de actuar como su "intermediario" en la presunta trama.
"Esperamos con interés nuestro día en el tribunal", declaró a los periodistas Kenneth Breen, abogado de Zamorano.
Tanto Beasley como Zamorano fueron puestos en libertad bajo fianza. Deben comparecer nuevamente ante el tribunal para una audiencia de estado del caso el 6 de agosto.
Se acusa a Beasley de amañar o intentar amañar su rendimiento en al menos cuatro partidos mientras jugaba para los Milwaukee Bucks en 2024, situándose por debajo o por encima de las expectativas de las casas de apuestas. A cambio, según la acusación formal, los apostadores sobornaban a Beasley reduciendo o eliminando las deudas que este tenía con Davis.
"La única forma de ganarles a Las Vegas es mediante las apuestas deportivas", le dijo Davis a Beasley en un mensaje de texto del 26 de enero de 2024, según el documento de acusación. "En todo lo demás, ellos llevan la ventaja".
En un caso concreto, según la acusación, Beasley le dijo a Davis que intentaría superar la línea de 3.5 rebotes establecida por las casas de apuestas para el partido de Milwaukee contra los Clippers el 10 de marzo de 2024.
Cuando quedaba un segundo de juego y los Bucks ganaban por siete puntos, Beasley disputó un tiro de los Clippers y corrió entre cuatro jugadores para capturar su cuarto rebote, asegurando así la ganancia para los apostadores justo cuando sonaba la bocina final.
Un apostador obtuvo una ganancia de $3.252 dólares tras apostar $2.838 dólares, según la acusación, y otro ganó 2.107 dólares con apuestas que sumaban un total de $2.400 dólares. Otros apostadores no tuvieron éxito y perdieron dinero al apostar erróneamente a que Beasley se mantendría por debajo del límite de rebotes, debido a un aparente fallo de comunicación, señaló el documento.
"Lo curioso es que, después de conseguirlo, soltó un gran suspiro de alivio", comentó un cómplice en un mensaje de texto, según la acusación.
Beasley pidió dinero prestado a Davis, un excompañero de equipo, tras acumular pérdidas millonarias en el juego. Sus problemas financieros, ampliamente difundidos, incluyen disputas con un propietario de vivienda en Detroit, un barbero de Milwaukee y un dentista de Minnesota. Una demanda presentada en 2025 por una agencia de marketing deportivo resultó en una sentencia en rebeldía en su contra por valor de un millón de dólares.
"Aquí hay una conversación más amplia sobre la industria, sobre las personas y las instituciones que obtienen beneficios de miles de millones de dólares y alimentan la adicción", afirmó Goldman.
Beasley ha estado al tanto de la investigación desde hace aproximadamente un año, declaró el fiscal federal adjunto Benjamin Weintraub. Su última etapa en la NBA fue con los Detroit Pistons, bajo un contrato de un año y $6 millones de dólares durante la temporada 2024-2025. Promedió 16 puntos por partido y anotó 20 en su último encuentro, una derrota en los playoffs ante los New York Knicks. Es uno de los cinco jugadores en la historia de la NBA que ha logrado más de 300 triples en una sola temporada.
La liberación de Beasley fue gestionada por sus padres, los actores Michael y Deena Beasley, quienes participaron por teléfono en la audiencia de lectura de cargos desde su casa en Georgia. Aunque mantuvo un semblante serio durante la mayor parte del procedimiento —que duró una hora—, Beasley se rio ante la respuesta de su madre a una pregunta de la jueza magistrada Taryn Merkl sobre la frecuencia con la que hablaban.
"Probablemente lo llamo todos los días. Puede que no conteste todos los días", dijo Deena Beasley, provocando risas en la sala. "Si lo llamo seis veces a la semana, contesta cinco".
