En una gran semana, Ignacio Buse se despidió de París

En una gran semana, Ignacio Buse se despidió de París. Fue caída frente a Nuno Borges por un marcador de 6-0 y 6-2 en los octavos de final del último Masters 1000 de la temporada.

A pesar del resultado adverso en este último compromiso, el tenista peruano redondeó una campaña muy positiva que le permitió medirse de igual a igual con referentes del circuito internacional y sumar valiosas experiencias en superficies rápidas bajo techo.

Durante su paso por la capital francesa, el deportista peruano exhibió destellos de su gran talento y una capacidad de lucha que sorprendió a propios y extraños en las rondas previas, más allá de esta caída en donde exhibió problemas físicos.

Cada victoria conseguida en el certamen ratificó el notable crecimiento profesional que viene experimentando, consolidando su juego agresivo desde la línea de fondo y una lectura táctica cada vez más madura en escenarios de máxima exigencia.

Balance positivo en París

Más allá de la derrota, fue muy bueno el andar de Buse en París, teniendo en cuenta que llegaba de cinco derrotas a nivel ATP, y no festejaba desde el US Open.

Lejos de constituir un retroceso, la experiencia acumulada en este Masters 1000 fortalece la confianza del equipo de trabajo y valida el esfuerzo invertido durante la temporada.

El histórico ranking de Buse

Tras su cierre de temporada, Nacho Buse firmará uno de los mejores rankings de final de año para un tenista de Perú. A la espera del cierre del torneo, tras vencer a Daniil Medvedev el miércoles, está 32° (+1 en relación del lunes), muy cerca del 30° que supo ocupar.

Entre sus compatriotas históricos, Jaime Yzaga acabó 23° en 1989 y 31° tanto en 1993 como en 1994. Pablo Arraya terminó 36° en 1982. Más cerca en el tiempo, Luis Horna fue 38° en 2004.