La apertura del Masters 1000 de París resultó adversa para los singlistas de la delegación argentina, que sufrieron tres eliminaciones en igual cantidad de presentaciones en la superficie rápida bajo techo de la capital francesa, y sin ganar sets. El consuelo lo aportaron Tomás Etcheverry y Francisco Cerúndolo en la modalidad de dobles.
En la Cancha 1, Mariano Navone cayó frente al francés Luca Van Assche por 6-3 y 7-5. El oriundo de 9 de Julio dio pelea en el parcial definitivo buscando forzar el desempate, pero el crédito local logró quebrar en el momento justo para sentenciar el pasaje a la próxima ronda.
Posteriormente, Sebastián Báez no consiguió imponer su ritmo ante el español Daniel Mérida, quien provenía de la qualy y se terminó imponiendo con un 6-4 y 6-2. El tenista bonaerense se mostró incómodo con el bote de la cancha rápida y cometió errores no forzados en momentos determinantes del desarrollo.
Por su parte, Juan Manuel Cerúndolo se despidió del torneo al perder contra el noruego Casper Ruud. El menor de los hermanos batalló desde el fondo de la cancha en el Estadio Central, pero la consistencia del europeo terminó inclinando la balanza con un resultado de 6-3 y 6-2.
Las esperanzas
Luego de las tres eliminaciones, la actividad continuará este martes con las presentaciones de Francisco Cerúndolo ante el local Arthur Rinderknech y de Tomás Etcheverry contra el peligroso ruso Andrey Rublev.
