Alcaraz ganó en su debut en Viena, estiró su paternidad contra Khachanov y anotó su nombre en los octavos de final

Carlos Alcaraz (3° del ranking mundial) cumplió con el rol de favorito en su debut en el ATP 500 de Viena, donde derrotó a Karen Khachanov (24°) con un sólido score de 6-4 y 7-6 (5). De esta manera, se anotó, sin problemas, en los octavos de final del certamen el cual es el segundo preclasificado.

El nivel del murciano, ganador de siete trofeos de Grand Slam, fue de menos a más. De hecho, comenzó el primer set del match con una desventaja de 3-2 y saque para Khachanov. Sin embargo, cuando más errático estaba, Alcaraz logró revertir el contexto adverso y, gracias a ese envión anímico, sellar la manga a su favor.

En el segundo capítulo del encuentro, todo iba a comenzar saque a saque, sin ninguna chance de quiebre para ninguno, hasta que llegó el sexto juego, en donde Karen sirvió 2-3. Allí, a puros puntazos que quedaron en los highlights del match, el ex N°1 dejaría pasar una buena chance en el 15-40. Luego de salir aireoso de dicha situación, Khachanov logró repetir cuando estuvo 4-5, salvando tres match points, después ganándole el juego a Carlitos y estar 6-5 arriba: no logró cerrar el parcial y todo se definió en el tiebreak.

En un desempate que había comenzado cuesta arriba, y que mantuvo la paridad hasta los momentos decisivos, Carlitos logró ponerle cifras definitivas al partido y meterse entre los 16 mejores del torneo.

La paternidad de Alcaraz sobre Khachanov

Con esta victoria, Alcaraz estiró su historial a favor ante Khachanov: lo derrotó en los siete partidos en los que se enfrentaron en el circuito profesional. Este año ya le había ganado en el ATP de Doha.

En la próxima ronda, donde buscará meterse en los cuartos de final del certamen austríaco, el tenista de 23 años se enfrentará contra el vencedor del match entre el local Jurij Rodionov (137°) y el georgiano Nikoloz Basilashvili (95°). Cabe recordar que el preclasificado número 1 del certamen es Alexander Zverev (2°).