De hacerse viral en Tiktok a jugar los Grand Slams: la historia de Kestelboim, el argentino que sueña con la Copa Davis

Mariano Kestelboim, actual número 101 del ranking ATP de dobles, habló en exclusiva con ESPN Tenis desde el Challenger de Buenos Aires. El tenista de 30 años analizó una temporada que quedará marcada por su debut en los Grand Slams, además de referirse a sus próximos objetivos, con la Copa Davis como gran ilusión, y al lugar que ocupan las redes sociales en su carrera.

Tres Grand Slams, tres compañeros distintos

El argentino tuvo la particularidad de disputar cada uno de los tres majors con un compañero diferente. En París jugó junto a Francisco Cerúndolo, en Londres compartió pareja con Tomás Etcheverry y en Nueva York lo hizo con Luciano Darderi.

Así, el 'Conde' recordó cómo fue cumplir el sueño de debutar en uno de los grandes torneos del circuito y compartir cancha con cada uno de ellos:

“Primero, fue una caricia al esfuerzo de muchos años, tanto para mí como para los que me acompañan, mi familia. Fue muy lindo. Tengo la suerte de tener amigos dentro del tenis y quizás esos amigos me dieron una mano para jugar esos torneos. Me llevo bien con Fran (Cerúndolo), Tomy (Etcheverry) y ‘Luli’ Darderi. Entrar a Roland Garros y que venga mi familia fue muy especial. Cuando entró mi viejo se emocionó y eso fue muy lindo. Es la cima del tenis y a lo que cualquier jugador aspira. Es lo que deseaba y lo que también te da ganas de más. Estar ahí es muy lindo”, contó.

El argentino también se refirió a las diferencias entre sus tres compañeros y a cómo fue compartir cada experiencia con ellos:

“Las personalidades de cada uno son muy distintas. Además, los agarrás en momentos distintos. Yo a Fran lo había agarrado justo después de jugar un singles de cuatro horas el día anterior. Con los tres me divierto mucho. Tal vez con Fran era una contención a su energía y sus vibras. Tomy había perdido y tiene otra energía, tal vez era él que me contagiaba a mí. Con Luli era un poco de los dos; sube y baja y empieza a gritar. Con los tres tuvo su toque y la pasé muy bien. Con Tomy fue con el que más cerca estuve de ganar. Poder jugarlo para mí fue un gran paso”, agregó.

La experiencia también le permitió descubrir de cerca cómo es el día a día de las grandes figuras, entre ellas, jugadores como Novak Djokovic, Carlos Alcaraz y Alexander Zverev. En París, todo era nuevo y esto le llamo la atención.

“Roland Garros me sorprendió un poco todo. Cuando entré al vestuario lo tenía a Djokovic al lado, sus zapatillas que tenían el 24 y el raquetero, distinto al que tienen todos. Me impresionó y me shockeó. En los otros fui un poco más curtido. En el US Open tuve un momento que aparecieron Zverev y Alcaraz, y charlaban, bromeaban, una situación que suele pasar en los vestuarios pero que quizás uno no se lo imagina y si no estás ahí no lo vas a ver nunca”, relató.

A la hora de elegir uno de los tres majors que disputó, el ganador de 11 títulos Challenger se quedó con Wimbledon, donde además disputó por primera vez un torneo sobre césped.

El que más me gustó fue Wimbledon. Me pareció una locura, es todo perfecto, verde, blanco, violeta. Llegás al club y está lleno de flores. Fue la primera vez que jugué en pasto y no me sentí tan mal, me gustó. Roland Garros tuvo la magia de ser el primero. Jugar con Fran (Cerúndolo), que lo conozco desde los ocho años. El US Open fue el que menos ‘me encantó’, quizás porque perdió un poco la magia de acostumbrarme. Había mucha gente, mucho clima y ambiente de show”, confesó.

El mejor momento de su carrera y un objetivo claro

Kestelboim atraviesa además uno de los mejores momentos de su trayectoria. Este año ganó cinco títulos Challenger y alcanzó el mejor ranking de su carrera en dobles, al ingresar por primera vez al Top 100, alcanzando puesto 96.

Estoy en el mejor momento de mi carrera porque estoy jugando y divirtiéndome con el dobles. Estoy aprendiendo algo nuevo. Hoy en día entreno solo dobles. Me divierte y me desafía. Me siento jugando bien y sigo aprendiendo cosas y me doy cuenta a medida que juego otros torneos. El nivel es muy parejo y es muchas veces estar, estar y estar. Podés ganar o perder con cualquiera. Hoy no estoy con una pareja fija. Jugamos con Barrientos en Sevilla y estábamos viendo de empezar a jugar algunos torneos juntos. Mi objetivo es jugar Australia y si es posible, con otro doblista para poder prepararlo bien”.

Además, explicó que el cambio de especialidad es una decisión que cada vez tiene más consolidada. Si bien continúa disfrutando del singles, no se imagina regresando al circuito individual de manera permanente.

“Me gusta el singles, pero no me veo volviendo a hacer la vida de singles. Me costaba un poco el tema del componente mental, que es muy distinto al dobles. Yo me siento bien mentalmente pero a veces ciertas costumbres y hábitos no me hacían bien física y mentalmente. Si hoy me decís, ¿volvés al singles? No, no vuelvo. Me encanta, me gusta verlo y la táctica pero no me veo volviendo”, explicó.

En ese sentido, la preparación mental ocupa un lugar importante en su presente. El argentino trabaja con un psicólogo y, además, tiene una rutina de meditación diaria.

Tengo psicólogo, no deportivo. Medito mucho. Hago todos los días una rutina de meditación que cuando no lo hago no me doy cuenta, pero cuando lo hago me ayuda mucho a poder separarme de mis emociones. Lo noto en los partidos. En dobles hay muchos momentos de tensión y gana el que mejor juega esos momentos”, relató.

Asimismo, habló de sus próximos objetivos, que después de su debut en los Grand Slams considera fundamentales para mantenerse motivado:

“El último mes me surgieron preguntas, después de jugar Wimbledon y un par de ATP. Me quería poner otro objetivo y eso me hizo volver al psicólogo. Necesitaba para jugar y estar motivado, un sueño y un objetivo. Mis siguientes objetivos serían jugar Australia, idealmente con un doblista. Jugar la Copa Davis también sería un sueño”.

A la hora de hablar de sus referentes, el nombre de Andy Murray apareció rápidamente:

Andy Murray es un referente para mí. Me gustaba verlo, ver cómo resolvía, cómo pensaba, es un jugador que tal vez sin tantas armas como otros, se ponía con la táctica y me gustaba mucho verlo”, contó sobre el británico.

El papel de las redes sociales en su camino como tenista

Por último, Mariano también relató cómo encontró en las redes sociales una herramienta para mostrar una parte de la vida de un tenista que normalmente permanece lejos de las cámaras, en donde logró hacerse viral en más de una ocasión en TikTok:

“Cuando empecé con las redes lo hice para documentar la vida de un tenista, algo que no muchos veían. Quise hacer parte a la gente de mi objetivo de jugar un Grand Slam. Hoy lo tomo más como un hobby, no le doy tanto la dedicación que quizás le daba antes. Hoy lo hago yo y mi hermano me ayuda un poco con la edición y alguna idea”.

Para Kestelboim, el sueño de los Grand Slams ya dejó de ser una meta lejana. Después de disputar Roland Garros, Wimbledon y el US Open y alcanzar el mejor ranking de su carrera, el desafío pasa ahora por seguir construyendo sobre lo conseguido y encontrar nuevos objetivos dentro del circuito.