Del Potro elogió a Francisco Cerúndolo en el US Open 2026: "Cuando acomode su emocionalidad va a dar un salto de calidad muy grande"

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Del Potro analizó la eliminación de Fran Cerúndolo del US Open (0:52)

En el tenis moderno, la diferencia entre ser un animador de los grandes torneos y un contendiente constante al título ya no pasa exclusivamente por la paleta de recursos técnicos. En las entrañas de Flushing Meadows, durante el US Open 2026, una voz más que autorizada puso el foco sobre la raqueta número uno de Argentina.

Juan Martín Del Potro, comentarista exclusivo de ESPN, analizó el presente de Francisco Cerúndolo y dejó una sentencia tan cristalina como exigente: "Cuando acomode sus ideas y su emocionalidad va a dar un salto de calidad muy grande. Fran se tiene que ir contento porque el nivel lo tiene".

La radiografía que traza el tandilense describe con precisión quirúrgica el ADN tenístico de Cerúndolo. En su paso por cemento estadounidense, el porteño volvió a exhibir esa dualidad. "No pudo concretar las chances que tuvo, era una linda chance, la parte de arriba del cuadro está muy abierto", dijo el tandilense.

Por un lado, destellos de un jugador de categoría top-ten: tiros ganadores con ambos lados, una derecha explosiva que desarma a cualquier bloque defensivo y la capacidad de gestar hazañas memorables a puro corazón, como aquella vibrante victoria en el estadio Arthur Ashe frente a Taylor Fritz, donde dio vuelta un 0-2 en sets que quedará grabado entre los puntos altos del año.

Por el otro, reaparecen esos fantasmas del cortocircuito táctico y la efervescencia mal canalizada. El diagnóstico de Del Potro no es un reproche, sino una hoja de ruta. "Cuando tenés oportunidades y no no concretas se paga caro. El belga fue un poco mas preciso en los momentos clave y terminó ganando", dijo sobre la victoria de Alexander Blockx.

A sus 28 años, Cerúndolo transita ese tramo de maduración donde la mano ya está consagrada y el desafío es puramente interno. Si logra blindar su fortaleza psicológica, aquietar la tormenta interior en los momentos de zozobra y administrar las revoluciones de su juego, el salto de calidad al que alude el campeón del US Open 2009 dejará de ser una promesa latente para convertirse en una ineludible realidad del circuito grande.