El reconocido ex árbitro internacional Nigel Owens se mostró preocupado en su columna de WalesOnline por la decisión de World Rugby de poner a prueba de manera global la regla de la tarjeta roja de 20 minutos. Todo el rugby, por Disney+.
Owens nunca fue partidario de la roja a los 20 minutos y en varias ocasiones reiteró su postura sobre la ley que cree que podría tener un impacto negativo en el juego. "Está la muy polémica tarjeta roja de 20 minutos, que acaba de ser sometida a prueba a nivel mundial. Como ya he dicho en esta columna, ciertamente no ha cambiado el comportamiento de los jugadores", escribió en su columna.
Además, agregó: "No es disuasorio y creo que una tarjeta roja siempre debería ser sancionada con una tarjeta roja directa y permanente. Si es un accidente o simplemente mala suerte, ni siquiera debería serlo. A pesar de todos los cambios que se están implementando, el problema recurrente es el contacto con la cabeza. Aunque hemos visto un gran aumento de tarjetas rojas, aún no hemos notado un cambio real en el comportamiento de los jugadores, en cuanto a despejar el campo y tratar de hacer entradas más bajas".
El punto de Owens sobre el “comportamiento del jugador” quedó demostrada en la acción de Sam Underhill, quien fue suspendido después de una entrada peligrosa en la final de la Challenge Cup. Esto ocurrió poco más de un mes después de que le sacaran la tarjeta roja por un golpe similar en su victoria sobre Pau en la misma competición.
“Lo vimos con Sam Underhill durante la victoria final de la Challenge Cup de Bath sobre Lyon: se elevó y fue una colisión frontal. Ahora le han impuesto una sanción de cuatro partidos tras haber recibido inicialmente una tarjeta amarilla, pero debería haber sido una tarjeta roja desde el principio", mencionó el árbitro.
