Abril Herrero y una historia de superación

Abril Herrero, jugadora de la Primera A de San Marcos. ESPN.com

Abril Herrero es una jugadora del Club San Marcos que está disputando su primer año en Plantel Superior. El club de zona sur es el de toda su vida, y si bien empezó hockey por un problema neurológico, hoy disfruta mucho dentro de la cancha, compartiendo con referentes y teniendo a su mamá del otro lado.

"La primera vez que jugué en Primera fue presión impresionante, mis compañeras me ayudaron a pasar esos nervios", dijo la joven. Actualmente comparte cancha con Magalí Fajardo, histórica del club -hermana de Juana Fajardo de Lomas-, y entrena a la hija en inferiores que dijo sobre Abril: "Es una jugadora que desde el día uno que entrenó con nosotras, que jugó con nosotras, no te enterás que nunca pasó por esa etapa de ser más chica o sentir presión. Ella siempre se acopló, nunca tiene un día malo, siempre juega igual, siempre está metida, nunca le da miedo nada, va para el frente en todos los partidos".

Algo que también comentó la mamá, Alicia, que la acompaña siempre que puede, y el sábado fue a Benavídez a ver jugar a su hija. Hace 13 años que forman parte del club, y es un orgullo todo lo que Abril logró. "Superó un montón de cosas que para ellas eran imposibles. No se rinde nunca, tiene una fuerza de voluntad impresionante y si le dicen: 'Esto no lo vas a poder hacer' es como darle esa energía o esa inyección que necesita para hacer hasta lo imposible para poder hacerlo", remarcó Alicia.

Abril convulsionaba desde que nació, y tenía una expectativa de vida de dos años. El neurólogo le dijo a la mamá que jugar al hockey era algo que podía ayudarla porque ambos hemisferios trabajan juntos, al mover brazos y piernas de manera simultánea. Así fue como dos amigas, Luli y Valen, la invitaron a jugar a los tres años. En 2016 le dieron el alta definitiva y hoy está fuera de peligro. Si hay algo que Alicia desea hoy y siempre, es que su hija nunca se rinda.

Hoy Abril disfruta de jugar con amigas en la Primera del club San Marcos, pero su historia podría haber sido muy distinta si no fuera por sus amigas que la invitaron a jugar al hockey. Compartiendo con referentes como Maga y teniendo un equipo y una madre que la apoya siempre, ella ya ganó. Coronar este año con San Marcos sería un agregado a todo lo que está viviendo desde los tres años, y con la mentalidad que tiene, solo se puede esperar que logre todo lo que se proponga.