Peñarol afrontará la segunda final de la Liga AUF Uruguaya 2025 contra Nacional con algunas bajas importantes en su defensa, y Diego Aguirre deberá analizar cómo lo resuelve.
La situación de la línea defensiva de Peñarol de cara al segundo clásico, el que definirá el título, es compleja pero también tiene pocas certezas por estas horas. Lo seguro es que no estará uno de los zagueros titulares, Javier Méndez, que fue expulsado en el partido disputado este domingo en el estadio Campeón del Siglo. A su vez, las declaraciones de Diego Aguirre tras el encuentro indican que es prácticamente un hecho que Lucas Hernández tampoco podrá ser parte por una lesión en la rodilla.
Las situaciones que plantean dudas son las de Nahuel Herrera, que debió salir con un dolor en el hombro a los cinco minutos, y la de Pedro Milans, que jugó 90 minutos y se retiró con una fatiga muscular.
El contexto no es uno cualquiera: al tratarse de una segunda final contra Nacional con un Campeonato Uruguayo en juego, es más que factible que los futbolistas que no tengan lesiones severas, hagan el esfuerzo y salten a la cancha. Si lo de Herrera no es grave, más teniendo en cuenta la baja de Méndez, el juvenil seguramente sea titular el domingo junto a Emanuel Gularte en la zaga.
La situación de Milans es similar, ya que al tener que estar Gularte en la pareja de “backs” no puede dar una mano en el lateral derecho, por lo que el escenario más probable es que el ex Juventud juegue ante Nacional.
Por otro lado, la baja de Lucas Hernández no afecta al once titular, donde Maximiliano Olivera está afianzado como primera opción en el lateral izquierdo. Sin embargo, sí plantea un problema en caso de que el capitán de Peñarol no pueda completar los 90 minutos, ya que la única otra opción que tiene Diego Aguirre para ese rol es Gastón Silva, que no ha tenido demasiados minutos en el año.
También, Hernández ha sido una de las opciones favoritas de Aguirre para cambiar resultados adversos, pudiendo dar una mano en la mitad de la cancha, por lo que el aurinegro se quedó sin una pieza importante para un juego decisivo como el clásico que se viene.
