ÁMSTERDAM – Matthijs de Ligt está consciente de que todos, fuera del círculo del Ajax, están hablando con respecto a su futuro y de cuál sería el equipo súper potencia de Europa que aseguraría su muy cotizada firma.
“¿Me molestan los rumores? No. ¿Me aburren? Un poquito”, cuenta De Ligt a ESPN. “Sin embargo, no me importa si se publica un artículo con respecto a cuál equipo debería ir o qué debería hacer. No me importa, en absoluto”.
Apenas tiene 19 años y ya es capitán del Ajax. Fue designado como “Niño de Oro Europeo” en diciembre pasado y, mientras conversa sobre una cancha en el complejo de entrenamientos del club holandés, se muestra emocionado por el futuro. A pesar de ello, mientras él está satisfecho, el resto de Europa sigue hablando sobre él. El diario catalán Mundo Deportivo publicó fotografías de Frenkie de Jong y De Ligt con el titular “De Jong sube… y de Ligt baja”. El rotativo español especulaba que el Barcelona se encontraba en la primera posición en la carrera por de Jong, aunque el club blaugrana habría perdido terreno en sus aspiraciones, en favor de la Juventus. Cada día, se menciona un club nuevo: Paris Saint-Germain, Napoli, Bayern Múnich, Manchester City, Arsenal y Manchester United han sido todos mencionados durante la última semana. (Después, el pasado miércoles, el Barcelona anunció el fichaje de De Jong a partir del 01 de julio).
Ver a grandes clubes aspirar hacerse con talento originario del Ajax no es nada nuevo. Se remonta a los tiempos de Johan Cruyff, quien eventualmente terminó jugando con el Barcelona en 1973. Después, se produjo la persecución de Marco van Basten, Patrick Kluivert, Edwin van der Sar, Weslej Sneijder, Christian Eriksen, entre otros. No sólo su sistema de academias es impresionante; también lo es su ojo avizor para firmar talento extranjero de bajo perfil, como lo eran Zlatan Ibrahimovic y Luis Suárez, para así desarrollarlos hasta convertirlos en súper estrellas. Ahora, es el turno de De Ligt.
A la hora de conversar con De Ligt, es fácil olvidar el hecho de que se trata de un adolescente, ya que la edad importa muy poco para el Ajax. Si un jugador cuenta con suficiente calidad, se le dará una oportunidad con el primer equipo. Es un lugar firmemente anclado en el progreso. Cuentan con un lema que indica que el próximo reto está a una cancha de distancia en su academia y complejo de entrenamiento, llamado De Toekomst (“El futuro”).
Cada uno de sus equipos, desde los menores de 9 años hasta el plantel mayor, entrena aquí. Hay 12 canchas dentro de su extensión, que conforman un inmenso parche verde en medio de las autopistas a 5 millas de la plaza Dam, centro histórico de Ámsterdam. Pequeñas tribunas abrazan los céspedes donde los equipos juegan de forma competitiva, con un centro de concreto (rodeado por nostalgia del Ajax) en el medio, en el cual los jugadores se cambian de ropa, comen y aprenden. El talento es recompensado con oportunidades y cada año, la academia ofrece otra súper estrella del futuro al primer equipo.
De Ligt ha formado parte del Ajax desde que tenía 9 años. “Este es mi hogar… es realmente agradable”, nos dice. Es una fría mañana, de esas en las cuales un frio viento termina, de alguna manera, invadiendo la ropa. De Ligt acaba de terminar su entrenamiento; sentado y vestido con su chaqueta deportiva del Ajax y pantalones cortos, parece no sentir molestias por la temperatura y muy cortésmente, declina el ofrecimiento de un abrigo. Comenta la emoción que siente por enfrentarse al Real Madrid en octavos de final de la Champions y la oportunidad de alzarse con el campeonato de la Eredivisie holandesa.
Luego, la conversación cambia de tema y gira en torno a la vida diaria en Ámsterdam, fuera de las paredes del complejo de entrenamiento y escucha cuando le comentamos de las incontables ocasiones en las cuales hemos sido casi golpeados por gente autodestructiva, montada en bicicletas en el centro de la ciudad. Se ríe y su rostro súbitamente se revierte a su ser adolescente y nos explica que debe tratarse de turistas, ya que los locales son demasiado conscientes de los sitios donde andan como para prácticamente eliminar a un grupo de visitantes confundidos. Después, cuando la conversación vuelve al tema del fútbol, vuelve a presentar la cara de un jugador con valor de €70 millones y todo lo que conlleva ser uno de los mejores jugadores del mundo.
“Todos dicen algo nuevo y te das cuenta de que los periódicos siempre están diciendo algo, ya que tiene que ser interesante para alguien”, afirma De Ligt. Un día, el Ajax venderá los derechos deportivos de de Ligt, de quien se rumora partiría durante verano, tal como hicieron con De Jong. No obstante, el club y sus jugadores no se muestran perturbados por ruidos del exterior. El Ajax tiene tal nivel de confianza en su academia que están conscientes de su capacidad de producir otro jugador a fin de llenar el vacío. Perder a una súper estrella es un escenario poco ideal, pero no se trata de un escenario de vida o muerte para el club. De hecho, se trata de su modelo de negocios: Desarrollar la próxima generación de estrellas para así venderlos con el fin de ayudar a sostener el surgimiento de la próxima oleada, haciendo que el proceso sea autosostenible.
Es un reto anual que se debe asumir. Sin embargo, entrenando a una cancha de distancia del primer equipo se encontrarán el próximo De Ligt y el próximo De Jong, ansiosos de dar el salto. Y estaremos de regreso en este mismo sitio, dentro de cinco años, para hacerles las mismas preguntas.
CASIMIR WESTERVELD, JEFE DE RECLUTAMIENTO JUVENIL del Ajax, se encuentra erguido en un balcón que se ubica por encima de una de las canchas de entrenamiento de De Toekomst, explicándonos la filosofía de la academia.
“Tal como dijo en una ocasión Johan Cruyff: nunca un equipo completo hace su debut. Se trata de un solo jugador, un individuo”, dijo Westerveld. “Necesitamos desarrollar jugadores de manera individual, con el fin de que cada jugador que forma parte de nuestra academia tenga su propio plan individual a fin de tomar los pasos necesarios hasta finalmente ingresar al primer equipo”.
“Utilizamos a nuestros equipos (de la academia), más o menos, no con la idea de ganar partidos; sino en la búsqueda de intentar desarrollar la mayor cantidad de futbolistas individuales como sea posible”.
Debajo del balcón, los chicos del equipo sub-13 entrena, mientras el ruido causado por los balones al chocar con las rejas y las palabras esporádicas que los entrenadores sueltan con la idea de guiar a sus pupilos reverbera y entra por la puerta. Se explica el movimiento que están practicando y se le indica a los futbolistas, todos con alturas distintas y en etapas diferentes de su desarrollo físico, que comiencen de nuevo.
Los jugadores se alinean en formación 4-3-3. El arquero envía el balón, tanto al central como a un lateral. Éstos la pasan al mediocampo. Un volante busca a uno de los dos delanteros, enrollados cuales resortes en busca de tomar el balón, mientras que el artillero comienza a molestar cerca del arco contrario. Si llegan a perder la pelota, deben intentar recuperarla en un periodo no mayor a tres segundos. De no conseguirlo, o si llegan a convertir un gol, pues se debe volver a empezar.
Practican la misma jugada una y otra vez. Al igual que lo hacen el Jong Ajax, segundo equipo del club y el primer plantel, con De Ligt a la cabeza. Todos juegan y piensan de la misma manera.
“Se trata de un mismo club y una misma filosofía. También decimos: ‘Es una sola ciudad’. Ámsterdam se trata de un espacio libre, con libertad de expresión y con la capacidad de atraer gente creativa y de gente abierta”, afirma Westerveld. “Eso se puede ver reflejado en nuestro juego y nuestra filosofía. Se trata de creatividad, de un fútbol de ataque y es una filosofía inherente en nuestro estilo de juego”.
Dentro de De Toekomst existen planes de expandir la infraestructura hasta contar con un total de 17 canchas y modernizar las facilidades, incluyendo un estadio con capacidad para 3,000 personas en el cual jugarían el Jong Ajax y el equipo sub-19. El complejo de entrenamiento también cuenta con una escuela en la cual los planteles sub-14 y sub-19 reciben educación, mientras participan de siete sesiones de entrenamiento a la semana junto con un partido sabatino. El club les provee de autos que los desplazan para ingresar y salir de De Toekomst. Los chicos pertenecientes a los grupos sub-8 y sub-13 (los grupos etarios son conformados por sus años de edad, en vez de someterse a la estructura de años escolares), típicamente son oriundos del área de Ámsterdam. El más lejano reside a 60 kilómetros de distancia. Todos los aproximadamente 250 prospectos de la academia tienen sus planes individuales, aunque sus entrenadores siempre están en la búsqueda de nuevos talentos.
El Ajax cuenta con cuatro scouts a tiempo completo que trabajan dentro de los Países Bajos y sus cercanías, buscando jugadores con material para conformar el primer equipo y otros cuatro evaluadores en el extranjero. La operación de cazatalentos juveniles está conformada por ocho scouts juveniles profesionales y una red de 90 voluntarios que mantienen al equipo actualizado con respecto a la existencia de jugadores de todas las edades, en todos los rincones del país. Usualmente, son personas ligadas al club, bien sea como exjugadores o por su conocimiento del sistema del Ajax. Típicamente, el Ajax busca a sus scouts, aunque frecuentemente, son éstos últimos los que contactan al club.
“En Holanda solemos decir: ‘El éxito tiene muchos padres’”, dice Westerveld. “Muchos se atribuirán haber encontrado a la estrella. Pero, a nuestro criterio, se trata de un esfuerzo de equipo”.
A medida que los futbolistas avanzan en su progreso con el Ajax, se les permite utilizar vestuarios cada vez más espaciosos y acogedores, siempre pintados de rojo y blanco. Los cuatro mejores camerinos fueron bautizados con los nombres de las leyendas del Ajax Swart, Frank Rijkaard, Piet Keizer y, obviamente, Cruyff, donde se visten el primer equipo y el Jong Ajax. Entre quienes ascienden del nivel sub-16 al sub-19, un 80 por ciento llegará a convertirse en futbolistas profesionales, de la mano del Ajax, organización que se ufana de contar con la mayor cantidad de graduados juveniles haciendo vida actualmente como profesionales en el balompié europeo, en comparación con cualquier otro equipo.
“Se trata de la mentalidad ganadora”, expresa De Ligt. “Se trata de la mentalidad de mejorar a diario, hacerse mejor cada día y la disciplina necesaria para conseguirlo. Eso es lo que se puede ver aquí”.
ES LA HORA DEL ALMUERZO en el comedor del complejo de entrenamientos y academia juvenil del Ajax de Ámsterdam. Es aquí donde confluyen el pasado, presente y futuro del club.
De Jong está charlando con varios transeúntes mientras, en la mesa de al lado, algunos jugadores sub-17 están devorando platillos de carne magra y patatas. Michael Kenzinger, quien ahora es entrenador del segundo equipo del Ajax y Van der Sar, presidente del club pasean por el lugar, saludando a los jugadores, que aspiran repetir el éxito obtenido en la Champions League de 1995.
Una fotografía de Johan Cruyff se exhibe dentro de un gabinete de cristal, junto a varios trofeos de la exitosa racha en los años 70 en la cual se hicieron acreedores de múltiples campeonatos y eran considerados el mejor equipo de Europa. Todo termina ligado a Cruyff, el hombre que inspiró una revolución dentro del mundo del fútbol y cuya filosofía sigue siendo sumamente influyente en todos los aspectos del club. Sjaak Swart, pieza clave de la famosa oncena que se alzó con tres Copas de Europa en la década de los 70 y quien fuera apodado como “Mr. Ajax”, está sentado en frente de la vitrina, en pleno centro, mientras Van der Saar estrecha su mano.
John Heitinga, quien hizo 87 apariciones con la selección holandesa y ahora funge como técnico del equipo sub-19 del Ajax, conversa sobre de Ligt. “De vez en cuando uno ve a un jugador que cuenta con algo muy especial”, dice Heitinga. El ex internacional holandés recuerda una mañana de descanso para el primer equipo, en la cual éste acudió al gimnasio, en el cual se encontró a De Ligt ya bañado en sudor.
“Estaba allí por cuenta propia. Le pregunté: ‘¿qué diablos estás haciendo aquí?’ Es su mentalidad. Él sabe lo que necesita y cómo prepararse. Es el capitán. Es el jefe”.
Dentro del Ajax no se arma mucha algarabía con respecto a sus jugadores. De esta forma, los futbolistas mantienen los pies sobre la tierra. Para el club, se trata de otro año más y se encuentran demasiado ocupados, preparando al próximo grupo con el fin de irrumpir en el futuro. Heitinga nos comenta sobre Ryan Gravenberch, de 16 años (el jugador más joven del Ajax en haber participado en la Eredivisie) y le preguntamos por un delantero apodado como “la Brobestia”.
“Brian Brobbey es el jugador más veloz que juega aquí con el Ajax”, dice Heitinga. “Corre 30 metros en 3.7 segundos. Tiene 16 años, 91 kilogramos, su grasa corporal es muy baja y el salto de una pierna es más alto que el de Cristiano Ronaldo. Aquí, contamos con todas las herramientas para evaluar a los jugadores”.
Heitinga, quien jugó en 152 ocasiones con el Ajax antes de pasar al Atlético de Madrid en 2008, estrecha la mano de de Jong mientras camina por el lugar. “Es difícil competir con el PSG y el Manchester City, equipos que cuentan con mucho dinero”, afirma Heitinga. “Tenemos que trabajar con los recursos de nuestra academia, es nuestro producto. Nuestros jovencitos juegan de la misma forma que lo hace el primer equipo: de eso se trata el ADN del Ajax”.
ESTA ES LA PRIMERA temporada, desde 2006, que Ajax clasifica para las etapas decisivas de la Champions, y su último título de la Eredivisie fue en 2014. Ese equipo campeón ahora está repartido por toda Europa. Su presupuesto anual ronda los 100 millones de euros –algo equivalente a un bajo presupuesto para los equipos de primer nivel de la Premier- y el acuerdo televisivo por diez años y 1,040 millones de euros de la Eredivisie equivale a apenas un año de la Liga Premier. Ajax no puede competir con los salarios que se ofrecen en el mercado internacional, ni el estándar de la Eredivisie puede retar a Inglaterra, Alemania, España o Italia, con el PSV Eindhoven y Ajax siendo los clubes dominantes de la liga, y por mucho.
Van der Sar habla con delicadeza, con autoridad pero a la vez humildad mientras intenta recordar todos los trofeos que ganó en su destacada carrera. Conversamos en el salón de juntas del equipo, con paredes decoradas con bandejas de plata que recrean los éxitos logrados en las diferentes categorías por edades. Van der Sar tiene la última palabra en cuanto a la salida de un jugador. Es el Principal Oficial Ejecutivo , y aunque escucha a Marc Overmars –el director deportivo del club y colega del campeonato de la Champions de 1995- y también al manager, el jugador y su agente, sería la firma de Van der Sar en el contrato la que confirmó la salida de De Jong hacia Barcelona.
Describe el interés en De Jong y De Ligt como “un elogio”, pero al preguntarle cómo el equipo podría hacer para retener jugadores de ese calibre, responde: “Por supuesto, esa es la pregunta principal, cuando se mira a los números. Pero somos un club muy estable en términos financieros. Tenemos un cofre de guerra. Nuestro estadio está vendido a capacidad en todos los partidos. Tenemos buenos socios comerciales.
“Hemos vendido algunos jugadores en el pasado, (pero) en cierto momento uno debe preguntarse si puede retener jugadores. Hakim Ziyech fue un jugador que despertó cierto interés y logramos retenerlo y mejorarle su contrato”.
El sueño idealista sería conservar este grupo unido, sumado a los jóvenes en desarrollo, pero ahi entran en juego las limitaciones de la Eredivisie. Al final, la oferta de 75 millones de euros de Barcelona por De Jong no podia ser ignorada.
"Tenemos nuestra filosofía, jugadores, ciudad, estadio e historia… muchas cosas ocurren aquí, pero jugamos en una liga pequeña”, dijo Van der Sar. “No tenemos que venderlos, pero en cierto punto, para el desarrollo del jugador –y lo he sentido yo mismo- uno siente que está listo, que quiere competir contra jugadores mejores, de clase mundial, y desafortunadamente esos jugadores no están jugando en Holanda”.
Cuando un jugador emblemático del club se marcha, no lo hace en la ignominia, cubriendo su rostro, sino como leyenda. En el último partido de Heitinga en el 2008, sus seguidores ocuparon un costado del estadio, convirtiéndolo en un mural del jugador. Cuando Van der Sar se marchó al Juventus en 1999, tuvo una despedida en la sede gubernamental, donde hubo fuegos artificiales y acudieron unos 400 fanáticos a desearle buena suerte.
“Intentamos lo mejor para su progreso, primero éxito con el equipo, ganar la liga, lucir bien en Europa, integrar el equipo nacional y luego de dos o tres años –preferiblemente cuatro años- también es bueno para ellos marcharse”, dijo Van der Sar.
“Probablemente haya alguien esperando por su oportunidad, por si ese jugador se va, ocupar de inmediato su lugar. Eso también es lo que nuestros seguidores desean. Quieren ver jugadores con los cuales sentir afinidad. Los siguen desde la academia, desde que jugaban a los 11, 15, luego cuando debutan, y eso es lo que buscan nuestros seguidores. Estamos aquí para los jugadores talentosos que quieran venir al Ajax y crear un legado para sí mismos”.
ES UN TIEMPO INTRIGANTE para los fans del Ajax. El verano pasado modificaron su política de transferencia invirtiendo en el experimentado creador Dusan Tradic y recuperando al canterano, Daley Blind, del Manchester United, una ruptura con la norma de comprar o desarrollar jóvenes jugadores. Ellos reconoces que los jugadores con más millas en el reloj tendrán un valor de reventa limitado, pero la pareja debería ofrecer una presencia constante en el equipo donde las caras jóvenes con frecuencia están sangrientas.
“Las cosas están funcionando, estamos haciendo cosas bonitas en China, tenemos un socio australiano. La semana pasada estuve en Ciudad del Cabo durante tres días donde tenemos un club hermano y abrimos una oficina en Nueva York”, dijo Van der Sar. “Las cosas se están moviendo y necesitamos que el nombre del Ajax vuelva a la boca de más gente. No tenemos a los grandes jugadores estrellas -los Ronaldos, Hazards, Ramos o Bale- pero tenemos una filosofía, una historia y eso es lo que a mucha gente le gusta. Eso es lo que queremos trasladar al mundo. Vas a tener un club favorito. Pero, ¿por qué el Ajax no puede ser tu segundo club favorito porque uno de tus jugadores ha sido educado en el Ajax?”.
Esta temmporada el club está invicto en la Eredivisie, está en los cuartos de final de la Copa KNVB y enfrentará al Real Madrid en las eliminatorias de la Champions League. Jong Ajax ganó la Eerste Divisie (la liba debajo de la Eredivisie) el año pasado, mientras que los menores de 19 años de Heitinga encabezaron su grupo en la Liga Juvenil de la UEFA y los menores de 17 años ganaron la Copa del Futuro en abril pasado.
Mientras tanto, el club trata de mantenerse fiel a su fundamento: darle la oportunidad a los jueves y jugar un futbol hermoso mientras mantiene a Cruyff a la vanguardia.
De Ligt ama genuinamente la historia del club, abrazando el peso de la nostalgia en lugar de hacerlo con una respuesta elaborada para los medios. Él creció idolatrando a algunas de las personas que ahora ves caminando alrededor de la cantina en un día cualquiera. Aunque aún no nacía cuando el Ajax ganó su cuarta Copa de Europa en 1995, le encanta que los fans esperen que sean desafiantes cada año.
“Ellos ganaron en la Liga de Campeones, por lo que son como héroes aquí”, dijo De Ligt mientras Van de Ser caminaba. “También queremos ser héroes aquí por la multitud, para nosotros mismos, para la gente de Amsterdam y queremos lograr lo máximo posible. Para mí, quiero jugar muchos partidos importantes, buenos juegos y eso es algo que puedo lograr”.
De Jong se quedará en el Ajax hasta el final de la campaña antes de unirse al Barcelona. De Ligt no pensará en propuestas desde el extranjero hasta el final de la temporada. Luego él hará una llamada sobre lo que describe como un “sentimiento” sobre lo que sigue. “En algún momento hay que buscar otra cosa y cuál es la mejor opción, pero en este momento no pienso en eso”.
Mientras ve a su alrededor, ves al adolescente todavía ahí. El creció queriendo ser el capital del Ajax. En un puñado de años habrá otro adolescente sentado aquí, atrayendo el interés de las superpotencias europeas. Él será el que se unió a la edad de 7 u 8 años, quien creció apoyando al Ajax, que puede jugar con ambos pies, que ve hacia adelante en lugar de retroceder y se crió en la leyenda de Cruyff, el equipo de 1995 y, si las cosas van de acuerdo al plan, en la era de De Ligt.
“Este lugar significa mucho para mí”, dijo De Ligt. “Crecí aquí. Viene aquí cuando tenía nueve años. En Ajax aprendes a ganar todos los juegos, a ser el mejor en todos los equipos, y no importa quién sea tu oponente. Está en mi sangre”.
