El atacante brilló por encima de Cristiano en la liga árabe y ahora destacó con México ante Sudáfrica.
Había un debate nutrido en los meses previos a la Copa del Mundo con Julián Quiñones. ¿Le alcanzaba para ir al Mundial? El ex jugador de Atlas y América la rompía en la liga árabe, pero el hecho de haber optado por un futbol de calidad aparentemente inferior le parecía jugar en contra.
Se hablaba de que, si era del gusto de Javier Aguirre, y si este estaba esperando que otro delantero despertara, ya fuera Santiago Gimenez o incluso, Germán Berterame, para justificar sentar o dejar fuera a Quiñones. Pero el delantero del Al Qasdiah seguía imparable, totalmente sin poder ignorar. Al final, fueron 31 partidos en la temporada 2025-26 y 33 goles. En la última fecha de la temporada, un hat-trick imponente ante el Al-Ittihad que lo puso por encima de Cristiano Ronaldo en la tabla de goleadores.
Así como sucedió en México, cuando Quiñones llegó de adolescente, fue imposible ignorarlo después de un rato. Aún a medio planeta de distancia, el nacido en Magüi Payán, Colombia, pero forjado en México, se hacía presente rumbo a la Copa del Mundo. La decisión final de Aguirre, de sumarlo finalmente a la lista de 26 jugadores –entregó dividendos de forma instantánea: Quiñones marcó el gol inicial de la Copa del Mundo ante Sudáfrica.
Quiñones, considerado nominalmente un extremo, comenzó a mostrar sus dotes de goleador desde muy temprano en la Liga MX. Jugador de Tigres, fue prestado a Lobos BUAP en la temporada 2017-18, donde jugó 28 partidos con la universidad poblana, anotando 17 goles y provocando una venta al Atlas. En el equipo tapatío, la leyenda se acrecentó: se convirtió en un jugador sumamente importante al ataque y un ariete para el club que ganó su bicampeonato y rompió una sequía de 70 años sin poder ganar el título. Con los rojinegros, fueron 32 goles en Liga a lo largo de dos años completos, los trofeos el Apertura 2021 y Clausura 2022, y un Campeón de Campeones.
Su calidad lo llevó al América, el ojo del huracán del futbol mexicano, donde incluso tras lo mostrado en Atlas se ponía en duda que pudiese replicar lo hecho. En la Ciudad de México, bastó un año para volver a ganar otro bicampeonato, y formar un equipo de época con elementos como Álvaro Fidalgo, Henry Martín y Alejandro Zendejas como los importantes de un cuadro histórico.
Al mismo tiempo que lograba más trofeos para su colección, Quiñones comenzaba en selección. El naturalizado había aparecido con la sub-20 de Colombia entre 2017 y 2018, pero su tiempo en México le dio la certeza de saber que su país adoptado era donde estaba su futuro internacional.
En septiembre de 2023, aceptó su primer llamado al Tri con Jaime Lozano. Debutó ante Honduras en la CONCACAF Nations League, y en ese torneo fue donde se estrenó como goleador mexicano en selección. En la final ante Panamá, marcó el segundo gol de un encuentro que terminó 3-0 a favor del gigante de la región.
Aquel verano, Quiñones aceptó una transferencia al Al-Qasdiah por 16 millones de dólares, convirtiéndolo en uno de los jugadores más caros de origen mexicano de salir de la Liga MX. Aun así, el hecho de que fuera a Asia y no Europa como salto al extranjero dejaba dudas. Quiñones aun no se consolidaba en selección, y el hecho de ser naturalizado representaba una carga histórica que tendría que trabajar para convencer a algunos en el medio y la afición.
En su primera temporada en Arabia, fueron 20 goles marcados y, ante la llegada de Javier Aguirre al banquillo mexicano, una nueva oportunidad de mostrarse con el técnico más importante en la historia del futbol azteca de cara al Mundial 2026. Pero en selección, la pólvora se mojó. Fueron ocho partidos en 2025 sin gol alguno con la verde, a pesar de que en su club se consolidaba como uno de los mejores jugadores de toda la liga.
La liga de Arabia Saudita, la Saudi Pro League, posee figuras como Karim Benzema, Sadio Mané, y ha tenido a jugadores como Neymar, N’Golo Kanté en el pasado reciente. La figura de esta última época es, sin duda, Cristiano Ronaldo. El portugués llegó a Arabia Saudita tras su último lapso con el Manchester United, con la misión de mantenerse en activo de cara al Mundial y buscar el gol 1,000 de su carrera.
Para la temporada actual, Quiñones se codeó con Cristiano y el inglés Ivan Toney para ganar el campeonato de goleo. El portugués terminó con 28 goles, mientras que Toney clavó 32. Quiñones, con aquel hat-trick en la última fecha, alcanzó 33. Atrás quedaron otras figuras importantes como João Félix, Benzema, y Roger Martínez otro ex americanista de origen colombiano.
En el seno del Tri, ni Berterame (quien quedó fuera de la lista) ni Giménez le ganaron la carrera a Quiñones, quien se valió de su gran momento individual para hacer terna con Raúl Jiménez y Roberto Alvarado al frente del ataque tricolor. Ante Sudáfrica, adentro de los primeros diez minutos de la Copa del Mundo, Julián Quiñones silenció cualquier duda.
Un gol en Arabia Saudita vale lo mismo que en México, al fin y al cabo.
