MÉXICO -- Luciana García Peña de Almeyda no solamente disfruta el futbol a través de Matías Almeyda en el banquillo de Chivas de Guadalajara. La esposa del estratega ve el balompié desde otro punto de vista; se involucró con un equipo de mamás con hijos con síndrome de down con el Profe. Pepe de Chivas, más allá de lo que vive diario en casa.
“Es integrar a todas las personas, a las mamás que tienen una vida completamente diferente a la mía, a la tuya o a las demás, porque tener un chiquito con síndrome de down implica más atención, más dedicación. Es súper lindo la causa del equipo”, platicó la esposa de Matías.
Ambos son padrinos de bautizo de Clarita, la pequeña de casi 10 años que tiene un amor incalculable por Chivas. Desde que estaban en Argentina, los Almeyda apoyaban a una fundación de síndrome de down.
“Cuando nace un chiquito con una dificultad, te haces muchísimas preguntas en la vida. ¿Qué será de él? ¿Cómo será? ¿Cómo tengo que ser? Pero creo que todo parte del amor”, contó la esposa de Matías.
Cada que Luciana habla de su sobrina, denota alegría y felicidad, se emociona al platicar sobre la pequeña que los visitó en Guadalajara durante dos semanas y que vivió un partido del Rebaño Sagrado, platicó con su tío en la conferencia de prensa, pisó el césped del Estadio Chivas y presenció el entrenamiento del equipo.
“Ella vive los partidos de una manera. ‘Vamos Chivas, vamos Chivas’, con una pasión. Y cuando pudo venir al entrenamiento, no lo podíamos creer y agradecía, ‘gracias a Dios por este sueño de jugar con las Chivas’. En el partido contra Morelia, ella quería pisar la cancha. Y ahí está Clarita, de una punta a otra, de un arco al otro y gritaba gol. Toda la gente aplaudiéndole. Ella irradia amor, irradia simpleza, irradia alegría”, platicó Luciana.
