Gritos discriminatorios no cesaron en el estadio ante la desesperación de la afición mexicana, un hecho que Concacaf lamentó en un comunicado.
Luego que la semifinal de la Liga de Naciones de la Concacaf entre Estados Unidos y México se detuviera al minuto 89 por el grito discriminatorio, la misma Concacaf emitió su postura y condenó el comportamiento de la afición en el Allegiant Stadium.
“Concacaf condena rotundamente los gritos discriminatorios de algunos aficionados durante la semifinal de la CNL entre México y Estados Unidos”, escribieron en primera instancia.
“Los gritos que se escucharon durante el partido provocaron la activación del protocolo antidiscriminatorio por parte de los árbitros. Además, el personal de seguridad expulsó a varios aficionados por tener un comportamiento inaceptable en el estadio”, sostuvieron a través de un comunicado.
De igual forma, lamentaron que los hechos que sucedieron en Las Vegas empañaron el desarrollo del partido, mismo que estaba 3-0 a favor del conjunto estadounidense.
“Estos incidentes fueron extremadamente decepcionantes y empañaron lo que debería haber sido una ocasión positiva para mostrar un fútbol de alta calidad en nuestra región”.
Finalmente, sostuvieron que en un futuro darán una nueva declaración una vez que establezcan con mayor exactitud lo que pasó en el terreno de juego y tengan todos los informes de los oficiales del partido.
“La Confederación está en el proceso de establecer urgentemente más detalles e informes de los oficiales de seguridad y del partido y hará una nueva declaración a su debido tiempo”, concluyeron.
Y es que luego de unos minutos en los que el juego se detuvo, la afición no cesó en cuanto al grito discriminatorio pese a que algunos decidieron abandonar el recinto, esto debido a la goleada 3-0 de los estadounidenses sobre la Selección Mexicana.
Las pantallas del estadio mostraron un mensaje donde se advirtió a toda la afición los pasos a seguir en el protocolo que la Concacaf estableció en estos casos, pero pese a todo, la afición mexicana no cedió ante la desesperación por ver a su combinado caer.
Si bien el árbitro reanudó el juego y decidió que se agregaran 12 minutos de tiempo agregado, no dudó en terminarlo cinco minutos antes de lo previsto, esto luego que la afición siguió con el grito discriminatorio en el estadio.
