Lamine Yamal, la nueva maravilla del Barça que definió el Joan Gamper

BARCELONA -- Lamine Yamal entró, vio y venció. Como si de una reencarnación del mismísimo Leo Messi se tratase, el canterano triunfó, por todo lo alto, en una noche que no será fácil de olvidar. Y es que mientras el Barça sigue alarmado en los despachos, con solo trece futbolistas inscritos, contando entre ellos a Dembélé y Kessié que están en la rampa de salida y ya ni acudieron a la presentación en Montjuïc, en el césped se agarra a la estrella de este jovencísimo muchacho que hace pocas semanas cumplió 16 años y que le dio una soberana bofetada a la lógica para, en apenas diez minutos, convertir un drama en una fiesta. Fiesta total.

El Barça derrotó al Tottenham en el Trofeo Joan Gamper por 4-2 cuando a diez minutos del final perdía 1-2. Xavi acababa de dar entrada a Yamine Lamal, junto a Fermín López, y se venía un desemboque de locura, tan inesperado como soberbio. Como si de Messi se tratase en aquel famoso Gamper de 2005, cuando maravilló a un universo futbolístico que le esperaba pero no de manera tan inmediata, el jovencísimo canterano le demostró a Xavi que probablemente no hace falta buscarle un sustituto a Dembélé porque tiene al mejor en casa.

Asistió a Ferran en el 2-2, inició, con una espectacularidad increíble, la jugada del 3-2 que marcó Ansu y también comenzó la jugada que acabó en el 4-2 de Abde. Contra la lógica descaro, contra todo... Lamine Yamal.

De alguna manera disimuló las dudas que ofreció una versión descosida del Barça,que marcó muy pronto por medio de Lewandowski pero mostrando falta de ritmo e inconsistencia en el juego vio como el Tottenham le tomaba rápido la medida al partido y con un doblete de Skipp,el primero por atención y el segundo por anticipación, se iba con ventaja al descanso.

No mejoró mucho el juego en la segunda mitad, con las mismas sensaciones preocupantes que en la primera, hasta que a la hora de juego entraron Ansu, Marcos y Abde (y también un Gundogan que apenas fue secundario en la fiesta). Ya se apreció un cambio a mejor, con la verticalidad de Abde y la insistencia de Ansu... Que se diría que esperaban la aparición de alguien definitivo. Y Xavi, aunque tarde, se acordó de Lamine Yamal. Y el chaval incendió Montjuïc.

Los 35 mil aficionados que estrenaron esta nueva época del Barça en su nueva casa podrán decir que estuvieron allí, el día que Yamine Lamal recordó a aquel joven Leo Messi y dejar en segundo plano cualquier otra queja, que seguro la hubo.Y es que la primera 'excursión' de la afición a la montaña olímpica dejó patente la incomodidad que le supondrá el cambio. Imposible acudir en coche particular, las escaleras mecánicas fallaron, hubo algún problema con los autobuses lanzaderas y cierto fastidio entre no pocos asistentes, pacientes, eso sí, y confiados en que con el paso de las semanas la situación con los accesos mejorará.