“Era un joven normal que buscaba su sueño de ser futbolista profesional”; la historia del costarricense, Joshua Santana, es un gran ejemplo para miles de personas que escuchan su testimonio de vida, pues luego de mala decisión en su juventud que obligó a la amputación de su pierna izquierda, se convirtió en un referente para la sociedad.
En entrevista con ESPN, Santana ha confesado que desde los 13 años ya estaba vinculado al fútbol y sus primeros pasos los dio en las filas menores de Alajuelense; no obstante, no supo valorar una oportunidad que le habían brindado en ser parte de esa institución y tiempo después recibió una carta de despido.
“Desde los 13 años mis papás me firmaron un contrato por tres años con Alajuelense, fue difícil porque conseguía una oportunidad que pocos podían alcanzar, pero mentalmente no estaba preparado y la valoré. Me despidieron del equipo porque después de una semifinal que perdimos pensé que nos darían vacaciones y yo tenía planeado ir a la playa con unas amistades, el entrenador nos citó al lunes siguiente y, cuando regresé, ya tenía la carta de despido”; comentó.
Después de ese momento le surgió otra nueva oportunidad para militar con el alto rendimiento de Puntarenas FC, le estaba yendo bien, pero de un momento a otro volvió a tomar una mala decisión: por querer quedar bien con sus amigos aceptó ir a un redondel de toros sin medir posibles consecuencias.
“Unas amistades me invitaron a acompañarlos al redondel de toros en Zapote (San José). Nadie me obligó a ir, no tenía nada que hacer ahí y por quedar bien con ellos tomé una de mis peores decisiones. Le andaba de largo al toro, de pronto adquirí un valor que no sabía, me acerqué a él y, cuando me di cuenta, lo tenía a dos metros, me creía hasta un súper héroe”; contó.
“Volví con más valor y desafié al toro hasta que me reaccionó, en lo que iba corriendo mi pierna izquierda se me quedó prensada en la arena, en eso el toro me prensó y con sus cachos me palanqueó. Me hizo dar una vuelta en el aire, pensé que no me había hecho nada, pero luego me di cuenta que me había quebrado la tibia y el peroné”; agregó.
Después de ese trágico momento comenzaron siete años de constantes luchas con su estado de salud, ya que las recomendaciones por parte de los médicos era amputar su pierna pero Joshua Santana se negaba a hacerlo, no querían que lo vieran como un “pobrecito” o que le tuvieran lástima.
“Jamás me imaginaba mi vida solo con una pierna, mucha gente ve a los discapacitados como pobrecitos. Después de 20 cirugías y 15 lavados quirúrgicos yo le decía al doctor que no la amputara. Una vez, después de tantas luchas, los médicos vieron una úlcera, la drenaron y la piel quedó como muerta. Ahí me dijeron que los ‘fantasmas’ de una amputación ya habían llegado, el mundo se me vino abajo, lloré como un niño desconsolado y todo por una mala decisión”; expresó Santana a ESPN.
Poco a poco Santana fue superando ese desgarrador momento, se aferró a la fe y se apoyó mucho de sus seres queridos. Lo que parecía ser el peor día de su vida se convirtió en la catapulta para superarse y por eso destacó que ahora hace más cosas con una pierna que con dos.
“Fue un día muy difícil, pero se convirtió en el momento donde empezó una nueva vida para mí. Era solo una pierna menos y decidí cambiar mi manera de pensar. Yo era una persona que no valoraba mucho las cosas, me iba a fiestas o decía que mi abuela se había muerto para no ir a entrenar. Ahora soy feliz y voy en búsqueda de mis sueños, la discapacidad a veces es visual y no mental, hago más cosas con una pierna que con dos”; opinó.
Joshua Santana actualmente forma parte de la Liga Deportiva Alajuelense para Amputados y también ha jugado con la Selección Nacional de Costa Rica en importantes competiciones internacionales. El deporte se convirtió en su mejor aliado para cumplir sus sueños e inspirar a más personas que quizás hayan pasado por alguna situación similar.
“Cuando me ofrecieron lo del futbol para amputados yo me negué porque pensaba que solo sería unos pobrecitos con bastones golpeando la pelota. Ahora esto me devolvió la esperanza y volví a amar el futbol. Al principio fue difícil, pero lo logre y aquí me sigo esforzando, me siento privilegiado porque pude resistir y quiero aprovechar esta oportunidad que Dios me da para representar al país e inspirar a más personas”; finalizó.
