Hace exactamente 20 años, un 21 de junio del 2000, Boca superaba a Palmeiras en los penales en Parque Antártica y lograba su tercera Copa Libertadores. Era la segunda revancha para Óscar Córdoba y Jorge Bermúdez, grandes protagonistas de aquella noche en San Pablo. El arquero y el defensor habían sido subcampeones continentales en 1996 con América de Cali cuando cayeron en la definición ante River. Con la camiseta del Xeneize, habían dejado en el camino al Millonario de Juan Pablo Ángel y Mario Yepes en cuartos de final. Solo faltaba el título para saldar la deuda que arrastraban desde su paso por la Mechita.
También fue un desquite para Mauricio Serna, que con la camiseta de Atlético Nacional había quedado en las puertas de la gloria en la final de la Libertadores de 1995 que perdió ante Gremio. Chicho fue el único del tridente colombiano que vio desde el banco las finales ante el Verdao ya que en su lugar estuvo Cristian Traverso.
El Patrón y Óscar, en cambio, fueron titulares indiscutidos en toda la Libertadores. Ambos habían llegado a Boca en el mismo mercado a mediados de 1997. En el Apertura de ese año, el Millonario los había vuelto a amargar ganándole el torneo al Xeneize del Bambino Veira por un punto. Chicho Serna se sumó a principios de 1998 pero el equipo estuvo lejos de la pelea por el campeonato y el entrenador presentó su renuncia.
Carlos Bianchi llegó en el segundo semestre y cambió para siempre la historia de Boca, y también la de los tres colombianos. “Llegó un día con mucho frío en el 98, dijo ‘Hola soy Bianchi’ y perdió en el 99 recién”, así suele introducirlo Juan Román Riquelme, actual vicepresidente del Xeneize.
Boca se coronó campeón invicto en el Apertura 1998 y repitió el título en el Clausura 1999 con un récord de 40 partidos seguidos sin derrotas. En la Libertadores del 2000, Boca lideró el Grupo 2 que integraba junto a Peñarol, Blooming y Universidad Católica. Luego, dejó en el camino a El Nacional, River y América de México para llegar a la definición.
Enfrente estaba Palmeiras, el vigente campeón que buscaba revalidar el título que había obtenido en 1999 ante Deportivo Cali. Boca estuvo dos veces en ventaja en la ida en La Bombonera con goles de Arruabarrena pero Pena y Euller decretaron el 2-2 definitivo. En Brasil, el local era el gran candidato ante un Xeneize que llevaba 22 años de sequía en la Libertadores.
Boca se plantó bien en la primera etapa e incluso le anularon mal un gol a Palermo por un fuera de juego inexistente de Arruabarrena en la previa. Luego Córdoba salvó en un par de ocasiones al equipo de Bianchi.
En el final del primer tiempo Faustrino Asprilla ingresó en Palmeiras y estuvo cerca de darle el título en el complemento. Tras la asistencia de Euller, que dejó a Córdoba sin posibilidades, el delantero colombiano solo debía empujarla con el arco libre pero Walter Samuel llegó cargándolo con falta y el ex Atlético Nacional desvió el remate.
Los 90 minutos terminaron igualados en cero y Córdoba fue el gran héroe en los penales. Contuvo el remate de su compatriota Asprilla y el de Roque Júnior. La visita no falló. Guillermo Barros Schelotto, Riquelme y Palermo acertaron sus disparos y la Libertadores quedó en los pies del Patrón Bermúdez. El capitán de Boca ejecutó a la su derecha, Marcos voló para el otro lado y el Xeneize se consagró campeón de América por tercera vez.
En el segundo semestre, Chicho Serna se hizo también titular indiscutido y, junto a Córdoba y Bermúdez, protagonizaron el título en el Apertura 2000 y en la mítica Intercontinental ante el Real Madrid. La gloria continuó al año siguiente con el bicampeonato en la Libertadores y el sello de los colombianos quedó grabado a fuego en el mejor Boca de la historia.
