SAO PAULO (Enviado especial) -- Cuando James Rodriguez llegó a Bayern Munich a mediados de 2017 declaró: "Puedo jugar por izquierda, derecha o en el puesto de 10. Tendré que luchar por ello. Quiero hacer historia aquí". Arturo Vidal ya no era el indiscutido de otros tiempos y muchos vieron en esas palabras una especie de amenaza a la titularidad del experimentado mediocampista. Lejos de eso, el colombiano y el chileno forjaron de forma automática una relación de amistad que este viernes en el Arena Corinthians tendrá un nuevo capítulo.
"Hablo siempre con él. Más que un amigo es un hermano", afirmó el número diez de Colombia tras el partido ante Paraguay, cuando aún no se sabía si Chile o Uruguay sería su rival en los cuartos de final de la Copa América. Horas después, el chileno le devolvió la pared: "En Colombia está James, que es un amigo, un hermano. Hablamos mucho y ahora nos toca enfrentarnos". Por supuesto, no será la primera vez que jueguen uno contra otro, aunque el premio de las semifinales es mayor que el de duelos anteriores.
En países lejanos y muchas veces hostiles, los jugadores sudamericanos tienden a unirse. Sucedió con Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar en Barcelona y también con Arturo y James en Bayern Munich. Cuando el cucuteño llegó, su amigo llevaba ya dos años en el club y a eso se le sumaba la experiencia anterior en Bayer Leverkusen, por lo que conocía a la perfección la vida en Alemania. Vidal fue clave para la adaptación del actual diez de la Tricolor, quien sufrió mucho menos el exilio gracias a esta amistad.
En la era de las redes sociales, el cariño mutuo se puede ver en las cuentas de Instagram de ambos. De hecho, el primer contacto no fue en un club en común, sino en una discoteca en Miami. En julio de 2016 se tomaron una foto durante sus vacaciones y con el correr del tiempo afianzaron simpatía y la profundizaron. Primero solo como rivales, luego como compañeros.
Los duelos con las camisetas de sus respectivas selecciones les sirvieron para respetarse como adversarios. Partidos durísimos de Eliminatorias en territorios hostiles como Barranquilla y Santiago de Chile o semifinales de Copa América, como la de 2016 en Chicago. Antes de convivir todos los días en Bayern sufrieron las calidades futbolísticas del "enemigo".
"Con mi hermanito poniéndole alegría a los entrenamientos y a la vida", es una frase que se puede leer en la cuenta de Instagram de Vidal. Arturo le lleva cinco años a James y por eso el apodo cariñoso. En su paso por Bayern, el colombiano se apoyó mucho en el otro sudamericano del plantel y aprendió de él a manejarse en una sociedad desconocida. Probablemente, también haya aprendido algunos de esos conceptos tácticos que convirtieron a aquel wing rápido y habilidoso del Leverkusen en un crack de toda la cancha. Porque hoy James también lo es.
Solo compartieron plantel en Munich una temporada, la 2017/18. Juntos ganaron la Bundesliga y la Supercopa de Alemania. En aquel campeonato, el chileno convirtió seis goles (uno gracias a un pase lujoso de su amigo) y dio dos asistencias, mientras que el colombiano anotó seis tantos y entregó otras tres asistencias. Jupp Heynckes supo utilizarlos al mismo tiempo y demostró que tienen características compatibles.
En la previa de la Copa del Mundo de Rusia 2018, Chile todavía sufría por la eliminación. Entonces, Vidal dio sus candidatos al título: "Alemania, Colombia, donde juega mi amigo James, Brasil porque tiene grandes jugadores y Sampaoli también porque estuvo aquí con nosotros". Luego, la Tricolor no pudo superar los octavos de final y James sufrió una lesión que lo dejó afuera del partido crucial contra Inglaterra. Pocos días después, el chileno fue transferido a Barcelona y viajó a Catalunya en el avión privado de Rodriguez, con quien había compartido las vacaciones.
