Hablar de Alexis Sánchez es referirse a uno de los mayores ídolos de la historia en Chile. Este 2025, el Niño Maravilla vivió un año de cambios y nuevos inicios, tanto a nivel futbolístico como en su vida personal.
El primer semestre lo encontró en Udinese, en un periodo complejo tanto para el club como para el propio jugador. En su regreso al elenco de Friuli, Alexis no logró consolidarse como titular indiscutido, alternando apariciones desde el arranque con ingresos desde el banco. Las lesiones, la irregularidad colectiva y un funcionamiento que nunca terminó de potenciarlo limitaron su impacto, en una etapa en la que le costó encontrar continuidad y protagonismo real.
Pese a ello, el tocopillano intentó aportar desde la experiencia en su anterior paso por el club, asumiendo otro tipo de funciones. Sin embargo, el semestre en Udinese terminó dejando un balance discreto, lejos de las expectativas que se generaron con su vuelta y sin el peso determinante que acostumbra.
Sevilla: una nueva oportunidad
Cuando se confirmó que Sánchez no seguiría en Italia, fue confirmado en el Sevilla en el último día del mercado de fichajes europeo. Esto significaba una sola cosa para Alexis: un nuevo inicio y una nueva oportunidad de demostrar su vigencia, pese a las dudas respecto a su nivel.
Y poco a poco así fue. Matías Almeyda, entrenador del equipo andaluz, le dio toda la confianza que necesitaba, y Sánchez empezó a rendir. No solo con goles y asistencias, sino que también con toda la experiencia que ha ido adquiriendo durante 15 años en el fútbol europeo.
Así, Alexis comenzó a repuntar su 2025 y lo terminó con una de las noticias más alegres que pudo haber recibido: fue padre por primera vez. El miércoles 17 de diciembre, Alexandra Litvinova, pareja rusa del futbolista, dio a conocer el nacimiento de su bebé.
