Éste es el show de Kylian Mbappé. El año de Mbappé. Mbappé-Saint-Germain. Es el rey Kylian, y todo en París sucede a través de él. Su actuación con Paris Saint-Germain en el último partido de Champions contra Real Madrid en el Parque de los Príncipes volvió a demostrarlo.
Dio el golpe sobre el final para marcar el único gol de la victoria por 1-0 en el partido de ida de los octavos de final, ganó un penal (aunque Lionel Messi lo erró), creó las mejores ocasiones. Siempre es una amenaza, un peligro, e inspira miedo en sus adversarios.
Mientras Messi fuerza demasiado su juego, a Mbappé todo le sale fácil. Es el verdadero enganche de este equipo, sobre todo en la Champions League, donde es el responsable del 64 por ciento de los goles de PSG esta temporada, con cinco goles y cuatro asistencias en siete partidos hasta la fecha.
Sin embargo, existe una dependencia excesiva del equipo en él, ya que Mbappé estuvo involucrado en el 50 por ciento de los goles marcados por PSG en todas las competiciones. Con demasiada frecuencia esta temporada, no hubo nada aparte de él. Demasiadas veces fue la única chispa, y si analizas a los líderes de la Ligue 1 sin sus actuaciones individuales, parecen un equipo muy promedio.
Aunque, el partido contra Real Madrid fue diferente. Esta vez, como pocas esta temporada, también hubo un equipo alrededor de Mbappé, una verdadera fuerza y unidad colectiva. Aunque el número 7 marcó la diferencia definitiva, PSG tuvo su mejor actuación colectiva de la temporada cuando más importaba. Jugó mejor que Real Madrid, con más inteligencia. Lo puso bajo presión durante 95 minutos. Los números hablan por sí mismos, claro: 39 toques en el área de PSG contra siete de Madrid; 1,87 goles esperados contra 0,10; 21 remates contra tres. Nunca antes los parisinos habían tenido tantos remates en un partido europeo en la fase eliminatoria.
Pero el dato más revelador sin duda son las 16 pelotas recuperadas en el último tercio de la cancha. Una vez más, cifras que PSG nunca había registrado en esta instancia de la competición. Son niveles de recuperación de pelota que esperarías de Manchester City o de Liverpool. Forzaron a los líderes de LaLiga a cometer errores.
Les facilitó la tarea la táctica del entrenador de Madrid, Carlo Ancelotti, quien paró a su equipo demasiado atrás y le sirvió en bandeja el juego a PSG. ¿Por qué un enfoque tan negativo? Aunque Karim Benzema no estaba en óptimas condiciones, fue un gran error del técnico, y uno que podría costarles muy caro dentro de tres semanas en el partido de vuelta en el Bernabéu.
Sin embargo, PSG fue valiente, intenso, jugó concentrado y unido. El gol llegó en una última jugada construida desde atrás; Presnel Kimpembe encontró a Mbappé entre líneas y luego, con su creatividad, el suplente Neymar movió la pelota por la izquierda con un taco, y finalmente Mbappé irrumpió en el área entre dos defensores para convertir entre las piernas del arquero Thibaut Courtois.
El entrenador de PSG, Mauricio Pochettino, merece algo de crédito por haber elegido el equipo correcto y por inspirarlo. Leandro Paredes y Danilo Pereira fueron perfectos por la forma en que aportaron intensidad y esfuerzo, y ayudaron a mantener tranquila a la dupla de ataque de Madrid de Benzema y Vinicius Junior, con marcas dobles. El técnico argentino preparó a la perfección la presión inversa, presionando al defensor Eder Militão, que sólo pudo completar el 80 por ciento de sus pases. Todos los jugadores de PSG estuvieron comprometidos, involucrados y dispuestos. Mostraron, una vez más, gran carácter.
Es el sexto partido de la temporada en el que PSG marca el gol de la victoria después del minuto 85. Tienen una mentalidad de "no rendirse nunca" que puede llevarlos lejos, pero sólo si entregan más actuaciones colectivas como ésta. La pregunta, naturalmente, es por qué recién ahora están elevando su nivel de esta manera. ¿Por qué no juegan siempre así? ¿Por qué tienen que esperar a enfrentarse a Real Madrid en los octavos de final de la Champions League para finalmente jugar en equipo?
De locales contra Manchester City en la fase de grupos del torneo trabajaron duro, jugaron profundo y lucharon, pero aun así cedieron muchas oportunidades y remates. Esta vez, realmente jugaron como una unidad colectiva, y esto bien podría ser un punto de inflexión en su temporada.
Aunque esperan un Real Madrid mucho mejor y más fuerte para el partido de vuelta y algunas pruebas más complicadas en caso de avanzar, ahora tienen una hoja de ruta para trabajar colectivamente. Y también tienen al Rey Kylian.
