Además de los zapatos derretidos, el calor en Nashville provocó que Nick Sirianni, coach de los Eagles, recibiera suero intravenoso.
NASHVILLE, Tennessee — Las botas de los jugadores se derretían y el entrenador en jefe Nick Sirianni necesitó recibir suero intravenoso debido a las condiciones de calor extremo en el Nissan Stadium durante el partido de este domingo entre los Philadelphia Eagles y los Tennessee Titans, que terminó con victoria de los Eagles por 24-20.
La temperatura sobre el césped artificial alcanzó los 157 grados Fahrenheit (unos 69 grados Celsius), según la transmisión televisiva.
El tackle izquierdo Jordan Mailata, representante de los jugadores ante la NFLPA para 2025, afirmó que esta es una razón más por la que el sindicato debería presionar a la liga para eliminar las superficies de césped artificial.
"Nunca había pensado en lo caliente que puede ponerse un estadio si tiene césped artificial. (El calor) se queda ahí y rebota hacia ti", comentó. "Tenemos que plantear este tema. Por eso queremos campos de césped natural: para establecer un estándar de juego en la liga en el que no expongamos a los jugadores a situaciones peligrosas si no es necesario".
El liniero ofensivo Cam Jurgens señaló tras el partido que le "ardían los pies y todavía le dolían". Jurgens contó que tuvo que usar varios pares de botas porque se derretían.
"El descanso fue como una parada en boxes de la NASCAR: el equipo me ayudaba a prepararme para la segunda mitad", dijo. "Ese césped artificial irradiaba un calor tremendo".
La temperatura en Nashville a la hora del inicio del partido de este domingo, las 12:00 p. m. (hora del centro), era de 95 grados Fahrenheit (35 °C), con un índice de calor cercano a los 105 grados (40 °C). Un "domo de calor" se isntaló sobre la zona en las últimas semanas; las altas presiones atmosféricas empujaban el calor hacia la superficie y lo atrapaban allí.
El safety de los Titans, Amani Hooker, indicó que las suelas de sus botas "se derritieron por completo" en el partido inaugural de la temporada contra los New York Jets. Mailata agregó que se dobló los tobillos dos veces durante el partido y se preguntó si se debió a que sus botas se deformaban al ablandarse el plástico de la suela por el calor.
Las cámaras de televisión mostraron a un miembro de los Titans rociando agua sobre sus botas para enfriarlas.
"Hacía un calor infernal", aseguró Sirianni. "Yo no jugué ni una sola jugada y aun así necesité suero intravenoso. Valoro enormemente cómo se prepararon los chicos y cómo lucharon para superar la situación, porque no fue nada fácil".
Tras el partido, surgió una conversación en torno a la idea de que a los equipos no se les permitiría entrenar al aire libre en tales condiciones, lo que hace curioso que la liga siga programando partidos a primera hora de la tarde en septiembre en zonas de clima caluroso.
Los Eagles jugaron en condiciones similares en Tampa Bay durante las dos temporadas anteriores. El safety Reed Blankenship tuvo que abandonar el partido contra los Bucs en 2024 debido a un problema de salud relacionado con el calor que, en aquel momento, se consideró bastante grave.
Los Eagles viajaron a Nashville el viernes —un día antes de lo habitual— para intentar aclimatarse al clima. El sábado, a mediodía, realizaron una sesión de entrenamiento ligero para que los jugadores se acostumbraran a las condiciones.
“Fue uno de los cinco partidos más duros en los que he participado”, declaró el tackle Lane Johnson, veterano con 14 años de trayectoria. “Fue una prueba mental para todos los implicados”.
