Cada año, nos recuerdan lo importante que es rodear a un quarterback del talento correcto. Sólo tomen a los pasadores de la clase 2018 como ejemplo.
Aunque Baker Mayfield de Cleveland prosperó en 2020 detrás de una gran línea ofensiva y con el staff de coacheo correcto, la tercera y última temporada de Sam Darnold con los Jets fue una pérdida de tiempo. Lamar Jackson de Baltimore pasó la mayoría de la derrota en Playoffs ante los Bills en una paciente espera para que sus receptores se desmarcaran, mientras que Josh Allen de Buffalo disfrutó tener a Stefon Diggs de su lado en el campo.
Claro, mientras que el Super Bowl LV se resumió en una pésima línea ofensiva de los Chiefs, consideremos quién llegó a ese juego. Kansas City ha rodeado a Patrick Mahomes con algunas de las mejores armas de la NFL en cada una de sus tres temporadas como titular. Tom Brady lució como un hombre nuevo en Tampa Bay, donde fue de jugar con un grupo cansado de receptores en New England a una cascada de riquezas en Florida.
Estas cosas importan.
Hagamos algo que realmente no importa, pero que es divertido. Clasifiquemos a cada uno de los 32 equipos de la liga por su talento en las posiciones de habilidad sin incluir el impacto del quarterback, la línea ofensiva o el esquema.
¡Hay una advertencia importante! Imaginen tomar a los corredores y receptores de cada equipo y meterlos en una ofensiva, coach y quarterback promedios. ¿Quién tendría la mejor ofensiva de la NFL?
Aquí hay algunas cosas que debemos mantener en mente antes de comenzar:
Esto se trata sólo del desempeño en 2021. No consideramos el estatus del contrato de un jugador, su impacto en el tope salarial o el diagnóstico a largo plazo. Queremos presentar al mejor grupo posible de armas para una temporada de 17 juegos en 2021. Ya que no sabemos cómo responderán los novatos, usaremos el estatus del draft y la historia para evaluar sus posibilidades de impactar.
Los receptores tienen más peso que los corredores o alas cerradas. La liga valora a los receptores al darle a los jugadores en la cima del mercado contratos mucho más grandes que sus compañeros en las posiciones de corredor y ala cerrada. El promedio más alto promedio de salario anual para un corredor lo tiene Christian McCaffrey en $16 millones por temporada. En la posición de ala cerrada, George Kittle está al frente con un promedio de $15 millones. Doce receptores distintos tienen acuerdos multianuales que promedian más de $16 millones por año. Como resultado, hemos ponderado el talento de receptores de forma más significativa que jugadores similarmente talentosos, aunque hay un mayor descenso entre los alas cerradas y los jugadores en el segundo y tercer niveles en esa posición.
No todos quienes fueron considerados fueron mencionados. Nos enfocamos en las principales armas de un equipo a la ofensiva y usamos la profundidad más allá de esas seis armas como criterio de desempate. Con el interés de hacer posible terminar esta pieza antes del inicio de la temporada, sólo mencionaremos a los jugadores más notables o interesantes en cada roster.
Partiremos desde la parte baja y subiremos al mejor grupo de armas en la NFL y es fácil adivinar con quién comenzaremos:

LAS 10 PEORES OFENSIVAS
32. Houston Texans
Los Texans quizá se clasifiquen en el lugar 32 en muchas categorías para cuando termine la temporada. El movimiento para cambiar a DeAndre Hopkins por David Johnson y una selección de segunda ronda fue un desastre y la cosa no luce mucho mejor un año después con Johnson ubicado en el lugar 41 en la clasificación de promedio de éxito en su primera temporada con los Texans. El cambio de Bill O’Brien, ex coach y gerente general de Houston, por una selección de segunda ronda por Brandin Cooks luce mucho mejor, con una producción del receptor frecuentemente negociado de 1,150 yardas en 2020, pero la decisión de firmar a Randall Cobb fue aún peor de lo que pareció en su momento.
En muchos casos, los nombres son más grandes que los juegos en lo que equivale a un gran equipo de fantasía de 2016. El nuevo gerente general Nick Caserio contrató a veteranos como Rex Burkhead, Donte Moncrief y Mark Ingram este receso de temporada para llenar el roster con Phillip Lindsay como una de las adiciones más jóvenes. Este es un grupo de jugadores con habilidad limitada para una franquicia atascada en neutral.
31. Detroit Lions
Los Lions al menos intentan generar capital a futuro y generalmente van con jugadores más jóvenes. Eligieron una selección compensatoria de tercera ronda en 2022 sobre posiblemente darle la etiqueta de jugador franquicia a Kenny Golladay y aunque ese pick quizá sea más valiosa para la organización en el largo plazo que un jugador que cumple 28 años en noviembre, los Lions se quedaron con el peor cuerpo de receptores en la liga. Las principales opciones nominales Breshard Perriman y Tyrell Williams son más útiles como el tercer o cuarto miembro de un ataque aéreo mientras ejecutan 10-15 rutas por juego. La selección de cuarta ronda Amon-Ra St. Brown iría directo a la parte trasera de un depth chart de varios equipos. En Detroit, quizá tenga oportunidad de ser el líder de todos los receptores en pases en su dirección.
Las cosas mejoran en las demás posiciones de la alineación. El ala cerrada T.J. Hockerson no está en el nivel principal en su posición, pero terminó como el TE5 en el fantasy a temporada pasada y podría acumular varios pases en su dirección de Jared Goff esta campaña. D’Andre Swift mostró promesa luego de que los Lions finalmente le dieron el balón a Adrian Peterson, pero el nuevo régimen no parece tener mucha fe en la selección 35 global de 2020, tras importar a Jamaal Williams antes de que Todd Gurlsey los visitara. Williams fue efectivo para los Packers la temporada pasada, pero el nueo coach Dan Campbell y compañía necesitan ver lo que tienen con Swift. Para ser políticamente correctos, sugeriremos que hacer eso no le costará a los Lions ninguna posibilidad de ir a Playoffs.
30. New York Jets
El objetivo del gerente general Joe Douglas era obtener más armas para la segunda selección global del draft en 2021 Zach Wilson que las que tenía su predecesor, Sam Darnold. En la posición de receptor, los Jets ciertamente tuvieron éxito. Corey Davis quizá nunca cumpla la expectativa de ser la quinta selección global en el draft de 2017, pero sumó 984 yardas en 14 juegos la temporada pasada para una ofensiva de los Titans que prioriza la carrera y debería ser el punto más importante en un esquema similar de play-action en New York en 2021. El jugador de segunda ronda Elijah Moore recibe mucha expectación como cualquier novato en la NFL este receso de temporada y los veteranos Keelan Cole y Jamison Crowder son sólidas opciones en el slot.
El problema es, bueno todo lo demás. La esperada espectacular temporada de Chris Herndon no llegó en 2020 y aunque la adición del ex ala cerrada de los Bills Tyler Kroft es positiva, los Jets no emocionan en esa posición. Son totalmente anónimos en la posición de corredor, donde la selección de cuarta ronda Michael Carter quizá gane el trabajo por default ante Tevin Coleman y La’Mical Perine. Probablemente es una buena idea ahorrar a un corredor para un equipo que maneje la ofensiva terrestre de Shanahan/Kubiak, pero es difícil entuasiasmarse sobre los corredores que tiene el nuevo coach Robert Saleh en su depth chart.
Los Eagles se apoyarán en selecciones colegiales consecutivas de primera ronda en la posición de receptor para construir su ofensiva. Será emocionante ver al ganador del Trofeo Heisman en 2020, DeVonta Smith, luego de que lució como el mejor jugador la mayor parte del Playoff colegial, pero si Smith no es una súper estrella de impacto inmediato, este grupo podría amenazar al de los Lions como el peor de la liga. Es demasiado pronto para darse por vencido con la selección de primera ronda en 2020 Jalen Reagor, pero el año pasado prácticamente pasó desapercibido. Detrás de él está la decepcionante selección de segunda ronda J.J. Arcega-Whiteside, Travis Fulgham y Greg Ward, este último, a quien los Eagles parecen planear dejar en el pasado cada año sólo para que Ward sea su primer receptor a mediados de noviembre. Eso no puede suceder de nuevo.
Aunque hay grandes nombres en otras posiciones con los Eagles, no hemos visto una producción firme de sus corredores Miles Sanders o el ala cerrada Dallas Goedert. Sanders fue eficiente en 2020, pero batalló con balones sueltos y no tuvo impacto como receptor. Una pequeña mejoría en los números de Goedert fue opacada por el hecho de que perdió buena parte de cinco juegos con lesiones ante de estar inactivo en la Semana 17. Zach Ertz está incluido aquí de forma nominal, pero es improbable que esté en el roster de Philadelphia para la Semana 1. Hay muchas posibilidades aquí si los jugadores reclutados recientemente dan un paso al frnete, pero en Philly habrá que ver para creer.
El nuevo quarterback de los Colts, Carson Wentz, dejará atrás a esos Eagles en 2021, pero aunque es bendecido con una impresionante línea ofensiva en Indianapolis, este es otro equipo que cuenta con el desarrollo de su joven núcleo de jugadores. El veterano más prominente en las posiciones de habilidad es T.Y. Hilton, quien no se recuperó en 2020 tras las lesiones que impactaron su campaña en 2019, La selección de segunda ronda en 2019 Parris Campbell básicamente ha perdido sus dos primeras temporadas por lesiones, con un problema en la rodilla que le costó los últimos 14 juegos de 2020. La esperanza es que Michael Pittman Jr. irrumpa como el receptor No. 1, pero aun si lo logra, ¿habrá mucho material alrededor de la selección de segunda ronda en 2020? El ala cerrada Jack Doyle parece jugar desde la era de Peyton Manning, pero, ¿va a tener Mo Alie-Cox una irrupción al estilo Logan Thomas en 2021?
Siete selecciones colegiales después de que los Colts reclutaron a Pittman, usaron el pick No. 41 en otro contribuyente clave en la posición de corredor, Jonathan Taylor, quien destacó en los últimos seis juegos de 2020 para terminar segundo entre todos los corredores con 741 yardas en ese lapso. Aunque 253 de esas yardas se dieron en una paliza en la Semana 17 sobre unos Jaguars que quizá mentalmente ya estaban en la playa, la combinación 1-2 de Taylor y Nyheim Hines funciona. La historia en la posición de receptor, al menos por ahora, es más sobre esperanza que otra cosa.
Las armas del novato quarterback Mac Jones hubieran llegado antes de los jugadores con los que alineará en los Patriots de 2021. El coach Bill Belichick invirtió bastante en agregar talento en posiciones de habilidad en la agencia libre, pero poco se ha establecido. Jonnu Smith y Hunter Henry son mejorías mayores en la posición de ala cerrada, pero ninguno ha llegado a las 700 yardas ni siquiera una vez en sus carreras en la NFL. La destacada temporada del receptor Nelson Agholor con los Raiders destaca como un dedo pulgar golpeado en comparación al resto de su carrera y la logró con uno de los promedios más altos de pases tirados en la liga. Kendrick Bourne es un elemento sólido, pero juega el mismo papel en el slot que Jakobi Meyers, quien fue el receptor prometedor que los Patriots corrieron la temporada pasada.
Los Patriots son incuestionablemente mejores de lo que fueron hace un año en estas posiciones, cuando se advirtió que el optimismo debía ser precavido sobre el veterano Julian Edelman (ahora retirado), la selección de primera ronda en 2019 N’Keal Harris (quien pidió su cambio) y el pick de primera ronda en 2018 Sony Michel (quien siempre batalla con lesiones). New England no usará a tantos jugadores de nivel suplente a la ofensiva en 2021, pero es difícil encontrar a un elemento en esta ofensiva que tenga techo de Pro Bowl a excepción, quizá, de Henry.
26. Chicago Bears
Al menos por una temporada, la carrera de Allen Robinson con quarterbacks sobrepasados y desesperados podría llegar a su fin. Justin Fields es, al menos, un mejor prospecto que cualquiera de los pasadores con los que Robinson ha trabajado regularmente y eso debería llevar al receptor a un nuevo nivel. El depth chart detrás de Robinson es seriamente débil, pues la selección colegial de quinta ronda en 2020 Darnell Mooney atrajo 98 pases casi por default hace un año. El veterano ala cerrada Jimmy Graham fue más una mejor arma en zona roja de lo que se hubiera esperado con una campaña con ocho touchdowns, pero los Bears necesitan desesperadamente que Mooney y el ala cerrada de segundo año Cole Kmet luzcan como titulares viables con un nuevo quarterback.
El impacto de David Montgomery depende de donde se mire. Si uno evalúa un periodo de cinco juegos en la segunda mitad de 2020, uno podría emocionarse por un corredor que sumó 692 yardas totales y cinco touchdowns detrás de una mediocre línea ofensiva. El resto de la carrera de Montgomery hasta este punto ha sido poco relevante y para un jugador que realmente no tiene la velocidad para largas escapadas hasta las diagonales, no puede clasificarse en el lugar 36 en el promedio de éxito de la liga. Esta temporada determinará si Montgomery es un corridor con el que vale la pena comprometerse a largo plazo o sólo un jugador que rompe más tacleadas que el corredor promedio.
La gran mejoría que los Jaguars hicieron este receso de temporada no está incluida en este análisis, pero a la primera selección global colegial Trevor Lawrence no le harán falta armas en su primer año. Quizá no haya un receptor No. 1 en el grupo, pero D.J. Chark pareció estar en camino en convertirse en eso en 2019 y Laviska Shenault debería beneficiarse de jugar para un mejor staff ofensivo en 2021. Marvin Jones debe ser un blanco No. 3 consistente, aunque le tomó tres juegos de 110 o más yardas en diciembre pasado para que sus números en 2020 se consideraran respetables. No hay absolutamente nada en la posición de ala cerrada, así que esperen muchas formaciones con tres receptores en el esquema del nuevo coordinador ofensivo Darren Bevell y el coach Urban Meyer.
El novato agente libre James Robinson salió de la nada y fue un corredor titular totalmente viable, razón por la cual la decisión de reclutar a Travis Etienne en la primera ronda del draft se sintió frustrante. Al hacer el capital en el draft a un lado, la combinación Robinson-Etienne podría ser impresionante. El argumento de que de alguna forma Lawrence necesitaba a su ex compañero en Clemson para tener éxito luve débil cuando es probable que el corredor atrape pases pantalla y envíos cortos, pero Etienne fue un jugador destacado en la universidad (los 78 touchdowns totales en su carrera están empatados en el cuarto lugar en la historia del FBS). Si cumple con esa expectativa tipo Alvin Kamara, los Jaguars continuarán con su ascenso.
¡Hubo señales de vida alrededor de Terry McLaurin la temporada pasada! En la posición de corredor, Antonio Gibson fue titular en la Semana 1 y probó ser un jugador efectivo pese a su falta de experiencia al promediar 4.7 yardas por carrera y terminar sexto en la liga en DVOA. Las otras sorprendentes actuaciones no fueron tan impresionantes; el esfuerzo de 80 recepciones de J.D. McKissie fue mayormente producto de que Alex Smith le lanzara el ovoide al ex corredor de los Seahawks en distancias cortas, mientras que Logan Thomas se clasificó en la posición 35 en yardas por pase lanzado a su dirección entre los alas cerradas. Ambos fueron más efectivos en el fantasy que en la vida real.
Todos esos jugadores regresan en 2021 y Washington reforzó a este grupo con la contratación de Curtis Samuel, quien produjo 1,051 yardas totales para Carolina hace un año. Samuel debería ser más eficiente y explosivo con sus recepciones de lo que McKissie o Thomas lo fueron en 2020. Mientras Washington pueda concentrar más el balón en manos de sus tres principales armas, mejor lucirá su ofensiva. El veterano quarterback Ryan Fitzpatrick no tuvo problemas en darle el balón en corto a Mike Evans y a Chris Godwin en 2019.
23. Atlanta Falcons
Resulta que cambiar a Julio Jones tiene un efecto dañino en tu lugar en esta clasificación de armas ofensivas. Atlanta aún tiene un receptor estrella en Calvin Ridley, pero si los problemas en el pie de Ridley persisten en la temporada, el depth chart en la posición podría ser simplemente horroroso. Russel Gage fue un perfectamente aceptable tercer receptor detrás de Jones y Ridley, pero ponerlo como el No. 1 con Olamide Zaccheaus o Christian Blake como el No. 2 convertiría a este en el peor grupo de receptores que hemos visto en la NFL en varios años.
El nuevo coach Arthur Smith, quien fue coordinador ofensivo en Tennesee, quizá se apoye más en un personal 12 y los aficionados de los Falcons tendrán razón en esperar que la cuarta selección global colegial Kyle Pitts sea una estrella en su primera temporada en la NFL. Hay optimismo sobre las posibilidades a largo plazo de Pitts, pero la historia indica que seamos escépticos incluso de los mejores alas cerradas en sus primeras temporadas. Tampoco hay un Derrick Henry en este roster, pues Mike Davis no ha sido mucho más que un corredor con nivel de suplente y necesitará mantenerse sano para evitar que los Falcons se queden sólo con un jugador en la posición. La pareja Ridley-Pitts es un gran inicio a largo plazo, pero el 2021 podría ponerse feo rápidamente.

EL GRUPO INTERMEDIO
21. Miami Dolphins
17. Denver Broncos
16. New York Giants
14. Baltimore Ravens

LAS 10 MEJORES OFENSIVAS DE 2021
10. Los Angeles Rams
La ofensiva quizá no sea tan glamorosa o devastadora como lo fue en su mejor momento con Todd Gurley y Brandin Cooks, pero Robert Woods y Cooper Kupp se mantienen como una de las mejores parejas de receptores en la NFL. Es poco el entusiasmo por la llegada de DeSean Jackson para jugar detrás de ellos, ya que el ex receptor de los Eagles tiene 34 años y ha podido completar sólo tres juegos en las últimas dos campañas. Si acaso, los Rams probablemente se respaldarán en el ala cerrada Tyler Higbee, quien tuvo cuatro juegos consecutivos de 100 o más yardas en diciembre de 2019 y luego no pudo tener ni uno en 2020. La salida de Gerald Everett significa que probablemente recurran más a paquetes de personal 11, lo que podría abrir oportunidades para Jackson o Van Jefferson.
Aunque Matthew Stafford quizá transforme a la ofensiva, la pérdida de Cam Akers podría afectar al grupo. Los Rams se tomaron su tiempo para poner a Akers como su principal corredor; tuvo 14 carreras en la Semana 1 de 2020 y luego no tuvo ni 10 en un juego hasta la Semana 13, punto desde el cual le dieron 132 carreras en sus últimos seis juegos. En la derrota de la Ronda Divisional ante los Packers, Akers participó en el 96 por ciento de las jugadas ofensivas de los Rams, la clase de carga de trabajo que los Rams le dieron a Gurley en su punto más dominante. Si Stafford eleva el nivel de la ofensiva y Akers vuelve a tener esa clase de carga de trabajo, podría ser uno de los corredores más productivos de la liga.
Nota: Este ranking se hizo antes del anuncio de la rotura del tendón de Aquiles de Akers, quien perderá toda la temporada por esa lesión. El siguiente corredor en el depth chart de los Rams es Darrell Henderson, selección colegial de tercera ronda en 2019.
Suficiente del inevitable choque entre Josh Allen y Stefon Diggs, ¿no? Allen se compenetro de inmediato con su receptor estrella, quien terminó por ser el líder de la NFL en recepciones (127) y yardas por esa vía (1,535). Diggs fue sorprendente en su primera temporada con los Bills, que parecieron encontrar a contribuyentes en la posición en todo su roster. Cole Beasley tuvo su campaña más productiva como slot y Gabriel Davis emergió de inmediato como un jugador productivo, pero esto incluso va más allá con Isaiah McKenzie, quien anotó cinco touchdowns en 30 recepciones.
Entonces, ¿cómo es que los Bills no están más adelante en esta clasificación? Las posiciones de corredor y ala cerrada son más sobre esquema y rotación que talento destacado. Cambiaron a John Brown, quien lució como un legítimo receptor No. 1 de cara a la temporada 2020, por Emmanuel Sanders, de 34 años. Beasley ha amenazado con retirarse en relación a la vacuna por el COVID-19. Diggs debería seguir como una súper estrella, pero hay una mayor diferencia entre el ex jugador de los Vikings y el resto del grupo de la que había hace un año.
Depende de cómo vean a Chris Carson, los Seattle Seahawks tienen un gran arsenal con tres jugadores o un gran aresenal con dos. Tyler Lockeett y DK Metcalf fueron devastadoresen la primera mitad de la temporada pasada, antes de que el ataque de Seattle se cayera en los últimos dos meses; los dos receptores titulares contaron para cerca del 47 por ciento de los pases de Russell Wilson, al tiempo de que ningún otro jugador en el roster fue blanco de envíos más de 50 veces. Los Seahawks usaron su primera selección colegial en el receptor de 24 años D’Wayne Eskridge, quien debería asumir el rol en la alineación que tenía David Moore, pero la ventaja competitiva aquí es tener dos amenazas para touchdown en el campo la vasta mayoría de las jugadas.
Simultáneamente, Carson dio un pase adelante y atrás. La buena noticia es que, en gran medida, la ex selección colegial de séptima ronda dejó de sufrir balones sueltos al mejorar de siete en 315 ocasiones que tuvo el balón en sus manos en 2019 a sólo uno en 178 la temporada pasada. Menos emocionante es la lesión en el pie que le costó a Carson casi cinco juegos completos, un año después de que su temporada 2019 terminó por una cadera fracturada. Locket y Metcalf no perdieron ningún juego en 2020. Dada la reconstrucción de su roster, los Seahawks necesitan que sus estrellas mantengan el nivel en 2021.
Los Panthers sufrieron la ausencia de su estrella más grande la temporada pasada, luego de que el corredor Christian McCaffrey nos recordó ser precavidos sobre usar un historial de salud impecable para predecir la disponibilidad de un jugador. Tras participar en prácticamente cada jugada en 2019, McCaffrey perdió 13 juegos por lesiones en el tobillo, hombro y cuádriceps. Como Michael Thomas, siempre es bueno esperar y ver a un jugador recuperarse de una torcedura de tobillo antes de contar con que regresará a su anterior nivel. Debería ser revelador que McCaffrey perdió virtualmente toda la temporada pasada y aún es la primera selección global por consenso en los draft del fantasy. No hay nadie en la liga como McCaffrey cuando está sano.
Si McCaffrey regresa fuerte, pocos equipos pueden presentar un gran trío tan impresionante como el de McCaffrey y los receptores Robby Anderson y DJ Moore. Anderson se reúne con un viejo compañero en Sam Darnold y aunque la temporada 2020 de Moore quizá no fue tan productiva como se esperaba, consideren que promedió más de 10 yardas por cada pase que le lanzaron y no tuvo ningún balón suelto luego tras sufrir seis las dos campañas anteriores. La regresión positiva hacia la media de touchdowns volverá para Moore, quien sólo tiene 10 anotaciones en 208 recepciones en sus primeras tres temporadas.
Este es el arsenal más discreto de los Chiefs en la era de Patrick Mahomes. La caída en el novel se da luego de que Travis Kelce produjo la que podría considerarse como la temporada más grande de un ala cerrada en la historia de la liga y de que Tyreek Hill sumó 1,276 yardas por recepciones con 17 touchdowns. Nadie, ni los Seahawks, Vikings o quien sea, tuvo una mejor combinación 1-2 por aire que los Chiefs hace un año y ambos están de regreso en 2021.
Todo lo demás no luce tan bien. Los arsenales de los Chiefs en años pasados tuvieron a Kareem Hunt y aunque se esperaba que Clyde Edwards-Helaire tuviera impacto inmediato como el principal corredor de Kansas City, pasó en el anonimato la mayor parte de su temporada como novato. Mecole Hardman no tuvo ninguna clase de mejoría en su segundo año y quizá no sea más que una amenaza en el juego profundo. Sammy Watkins se fue y el frecuentemente lesionado receptor no pudo acumular dos temporadas completas, pero los Chiefs sólo se hicieron de un remplazo en el novato selección de quinta ronda Cornell Powell. Kansas Cuty tendría la que podría señalarse como la peor profundidad en la liga en la posición de receptor o ala cerrada si pierden a Hill o a Kelce.
Es difícil pensar en un cambio que luzca más un ganar-ganar para ambas partes luego de una temporada que el que envió a Stefon Diggs a los Bills y le permitió a los Vikings reclutar a Justin Jefferson. Todo lo que hizo Jefferson fue producir una de las temporadas más impresionantes para un novato receptor en la historia de la liga, al ser el líder de todos en su posición en yardas (1,330) y yardas por pase lanzado a su dirección (11.0) tras convertirse en titular en la Semana 3. El volumen de trabajo de Adam Thielen sufrió, pues el veterano perdió dos pases en su dirección por juego en relación a su promedio en 2018, pero aún así, anotó 14 touchdowns.
En este punto, todos están en sincronía con Dalvin Cook. Cuando el corredor estrella de los Vikings está sano, está justo al novel de Derrick Henry como el más temido en su posición en la NFL. Contar con que esté sano puede ser peligroso. Perdió dos juegos en 2019 y tuvo que dejar tres más con una lesión en el hombro. La temporada pasada, Cook no jugó en la Semana 17 y perdió juego y medio con un problema en la ingle. Cook hace más en 13 o 14 juegos que la mayoría de los corredores en una temporada, pero si logramos ver que la selección colegial de segunda ronda de 2017 logra participar en los 17 juegos de una campaña, amenazará con llegar a las 2,000 yardas.
Aunque Nick Chubb perdió tiempo de juego la temporada pasada, el mayor obstáculo en su camino al título como corredor no fue el de las lesiones sino la presencia de un sólido corredor secundario en Kareem Hunt. Es difícil pensar en un equipo con dos sólidos corredores como la impresionante pareja de Cleveland y aunque los corredores no son tan valiosos como los receptores en la NFL moderna, los Browns tuvieron producción plena de Chubb y Hunt. El equipo también tiene profundidad en la posición de ala cerrada, aunque los números de Austin Hooper cayeron sin el beneficio del tiempo basura que disfrutó en Atlanta.
En la posición de receptor, los Browns quizá no sean tan impresionante como sugieren los nombres. Jarvis Landry terminó con los números más bajos de su carrera en recepciones 872) y yardas por recepciones (840) tras recuperarse de una cirugía en la cadera. Más desoncenrtante es que Odell Beckham Jr. comenzó lento la campaña antes de sufrir la rotura del ligamento anterior cruzado en octubre. Ya son cuatro años desde que fue un receptor súper estrella, con sus números a la baja tras lidiar con una lesión en el tobillo en 2017. OBJ aún tiene 28 años de edad, pero sería una sorpresa si vuelve a lucir como el jugador que tomó por sorpresa a la liga con los Giants de 2014 a 2016. Si ese Beckham juega en 2021, los Browns tendría al mejor grupo de armas ofensivas.
Desde el inicio de 2019, Derrick Henry tiene 3,567 yardas por tierra. Dalvin Cook, quien es segundo en la liga en ese lapso, está 875 yardas atrás. El papel de Henry en el juego aéreo está limitado a atrapar algún pase pantalla ocasional, pero aun sin ese trabajo, está 315 yardas totales delante de otros corredores. También es líder de la liga con 35 touchdowns en ese periodo y eso, sin considerar su producción en la Postemporada. Su carga de trabajo da miedo, pero tuvo 386 carreras entre temporada regular y Playoffs en 2019 y no lució ningún efecto en 2020.
Claro, los Titans subieron en esta clasificación tras adquirir en un cambio con Atlanta a Julio Jones, quien formará una potencialmente devastadora pareja de receptores con A.J. Brown. Ambos tienen problemas de lesiones, Jones estuvo fuera la mitad de 2020 y Brown viene de una doble cirugía en la rodilla, pero hubo 11 receptores en la NFL que promediaron más de 10 yardas por pase lanzado a su dirección en 50 de esos envíos o más la temporada pasada y dos de ellos ahora juegan en Tennessee. Los Chiefs serán más explosivos porque tienen a Mahomes, pero los Titans están tan cerca como es posible cuando se trata de la posibilidad de jugadas grandes por su talento en las posiciones de corredor y receptores.
Casi todo, además de su armamento, salió mal para los Cowboys la temporada pasada. Su defensiva no pudo detener a nadie, el quarterback Dak Prescott y sus mejores linieros ofensivos se lesionaron y los números de todos cayeron luego de que Prescott fue remplazado por Andy Dalton y el equipo usó a tackles suplentes prácticamente en toda la temporada, pero el novato receptor CeeDee Lamb lució como una estrella. Sabemos lo que Amari Cooper y Michael Gallup pueden hacer con un Prescott sano u aunque el ala cerrada Blake Jarwin perdió la mayoría del año con una rotura de ligamento anterior cruzado, Dalton Schultz alzó la mano y produjo 615 yardas y cuatro touchdowns. Ese total de yardas es más de lo que Dallas Goedert ha producido en cualquiera de sus tres temporadas en la NFL.
La única arma cuyo valor cayó luego de 2020 quizá sea Ezekiel Elliott. Luego de todos los señalamientos de que Elliott fue quien hizo funcioanr a Prescott y al resto de la ofensiva, el corredor lució totalmente ordinario sin su quarterback estrella. Elliott registró los totales más bajos de su carrera en la mayoría de las categorías y terminó con un bajo promedio en DVOA, en parte, porque sufrió seis balones sueltos en 296 veces que tocó el balón. Sus números deberían mejorar con el regreso de Prescott y compañía, pero los argumentos de que era un corredor de esquema o trascendente en la línea ya quedaron firmemente anulados. Este es un equipo de juego aéreo.
Nadie en la liga tiene la combinación de talento al más alto nivel y profundidad suprema de Tampa Bay. El equipo de Bruce Arians tiene a un sólido receptor No. 1 en Mike Evans y los jugadores detrás de él son másivamente sobre calificados para sus papeles; es una vergüenza de riqueza tener a Chris Godwin como segundo receptor e incluso una versión limitada de Antonio Brown como el tercero. Scotty Miller sería titular en varios equipos, pero, aquí, es un cuarto receptor que promedia 9.5 yardas por pase que le lanzan.
Los Bucs quizá no sean tan impresionantes en otras posiciones, pero sus titulares en la de corredor (Leonard Fournette) y la de ala cerrada (Rob Gronkowski) marcaron diferencia de forma legítima durante la Postemporada. También tienen la fortuna de tener profundidad en ambas posiciones, dado que Fournette compartirá labores con Ronald Jones y Gio Bernard, mientras que Gronkowski lo hará con Cameron Brate y O.J. Howard. Uno podría argumentar que los Cowboys tienen al mejor arsenal ofensivo si se cree que Elliott es un corredor súper estrella y de que los Titans tienen un trío de elementos más impresionantes, pero los Bucs tienen lo mejor que hay en talento en las posiciones de habilidad.

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