Mercedes pelea el campeonato y cuenta las monedas

Según Toto Wolff, su equipo no tiene más plata para mejorar el auto en 2026 dentro del tope presupuestario que Fórmula 1 aplica para cada equipo.

¿Parte de la batalla verbal en plena guerra por un título de Fórmula 1 o realidad? La sentencia que dejó Toto Wolff en el cierre del GP de Países Bajos, 12ª fecha del Mundial, dejó boquiabierto a más de uno: Mercedes no tiene plata para mejorar el auto con el que Kimi Antonelli y George Russell se debaten el título de la 77ª temporada.

Primero, por si hay algún desprevenido en la sala, no es que la escudería con base en Brackley está al borde de la quiebra, ni mucho menos. Es que Fórmula 1 impone un tope presupuestario para cada temporada. Solo el sueldo de los pilotos, los salarios de los tres empleados de mayor remuneración, la logística y las actividades comerciales y marketing quedan fuera del techo que, para 2026, es de 215 millones de dólares. Con la nueva normativa técnica aplicada en esta temporada, la categoría elevó el límite de los 140 del año pasado a los 215 actuales. Por los dichos del austríaco que dirige Mercedes en su billetera ya quedan monedas…

Ahora bien, ¿realidad o parte de la pelea? Mercedes comenzó el año con una diferencia abismal sobre sus rivales. Poco a poco la brecha se fue recortando por dos puntos fundamentales: los abandonos de los W17 de Russell y Antonelli por problemas de fiabilidad y las mejoras sustanciales que los rivales aplicaron a sus autos. Ferrari fue estrenando actualizaciones de manera gradual y casi sin pausa. McLaren, en tanto, introdujo un enorme updrade en Hungría y, sin dudas, resultó: Lando Norris ganó en Hungaroring y repitió el éxito en Países Bajos. El resurgir de los de Woking es imponente después de haberse quedado con sus dos autos sin largar en China, segunda fecha.

En Austria, en el último fin de semana de junio, Wolff encendió la mecha ante las continuas mejoras de Ferrari, con dos grandes paquetes puesto en pista en Miami y Barcelona a la cabeza. En Maranello hasta lograron utilizar un motor mejorado por el ADUO. Ahí, el pope de Mercedes explotó: “El único que no baja el ritmo es Ferrari. Nosotros metimos un gran paquete de mejoras en Montreal y también tuvimos pequeñas actualizaciones intermedias. Creo que lo mismo ocurre con Red Bull y McLaren. Ferrari parece que no tiene límites en ese sentido. Nos sorprende un poco que Ferrari pueda introducir estas enormes mejoras en el coche de la forma en que lo hace. En mi opinión, pronto tendrán que quedarse sin dinero, porque nosotros no podemos hacer eso”, alertó Wolff.

Tras el éxito de McLaren en Paises Bajos, Wolff fue consultado sobre si su equipo no necesita actualizar el W17 porque los rivales están cada vez más cerca. “No tenemos el dinero para realizar mejoras en el coche”, sentenció el director de las Flechas en declaraciones recogidas por PlanetF1.com. “Ya lo dije antes: estamos intentando repartirlo equitativamente a lo largo de la temporada, basándonos en nuestros cálculos sobre cuándo podemos introducir las mayores actualizaciones y optimizar los puntos del campeonato. Simplemente no podemos hacer lo que podemos, y por eso es una carrera por el desarrollo. Si introduces una mejora, cada uno de los mejores equipos tendrá al menos un par de décimas de diferencia, y eso es lo que pierdes. Así que el camino ha sido un poco más duro que a principios de año”, agregó.

Consultado sobre si pensaba que Ferrari y McLaren aún tenían presupuesto para seguir mejorando, dijo: “Bueno, ya verán hacia finales de año si van a poder incorporar tantas mejoras al coche como ahora. Algunas personas podrían tener una estrategia diferente, gastando más al principio y a mediados de año, y hacia el final. ¿Gastamos mucho al principio, en la fase de desarrollo inicial? No lo creo. Simplemente creo que somos una organización y tenemos un tamaño e infraestructura determinados. En ese sentido, teníamos un coche muy rápido, pero perdimos entre 50 y 100 puntos por problemas de fiabilidad, lo que nos habría dado una ventaja mayor que la que tenemos hoy. Por lo demás, seguimos ejecutando el plan previsto y adaptándonos a las realidades financieras actuales”.

Los gastos de los equipos son fiscalizados directamente por la Federación Internacional del Automóvil y sobrepasar el techo acarrea sanciones, como le ocurrió a Red Bull por haber gastado más de los debido en 2021. Por haber erogado 2,2 millones de dólares de más debió pagar siete millones de multa y le redujo 10% el tiempo de túnel de viento para el desarrollo del auto de 2023.