¿Cuál debe ser la primera movida de temporada baja para cada equipo de la NFC?

Recorremos a los 16 equipos de la Conferencia Nacional para identificar lo primero que debe hacer cada directiva en el actual receso de campaña

Aunque los que estamos afuera apenas hemos comenzado a pensar acerca del receso de temporada de la NFL en los días posteriores a la victoria de los Kansas City Chiefs sobre los Philadelphia Eagles en el Super Bowl LVII, los 32 equipos de la liga han estado preparando sus planes desde hace semanas, si no es que meses.

Toda organización siempre tiene un ojo en el presente y otro en el futuro, pero una vez que terminan las temporadas, es a toda marcha hacia la preparación de la ventana de movimiento de jugadores de marzo.

A lo largo de los siguientes días, voy a descifrar el primer movimiento clave que debe hacer cada equipo antes del arranque de la agencia libre. Tomaré los 16 equipos de la NFC esta semana, seguido por la AFC en la próxima. En algunos casos, podría no ser el movimiento más importante de todo el receso de temporada, con los Chicago Bears y lo que hagan con la primera selección global como ejemplo de cómo pueden diferir estas prioridades. En muchos casos, se tratará de resolver una enredada situación de tope salarial, retener a un jugador clave, o decidir si se permitirá a uno de los pilares de la franquicia irse para jugar con otro club.

Iniciemos con un equipo de los Dallas Cowboys que ahora enfrenta incertidumbre en una posición en la que han estado fijos por años.

NFC ESTE

Dallas Cowboys

Resolver la situación de corredor

Después de años de tener claramente definida la combinación 1-2, los Cowboys pueden tomar varias direcciones diferentes en la posición de corredor. El status de Ezekiel Elliott está en duda luego de lidiar con lesiones en el último par de años, mientras que Tony Pollard, un agente libre sin restricciones, se fracturó el peroné izquierdo en la derrota de playoffs de Dallas ante San Francisco. Ambos jugadores podrían estar de regreso en el 2023, o el equipo podría comenzar en blanco.

Comencemos con Elliott, quien fue la piedra angular de la franquicia antes de firmar una extensión de contrato por seis años y 90 millones de dólares antes de la campaña del 2019. Promedió 4.7 yardas por acarreo y 101.2 yardas terrestres por partido antes de la extensión, pero se ha visto limitado a 4.2 yardas por acarreo y 66.9 yardas terrestres por juego desde entonces.

A lo largo de ese periodo de cuatro años, de acuerdo a NFL Next Gen Stats, los 1,013 acarreos de Elliott han generado apenas 54 yardas terrestres sobre la expectativa (RYOE), sugiriendo que podría ser aptamente reemplazado por un corredor promedio en la liga. Los 510 acarreos de Pollard han generado un increíble RYOE de 446 a lo largo del mismo periodo. Elliott posee una reputación popular como corredor valioso para situaciones de corto yardaje, pero ha generado cinco primeros intentos menos sobre la expectativa que un corredor promedio hubiera generado en las mismas situaciones.

Los Cowboys deben a Elliott casi 11 millones de dólares en el 2023 como parte de un cargo salarial de 16.7 millones de dólares contra el tope. Lo que es particularmente notable para el equipo es cómo lidió con las cosas en la pasada temporada baja, cuando Elliott sufrió a lo largo de un decepcionante 2021. Dallas usualmente reestructura los contratos de sus jugadores estelares cada año para crear espacio bajo el tope salarial a corto plazo, siempre con el riesgo de comerse un cargo mayor por dinero muerto a futuro cuando se van esos veteranos. Los Cowboys sospechosamente declinaron reestructurar los acuerdos de Elliott y del tackle ofensivo Tyron Smith en la pasada primavera, sugiriendo que la organización se preparaba para seguir sin ambos jugadores para este receso de campaña.

Designar a Elliott como baja post 1° de junio liberaría 10.9 millones de dólares en tope salarial para los Cowboys, quienes proyectan estar unos 7.6 millones de dólares por arriba del límite para el 2023. Cortar a Smith bajo la misma designación liberaría otros 13.6 millones de dólares. Ambos movimientos parecen probables, a menos que los jugadores estén dispuestos a aceptar una reducción salarial.

Elliott es grandioso en protección de pase y podría estar todavía cerca a un corredor promedio veterano, pero ese conjunto de habilidades usualmente cuesta alrededor de 4 millones de dólares en la agencia libre, lo que representaría una caída tremenda desde su actual acuerdo. Podría ser sujeto a un "premio por ser de casa", donde una oferta que representa el valor de mercado representaría un insulto de un equipo que ha estado pagando al jugador mucho más por años.

La situación de Pollard es repentinamente más complicada, luego de su lesión, que también requirió cirugía para reparar ligamentos de la parte alta del tobillo. No está claro si estará listo para el arranque del campamento de entrenamiento, lo que deprimiría su valor en el mercado abierto. Proyecto que Pollard pueda quedarse en un rango de tres años y 36 millones de dólares si alcanza la agencia libre. Y, en retrospectiva, los Cowboys podrían haber planeado emplear la designación de jugador franquicia de 10.1 millones de dólares para retenerlo para el 2023.

Ahora, con la lesión de tobillo complicando la disponibilidad de Pollard, el jugador de 25 años de edad podría estar en posición de obtener únicamente un acuerdo por un año y unos 6 millones de dólares en la agencia libre, lo que podría causar que los Cowboys podrían permitirle alcanzar el mercado abierto para ver si encuentra una oferta más significativa. La solución más sencilla para el equipo sería seguir adelante sin Elliott, etiquetar a Pollard y añadir a un corredor veterano que pueda jugar al inicio de la temporada mientras Pollard se recupera, pero los Cowboys no suelen hacer lo más sencillo.

New York Giants

Renovar con Saquon Barkley

He escrito acerca de cómo los Giants se hallan en una situación similar a la de los Titans después de una inesperada aparición de playoffs en el 2019. Como esos Titans, los Giants disfrutaron una excelente campaña de su corredor, y una sorpresiva actuación de destape de su quarterback, justo cuando ambos jugadores estaban por alcanzar la agencia libre. Retener a ambos sin cometer un error iba a ser el desafío.

El entonces gerente general de los Titans, Jon Robinson, eligió amarrar a su quarterback primero. Dio a Ryan Tannehill un contrato que garantizaba que estaría en la plantilla de los Titans por tres años más. Firmar ese convenio permitió a Robinson emplear la etiqueta de jugador franquicia sobre Derrick Henry al día siguiente antes de poder asegurar a Henry con una extensión de contrato de largo plazo más tarde en el mismo verano.

En esas situaciones, los agentes no son ingenuos. Los representantes de Tannehill sabían que los Titans necesitaban acordar un convenio rápidamente para salvar la etiqueta de jugador franquicia para Henry, y viceversa. La mayoría de quarterbacks con un año de juego a alto nivel --como Tannehill en Tennessee-- podrían haberse conformado por uno o dos años de salarios garantizados en sus nuevos acuerdos. La posición de Tannehill le permitió amarrar tres, algo que no amaron los aficionados a los Titans después de un decepcionante final a su campaña del 2022.

Los Giants enfrentan el mismo tema con Barkley y Daniel Jones, quienes serán agentes libres en marzo. El regreso a la salud de Barkley coincidió con su mejor campaña desde el 2018, al tiempo que Jones floreció con un ataque aéreo rápido bajo el nuevo head coach Brian Daboll. Idealmente, el gerente general Joe Schoen querría mantener a ambos para el 2023, si no es que más allá. Los Giants pueden usar la etiqueta de jugador franquicia para retener a uno, pero el otro será firmado a un contrato a largo plazo, o se dirigirá a la agencia libre.

El caso es más sólido para emplear la etiqueta de jugador franquicia sobre Jones. El número para quarterbacks es un enorme total de 32.4 millones de dólares, a diferencia de los 10.1 millones para los corredores, pero Jones tiene un historial más corto de nivel competente. Se trata de la misma organización que (comprensiblemente) declinó una opción al quinto año de contrato que hubiera garantizado a Jones 22.4 millones de dólares para la temporada del 2023.

Jones merece otra oportunidad para demostrar que puede construir sobre un impresionante 2022, ¿pero realmente querrán los Giants comprometerse a dos o tres años de salarios garantizados para un jugador que estaba camino a la salida de la organización apenas el verano pasado? Hemos visto a equipos pagando alto a quarterbacks de techo bajo como Kirk Cousins, Jimmy Garoppolo y Carson Wentz ya sea seguir adelante sin su titular o sufrir para construir una plantilla a su alrededor. ¡Pagarle a Jones dejaría a New York en ese grupo?

El historial de salud de Barkley es una preocupación, pero cometer un error con un acuerdo a largo plazo con un corredor es más sencillo de superar que el mismo error para un quarterback, al menos porque los contratos son mucho menores. Hay también más equipos que simplemente no están dispuestos a pagar a corredores veteranos dinero significativo, notando que esos acuerdos rara vez vienen con buen valor de retorno.

Después de la derrota ante los Eagles que acabó con la campaña, Barkley admitió que no estaría intentando reestablecer el tope del mercado para los corredores, que actualmente tiene el convenio de cuatro años y 64 millones de dólares firmado por Christian McCaffrey en el 2020 con Carolina. Existe un punto medio entre la etiqueta de jugador franquicia y el promedio de McCaffrey anual de 16 millones de dólares que tendría sentido para ambas partes.

Dividir la diferencia podría resultar en cuatro años y 32 millones de dólares para Barkley, quien fue uno de los jugadores más explosivos por momentos en el 2022. Un pacto con unos 28 millones de dólares, aproximadamente, garantizados a lo largo de los primeros dos años recompensaría a Barkley pro su regreso y todavía protegería a los Giants más allá del 2024 si Barkley no es capaz de mantenerse sano. También, permitiría que el equipo etiquete a Jones.

Philadelphia Eagles

Convencer a Jason Kelce de volver por otra temporada

Será un año de transición para los campeones de la NFC, quienes cuentan con un número de agentes libres clave en la defensiva. Buena parte de su rotación de línea defensiva ya no tiene contrato, incluyendo a Javon Hargrave, Fletcher Cox, Brandon Graham y Robert Quinn. El esquinero James Bradberry, quien produjo una temporada de élite antes de su penalidad en el Super Bowl, necesitará ser renovado. Los también titulares T.J. Edwards y Marcus Epps también serán agentes libres sin restricciones. El gerente general Howie Roseman tendrá un trabajo fuerte por delante.

A la ofensiva, no obstante, lo más importante será convencer al All-Pro de regresar. Jason podría no haber ganado la batalla del Super Bowl en contra de su hermano Travis, pero el centro de 35 años de edad entregó una temporada pulcra como el pívot para el juego terrestre de Philadelphia. Kelce fue uno de los jugadores clave en el gran partido de Jalen Hurts por tierra contra Kansas City, saliendo de trampa en los esquemas de poder para los Eagles en un número de jugadas.

Kelce es un agente libre sin restricciones, y después de coquetear con el retiro en el pasado, existe la posibilidad de que el futuro miembro del Salón de la Fama no vuelva para otra campaña. Los Eagles usaron una selección de segunda ronda del año pasado en Cam Jurgens, a quien Kelce ayudó a estudiar previo al draft como un posible reemplazo, pero participó en apenas 35 jugadas ofensivas como novato. Jurgens podría convertirse en el siguiente Kelce, pero los Eagles deben hacer lo que sea necesario de convencer al actual de quedarse un año más.

Washington Commanders

Cortar a Carson Wentz

Una de las movidas más sencillas para abrir el receso de temporada para cualquier club, debe ser Washington siguiendo adelante sin Wentz, cuya compensación de 26.2 millones de dólares para el 2023 no está garantizada. Los Commanders liberarían esa misma cantidad de espacio bajo el tope salarial dejando libre al quarterback, lo que les colocaría por arriba de los 33 millones en espacio.

Los días de Wentz como titular garantizado para la Semana 1 están seguramente numerados luego de colapsarse en campañas consecutivas con los Eagles, Colts y Commanders. Ha sufrido para mantenerse sano, consiguiendo un QBR de 47.9 a lo largo de las tres temporadas pasadas. Los únicos pasadores calificados con un peor QBR desde el 2020 son Andy Dalton, Baker Mayfield y Sam Darnold. También, desarrolló una reputación en la liga de ser neciamente reacio a los coaches y la autoevaluación.

Quarterbacks seleccionados entre los primeros cinco turnos usualmente reciben la posibilidad de aferrarse a la liga como suplentes o titulares de bajo estrato, así que si Wentz desea seguir jugando, tendrá oportunidades. Habiendo cobrado casi 130 millones de dólares a lo largo de su carrera, no obstante, ¿realmente se va a conformar por un acuerdo de un año y 5 millones de dólares? Me pregunto si hemos visto lo último del pasador de 30 años de edad, lo que sería sorpresivo para un jugador considerado por muchos como de primera línea tan recientemente como el 2020.

El único quarterback en la plantilla de Washington para el 2023 es el recluta de quinta ronda del 2022, Sam Howell, quien impresionó en una victoria de cierre de temporada sobre los Cowboys. Taylor Heinicke será agente libre y debe ganarse un aumento de los 2.9 millones de dólares que cobró el año pasado, aunque el head coach Ron Rivera ha parecido querer reemplazar a Heinicke a lo largo del último par de recesos de campaña. Howell probablemente competirá con un jugador de fuera de la organización por el rol titular.

NFC NORTE

Chicago Bears

Renovar a Darnell Mooney

La decisión más importante para los Bears ten este receso de temporada tiene que ver con qué hacer con el primer turno global y determinar si invertirlo en un quarterback, un jugador en otra posición, o canjear hacia abajo en el orden para sumar turnos. Esa movida no deberá llegar hasta después de celebrarse el Combinado de Talento de la NFL, cuando potenciales candidatos para un canje tengan una mejor idea de qué sentir con respecto a esta camada de quarterbacks y cuánto podrían pagar por ascender por uno de ellos.

Con casi 100 millones de dólares en espacio bajo el tope salarial, los Bears no necesitan crear espacio para maniobrar, aunque podrían elegir hacerlo si dan de baja al safety veterano Eddie Jackson. En ligar de eso, podrían comenzar solidificando su infraestructura alrededor del quarterback, sea que termine siendo Justin Fields o uno de los pasadores de esta clase de draft: El gerente general Ryan Poles adquirió en canje al receptor abierto Chase Claypool en noviembre, pero los primeros meses de Claypool con los Bears quedaron manchados por lesión.

Poles podría arrancar el receso de temporada amarrando a Mooney, el mejor receptor abierto del equipo. Mooney fue expuesto a una pesadilla de recambio en la posición de quarterback a lo largo de sus primeras tres temporadas, pero todavía logró generar 1.90 yardas por ruta recorrida en el 2022, apenas por delante de DJ Moore, Christian Kirk y Mike Evans. Está en 1.65 yardas por ruta recorrida a lo largo de su carrera, una cifra virtualmente idéntica a lo de Claypool, pero Claypool ha estado en declive después de una impresionante campaña de novato en el 2020.

Mooney ha sido mejor, con todo y estar en una ofensiva en que los Bears corrieron el ovoide con la cuarta tasa más alta en situaciones neutrales. Con Mooney marginado por la mayor parte de los cinco partidos finales de la campaña por culpa de una lesión, finalizó con apenas 40 recepciones para 432 yardas y dos anotaciones. El jugador de 25 años de edad fue mejor en términos de objetivos por ruta recorrida y tasa de objetivos, pero tampoco fue una temporada récord.

La extensión de cuatro años y 72 millones de dólares de Kirk es señalada por haber inflado el mercado para receptores abiertos, pero no creo que sea la única. Mike Williams, una amenaza profunda de distinto tamaño para los Chargers, firmó por tres años y 60 millones de dólares justo antes de la agencia libre del año pasado, mientras que Moore firmó un acuerdo por tres años y 61.8 millones de dólares con los Panthers. Con el alza del tope salarial, una extensión para Mooney probablemente aterrizaría en el rango de los tres años y 60 millones de dólares, incluso si no posee las habilidades de Williams o la producción de Moore.

Detroit Lions

Abrir espacio bajo el tope salarial

A pesar de ser el equipo más joven de la NFL en términos de edad correlacionada a jugadas en el 2022, los Lions no tienen tanto espacio bajo el tope salarial como podría pensar. Con el quarterback Jared Goff en los libros contando por casi 31 millones de dólares, tienen únicamente 15.8 millones en espacio. El gerente general Brad Holmes & Cía. probablemente van a querer más espacio para trabajar mientras intentan añadir piezas a una defensiva que les costó un lugar en los playoffs.

Con eso en mente, los Lions probablemente estarán buscando crear espacio dejando ir a un puñado de veteranos. La línea comienza con el tackle defensivo Michael Brockers, un veterano que perdió su rol titular y participó en apenas 12 jugadas defensivas después de la Semana 5. Sea que Brockers sea cortado o decida retirarse, Detroit liberará 10 millones de dólares en espacio con la salida del jugador de 32 años de edad.

El ex liniero versátil de los Eagles, Halapoulivaati Vaitai, fue firmado por el régimen previo de los Lions para iniciar como tackle, pero pasó su tiempo en Detroit como guardia y nunca impresionó. Vaitai se perdió todo el 2022 luego de someterse a una cirugía en la espalda, y mientras que los Lions necesitan de alguien que juegue como guardia derecho, probablemente no será Vaitai. Designarlo como corte post 1° de junio podría generar unos 9.5 millones de dólares en ahorros.

El tercer veterano que podría ser cortado podría ser el especialista en presionar a los quarterbacks Romeo Okwara, quien entra al año final de una extensión por tres años y 37 millones de dólares firmada en el 2021. Ha jugado apenas nueve partidos a lo largo del último par de temporadas por una rotura de tendón de Aquiles sufrida en octubre del 2021, y los Lions cuentan con Aidan Hutchinson y Charles Harris en la orilla. Okwara debe cobrar 11 millones de dólares en el 2023, un total que no alcanzará en el mercado abierto. Un recorte de sueldo podría tener sentido aquí, pero seguir adelante sin él liberaría unos7.5 millones de dólares adicionales.

Green Bay Packers

Resolver la situación de quarterback

Antes del Super Bowl, cubrí el plazo que necesitarían los Packers para tomar sus decisiones respecto a Jordan Love y Aaron Rodgers, y eso es lo primero que necesitan resolver en su receso de temporada. Rodgers no se ha comprometido a jugar en el 2023, ya sea en Green Bay o en otro lado. El equipo necesitará tomar una decisión par mayo sobre si validan la opción al quinto año de contrato de Love para la campaña del 2024, o canjearlo.

Mientras que los Packers podrían esperar hasta la fecha límite de mayo para decidir sobre la opción de quinto año, no tiene sentido dejar que el resto de los equipos llenen sus vacantes de quarterback antes de que tomen sus decisiones.

Minnesota Vikings

Abrir espacio bajo el tope salarial

El trabajo duro apenas comienza para los Vikings, quienes están 21 millones de dólares sobre el tope salarial para el 2023. Esa figura no incluye el masivo nuevo contrato que viene para el receptor abierto estelar Justin Jefferson, cuyo cargo contra el tope salarial del año que viene de apenas 4.2 millones de dólares luce minúsculo comparado a lo que le espera. El gerente general Kwesi Adofo-Mensah seguramente estructurará el pacto con Jefferson para mantener bajo el impacto en el primer año con bonos, pero Jefferson está a punto de convertirse en el receptor abierto mejor pagado en la historia de la NFL.

Esa cifra de 21 millones de dólares tampoco incluye nuevos contratos para ninguno de los agentes libres de Minnesota. Es probable que el esquinero Chandon Sullivan y el ala cerrada Irv Smith emigren, pero podrían querer retener al tackle defensivo Dalvin Tomlinson, esquinero Patrick Peterson, centro Garrett Bradbury y corredor Alexander Mattison, cada uno de ellos con potencial interés en la agencia libre. El nuevo coordinador defensivo Brian Flores construyó su defensiva en Miami en torno a secundarias profundas, pero los Vikings ya eran débiles en la última línea y podrían debilitarse todavía más si se va Peterson.

Para llegar allí, los Vikings deberán tomar algunas duras decisiones respecto a íconos de la franquicia. El receptor abierto Adam Thielen tiene el segundo cargo más grande contra el tope salarial, de 19.1 millones de dólares, y a sus 32 años no logró superar las 75 yardas en ninguno de los partidos del 2022. Designar a Thielen como un corte post 1° de junio liberaría 13.4 millones de dólares para recuperar un espacio muy necesario, aunque en lugar de eso podrían pedirle que acepte un recorte de los 13.3 millones de dólares que se le deben. También, podrían liberar unos 7.9 millones de dólares si cortan al corredor Dalvin Cook, quizás destinando algo de eso para retener a Mattison.

A la defenisva, los Vikings echarán un vistazo a dos pilares: el linebacker Eric Kendricks y el safety Harrison Smith. Ambos están del lado equivocado de los 30, aunque Smith a sus 34 años de edad si logró interceptar cinco pases en la temporada. Kendricks es tres años más joven, pero juega una posición menos valiosa y permitió un índice de pasador arriba de los 100 puntos en cobertura por segunda campaña en fila. Cortar a Kendricks liberaría unos 9.5 millones de dólares, mientras que Smith crearía otros 15 millones de dólares en espacio como corte post 1° de junio.

Los Vikings parecieron encontrar a un muy necesitado especialista en presionar a pasadores cuando sumaron a Za'Darius Smith el año pasado, quien acumuló 9.5 capturas en sus primeros nueve juegos. De ese punto en más, no obstante, solamente logró media captura en los siguientes siete duelos. La rodilla de Smith fue una preocupación para los equipos en la agencia libre y condujo a que los Ravens se desentendieran de una movida por el jugador en marzo pasado, y los Vikings liberaría unos 13.7 millones de dólares si lo cortan.

También, está el elefante en el cuarto: ¿qué harán los Vikings con Kirk Cousins? Le deben al pasador de 34 años de edad 30 millones de dólares para la próxima campaña como parte de un golpe contra el tope salarial de 36.3 millones en lo que sería el año final del más reciente acuerdo para Cousins. Ellos podrían liberar esos 30 millones de dólares canjeando a Cousins, pero posee una cláusula de no canje.

Adofo-Mensah podría crear espacio extendiendo el contrato de Cousins, como hizo antes de la campaña del 2022, pero hacerlo solamente extiende el paso del pasador con el club y demora lo inevitable. Los Vikings parecen dispuestos a adentrarse en el mercado por un quarterback desde este mismo receso de campaña. Aunque reestructurar el acuerdo de Cousins abriría algo de espacio, es probablemente tiempo de dejar esa táctica en el pasado, incluso si les cuesta algunos de los jugadores mencionados arriba.

NFC SUR

Atlanta Falcons

Designar a Kaleb McGary jugador franquicia y trabajar en un acuerdo a largo plazo

McGary podría ser la versión de línea ofensiva de la historia de Daniel Jones. Reclutado en la primera ronda del 2019 por un régimen que ya no está, McGary había sufrido tres temporadas desastrosas para iniciar su carrera. Los Falcons declinaron en mayo pasado la opción de quinto año de contrato para McGary para la campaña del 2023, y parecía que iba de salida de la organización antes de la pasada temporada.

En lugar de eso, McGary disfrutó su mejor campaña. Permitió apenas 3.5 capturas en una ofensiva que, por la mayor parte de la temporada, tenía en los controles a Marcus Mariota, posiblemente el quarterback más proclive a ser capturado en la liga. McGary jugó todos los intentos para una de las ofensivas más orientadas hacia la carrera en la NFL, y los Falcons promediaron 5.9 yardas por jugada en acarreos hacia el lado derecho, la cuarta mejor marca de la liga.

Para ser justos, McGary juega al lado de uno de los mejores guardias derechos en el también recluta de primera ronda del 2019, Chris Lindstrom, a quien sí se validó la opción al quinto año de contrato, y quien también podría recibir una extensión de contrato en la temporada. Como Jones, McGary tiene apenas una temporada en su nivel actual de juego, así que siempre habrá preocupaciones de que el 2022 haya sido una excepción en lugar de un nuevo nivel regular.

Los perpetuamente apretados contra el tope salarial Falcons finalmente están en mejor forma este receso de temporada, y tendrán más de 56 millones de dólares de espacio para trabajar, por lo que pueden pagar un convenio como el de McGary. A diferencia de Jones y los Giants, no obstante, la etiqueta de jugador franquicia de 18.2 millones de dólares sería un pago excesivo para cualquier cosa que no sea un súper estelar en la posición de tackle derecho. Un convenio de cuatro años en el rango de los 50 millones de dólares acomodaría a ambas partes aquí.

Carolina Panthers

Firmar una extensión para Brian Burns

En octubre, se reportó que los Rams habían ofrecido a los Panthers dos selecciones de primera ronda como parte de un paquete para adquirir a Burns. Cuando Carolina dijo no, es posible que nadie aplaudió tanto que los agentes del jugador, ¿Qué podría ser mejor ventaja a la hora de negociar, que tu equipo rechace una oferta por dos selecciones de primera ronda? La oferta de L.A. sugiere que pensaron que se trata de uno de los mejores jugadores jóvenes en la NFL. La negativa de los Panthers lo confirma.

Ahora, con Burns por iniciar su quinto año opcional de contrato, está en posición de aterrizar un contrato masivo. Los representantes de Burns probablemente apuntarán a la extensión de cuatro años y 112 millones de dólares que firmó T.J. Watt antes de su quinta temporada con los Pittsburgh Steelers que fijo la parte más alta del mercado para especialistas en presionar a los quarterbacks con un promedio anual de 28 millones de dólares. El gerente general Scott Fitterer podría, en lugar de eso, inclinarse hacia el pacto por cinco años y 110 millones de dólares que acordó Bradley Chubb con los Miami Dolphins tras ser adquirido vía canje de los Denver Broncos en noviembre, que vale unos 22 millones de dólares anuales.

El convenio con Burns podría acercarse más al primero que al segundo, por dos motivos. Chubb fue intercambiado únicamente por una selección de primera ronda, más allá de que haya ocurrido un año más próximo a la agencia libre. Aunque el currículo de Watt era más impresionante que el de Burns luego de cuatro campañas, el acuerdo de Watt también llegó cuando el tope salarial todavía no alcanzaba los 200 millones de dólares. Ahora, con el tope salarial elevándose hasta los 224.8 millones de dólares, su acuerdo podría acercarse a igualar el de Watt, incluso si se come un porcentaje menor del tope. una extensión de contrato para Burns por cuatro años, luego de una temporada de 12 capturas y media, debe aproximarse a los 100 millones de dólares.

New Orleans Saints

Firmar a Derek Carr

En su camino de salida de Las Vegas, Carr tuvo algunos motivos para hacerle un favor a sus ex patrones, y eligió no hacerlo. Con una cláusula de no canje, el quarterback poseía el derecho de aprobar cualquier canje que pudiera redituarle a los Raiders compensación de draft. Cuando se acercó el plazo del 15 de febrero para que se hicieran válidas las garantías contractuales de Carr, dijo al equipo que no aceptaría un canje, forzando su corte y llegando al mercado abierto un mes antes que otros agentes libres.

El único motivo por el que Carr hubiera aceptado un canje, hubiera sido conservar su contrato, que le garantizaba 33 millones de dólares para el 2023 y al menos 7.5 millones de 42 millones de dólares en total para el 2024. Descifraremos lo que suceda cuando firme su siguiente convenio, pero al negarse a un canje, piensa que puede recibir dinero similar o mejores garantías en el mercado abierto, o está dispuesto a aceptar un recorte salarial para salvarle a su nuevo equipo una selección de ronda media que hubiera sido necesaria para pagarle a Las Vegas. También, podría ser rencor, pero el dinero usualmente habla más aquí.

Para los Saints, quienes necesitan de todo el capital de draft que pueden conseguir, firmar a Carr alinearía con su filosofía de de tratar de ganar ahora con un núcleo veterano. Los Saints, apretados contra el tope salarial, no pueden pagar un cargo por 34.9 millones de dólares para Carr en el 2023, pero de haberlo adquirido vía canje, iban a tener que reestructurar su convenio para crear flexibilidad en el corto plazo bajo el límite de nómina convirtiendo su salario base en bonos y añadiendo años rescindibles al final del acuerdo. En caso de firmarlo, pueden estructurar un nuevo contrato desde cero que incluye algunos de esos beneficios en el corto plazo.

Carr es probablemente el mejore escenario posible para New Orleans, dadas las opciones. La organización no está en posición de ascender en el orden de draft por uno de los quarterbacks en la camada actual, incluso luego de recuperar una selección de primera ronda de los Broncos por los derechos sobre el head coach Sean Payton. Los Saints no deberían estar en busca de un canje por Aaron Rodgers, dado su salario y las selecciones de draft requeridas para cerrar ese pacto. Es probable que Daniel Jones y Geno Smith sean retenidos por sus actuales equipos. ¿Preferirías tener a Carr o Jimmy Garoppolo? Entiendo que New Orleans pueda preferir al primero.

Tampa Bay Buccaneers

Explorar un canje de Chris Godwin

Los Bucs no están en una gran situación al momento. Están 55.7 millones de dólares por encima del tope salarial para el 2023, en parte porque deben un cargo por dinero muerto de 35.1 millones de dólares tras el retiro de Tom Brady. Comm sus rivales divisionales en New Orleans, Tampa tendrá que reestructuran la mayoría de los contratos de sus mejores veteranos para crear espacio. La directiva no se va a quejar después de que los Bucs conquistaron un Super Bowl en el 2020, pero este equipo va a sufrir para alinear a un mejor equipo que el que produjeron en el 2022.

La situación de tope salarial podría costarle a los Bucs algunos titulares defensivos como la leyenda de la franquicia Lavonte David y el esquinero Jamel Dean, quien viene de su mejor campaña. El gerente general Jason Licht va a necesitar tomar decisiones complicadas, especialmente si desea sumar a aun pasador veterano para reemplazar a Brady.

Un modo de crear espacio y solidificar los puestos más débiles de la plantilla sería canjear desde una posición de ventaja. La posición más fuerte de Tampa es receptor abierto. Mike Evans tiene 30 años de edad y comenzará la campaña final de su contrato, pero reestructuras reiteradas impedirán a los Buccaneers ahorrarse mucho dinero su fueran a negociarlo. Crearían únicamente 2.3 millones de dólares en espacio si lo canjean antes del 1° de junio, y mientras que podrían liberar unos 12.2 millones de dólares adicionales canjeando a Evans más tarde, este ejercicio trata de ver qué pueden hacer los Bucs al arranque del receso de campaña.

Traspasar a Godwin, por otro lado, es una historia diferente, Partir caminos con el receptor de 27 años de edad liberaría casi 9 millones de dólares bajo el tope salarial, y le quitaría bastantes números a la nómica para el 2023 y 2024. Godwin no fue tan efectivo regresando de una rotura de ligamento anterior cruzado en la pasada temporada, y aunque todavía debe estar en la mejor época de su carrera, Tampa debe poder sobrevivir con Evans --quien podría terminar recibiendo un nuevo convenio después de todo-- y Russell Gage como receptores abiertos.

El acuerdo también generaría para los Bucs algo de capital de draft útil. No espero que encuentren una recompensa como la que se pagó por Tyreek Hill o Davante Adams, pero una selección tardía de primera ronda no estaría fuera de la realidad. Los Giants están sentados en el puesto N° 25 y no cuentan con un receptor abierto significativo en plantilla para el quarterback Daniel Jones. ¿Aceleraría a su ofensiva un canje por Godwin? No abogaría canjear a Godwin por centavos, pero Licht debe estar dispuesto a tomar llamadas por él.

NFC OESTE

Arizona Cardinals

Renovar con Zach Allen

Hay muchas cosas pendientes para el nuevo gerente general Monti Ossenfort y nuevo head coach Jonathan Gannon. Tres de los linieros ofensivos de los Cardinals y cuatro de los suplentes están por llegar a la agencia libre, mientras que se espera que el centro Rodney Hudson se retire. El quarterback Kyler Murray y el ala cerrada Zach Ertz terminaron el 2022 con roturas de ligamento anterior cruzado, ambos, y Murray no estará listo para el arranque de la campaña del 2023. El ala defensiva J.J. Watt se retiró, y Byron Murphy, su mejor esquinero, es un agente libre sin restricciones.

Los Cardinals tiene apenas 13.5 millones de dólares en espacio bajo el tope salarial antes de firmar a sus propios agentes libres, así es que no es como si pudieran irse de compras al mercado abierto para resolver sus problemas. Una cosa que deben hacer, sin embargo, es retener a uno de sus mejores jugadores. Allen disfrutó la mejor campaña de su carrera en el 2022, sumando 5.5 capturas y 20 derribos a pesar de perderse cuatro partidos con lesiones. Se movió por todos lados de la línea defensiva y será un contribuyente valioso en un equipo que realmente use muchas maniobras en las trincheras.

Allen no va a comandar dinero de súper estrella, pero es un jugador al que mirarán varios equipos como contribuyente subvalorado y opción atractiva para el interior. No sería sorpresa si su acuerdo por tres años cayera en el rango de los 36 millones de dólares. A ese precio, incluso con problemas en otros lados, los Cardinals deben aprovechar.

Los Angeles Rams

Traer de regreso a Baker Mayfield

Los Rams vienen de una campaña perdida, luego de seguir su victoria en el Super Bowl con una temporada repleta de lesiones con marca de 5-12. El head coach Sean McVay pensó en el retiro antes de acordar regresar, mientras que el quarterback Matthew Stafford se perdió tiempo con múltiples lesiones, sobre todo, una contusión en la espina dorsal. Stafford ha manifestad que espera volver a la acción, pero el pasador de 35 años de edad también está lidiando con un tema en el codo que lo ha molestado en el último par de temporadas. Como mínimo, los Rams deben alistarse para la posibilidad de que Stafford vuelva a perderse tiempo.

Entra a cuadro Mayfield, quien fuera reclamado vía waivers en diciembre y que inmediatamente condujo a los Rams a una victoria sobre los Raiders. El primer recluta global del 2018 no consiguió números extravagantes en sus cinco inicios, pero estaba jugando con suplentes en las posiciones de receptor abierto y línea ofensiva. Apenas estaba aprendiendo la ofensiva al término de la campaña.

Mayfield fue un desastre con los Browns en el 2021 y en su breve estadía con los Panthers la temporada pasada, así que una oportunidad de titular a largo plazo no estará en su futuro inmediato. Probablemente, contemple la posibilidad de servir como puente por delante de un novato, o un suplente de primera línea. Dada la salud de Stafford, quedarse en Los Angeles podría ser una de sus mejores posibilidades de ver minutos significativos de juego. Un acuerdo por un año en el rango de los 4 a 5 millones de dólares sería razonable.

San Francisco 49ers

Renovar con Mike McGlinchey

La carrera de McGlinchey ha sido una lección en torno a las expectativas. Seleccionado con el turno N° 9 global en el 2018, fue tomado adelante de 11 jugadores diferentes que han llegado al Pro Bowl, incluyendo a los también tackles derechos Brian O'Neill y Orlando Brown Jr. McGlinchey parecía el heredero aparente al veterano tackle ofensivo de los 49ers, Joe Staley, pero luego de arrancar su trayectoria por el lado derecho, quedó atorado allí a lo largo del final de la carrera de Staley y la llegada del súper estelar Trent Williams.

McGlinchey es un tackle sólido, por arriba del promedio, quien no va a dominar al jugador frente a él durante la mayoría de semanas. Visto a través del lente de un recluta del Top-10, eso es decepcionante. Viéndolo como un jugador de fútbol americano semana a semana, sin embargo, es una pieza útil del equipo. Con San Francisco sufriendo recambio en el interior de su línea ofensiva en el pasado receso de campaña, e iniciando a tres jugadores que se combinaban para tres inicios antes del 2022, su estabilidad fue valiosa.

En un club con salarios significativos en las posiciones de corredor, ala cerrada, tackle izquierdo y receptor abierto, McGlinchey podría ser demasiado caro para retener. Con los 49ers ahorrando dinero en el interior de su línea y siguiendo adelante con Trey Lance y Brock Purdy como sus quarterbacks, no obstante, el gerente general John Lynch debe ser capaz de pagar un nuevo convenio que lo retenga. McGlinchey posiblemente no podrá esperar un acuerdo que se alinee a lo que reciben los mejores tackles derechos en el juego, como Ryan Ramczyk y Taylor Moton, pero un pacto por cuatro temporadas y 56 millones de dólares podría ser suficiente para retenerlo.

Seattle Seahawks

Traer de regreso a Geno Smith

Escribí en enero sobre la siguiente movida de Smith. Los Seahawks pueden usar la etiqueta de jugador franquicia en el quarterback por 32.4 millones de dólares, firmarlo a una extensión, permitirle caminar en la agencia libre antes de decidir si lo retienen después de una campaña de destape.

Mientras que los Seahawks podrían obtener el mejor trato posible si dejan que Smith pruebe el mercado abierto, hay poco motivo para que lo hagan luego de lo que recién logró el pasador de 32 años de edad. Después de superar a Drew Lock por el puesto titular en el campamento de entrenamiento, lideró a la liga en porcentaje de pases completos ajustado (75.2 por ciento). Seattle podría elegir invertir el quinto turno global en un pasador, pero incluso si ese es el camino, Smith tendría sentido como un puente de alta gama para el inicio de campaña.

La situación de Smith será comparada a la de Daniel Jones, pero hay diferencias sustanciales. Una, es que Jones es siete años más joven, lo que hace más probable que se siga desarrollando en los años que vienen. Al mismo tiempo, Smith fue mejor que Jones en el 2022, especialmente como pasador de bolsillo. Jones agregó más valor con las piernas, pero Smith fue mejor como pasador tradicional.

Lo más importante, en términos de negociación, es que Jones se beneficia de la agencia libre de Saquon Barkley, dado que solo un jugador por equipo puede recibir la etiqueta de jugador franquicia. Aunque los Seahawks podrían querer retener a agentes libres como el linebacker Cody Barton, corredor Rashaad Penny y tackle defensivo Poona Ford, ninguno justificaría una designación de jugador franquicia. Esa etiqueta parece ser más realista para Smith, lo que contraintuitivamente, facilita un acuerdo por dos temporadas antes de la fecha límite del 7 de marzo.