El italiano era el gran candidato a ganar el GP de Gran Bretaña, pero un problema en su Mercedes lo dejó sin nada. Su tristeza quedó en evidencia al hablar con la prensa.
Kimi Antonelli había parado en boxes diez vueltas después que Charles Leclerc y al volver a pista, 7s5 lo separaban del monegasco. El italiano, líder del Mundial, imprimió un ritmo impactante y se había convertido en el gran candidato a ganar el GP de Gran Bretaña, novena fecha del año. El piloto de Ferrari no iba a poder defenderse de ninguna manera, pero su Mercedes falló.
Una extraña rotura de un deflector del conducto de frenos delantero izquierdo lo complicó. “Tengo rota la suspensión”, decía el boloñés por radio mientras trataba de llevar su W17 por la pista. Tras dos paradas en boxes, quedó décimo y Kimi pidió seguir para tratar de sumar algún puntito. Pero los comisarios le dieron el último cachetazo británico: cinco segundos de penalización por exceder los límites de pista en esos intentos de llevar su auto por lo gris. El final de la carrera con auto de seguridad por el despiste de Max Verstappen eliminó las diferencias y con el agregado de cinco segundos, cayó al 16º puesto.
Antonelli se presentó ante la cámara de ESPN con los ojos vidriosos, evidencia de que había llorado un rato antes. Tristeza y bronca se habrán combinado en el espíritu del italiano. "Hoy, lamentablemente, tenía que ser así. Ni siquiera pude conseguir un punto. Cuando parecía que aún podía conseguirlo, salió el coche de seguridad y me penalizaron. Es una regla, pero me parece un poco injusto. No pasa nada si te sales de la pista y vas ganando. En ese momento no pude mantener el coche en pista. Hice todo lo posible por mantenerme en la pista, pero no pude. Después de la parada, el coche se sentía manejable, pero no giraba bien en las curvas. Todavía pensaba que podía conseguir un punto, pero ni siquiera eso pude", se lamentó Kimi.
Con respecto al momento de la rotura, Kimi señaló: "Toqué el piano en cada vuelta. En la que toqué menos que en las anteriores, sentí al instante que algo se había roto. El equipo intentaba entender qué pasaba, pero las cosas no salieron como esperábamos. Fue una lástima porque creo que teníamos una verdadera oportunidad de ganar".
Antonelli sigue como líder del Mundial, pero George Russell, su compañero de Mercedes, le descontó 18 puntos y quedó a 25. El inglés tuvo un paso opaco por Silverstone, fue claramente superado por el italiano, pero sacó adelante un resultado impensado. Antonelli buscará transformar la tristeza en fuerzas para el futuro cercano. "Es una motivación extra para volver más fuertes y hacerlo aún mejor", aseguró.
