Exploramos las razones para mantener al gerente y al dirigente de los “Bombarderos del Bronx” en sus puestos, así como aquellas para reemplazarlos.
Los New York Yankees volvieron a quedarse cortos en su objetivo de ganar la Serie Mundial. A pesar de ganar 93 partidos y asegurar su presencia en la postemporada por novena vez en las últimas diez campañas, el equipo terminó barrido en la Serie Divisional de la Liga Americana por los Tampa Bay Rays.
Con la eliminación, el futuro del gerente Brian Cashman, quien ha ocupado el puesto durante 29 temporadas, y del dirigente Aaron Boone, cuyo contrato se extiende hasta el final de la campaña 2027, vuelve a estar en entredicho. Mientras algunos fanáticos y analistas consideran que ha llegado el momento de cambiar el rumbo, otros entienden que mantener una estructura que ha llevado al equipo a la postemporada en nueve de los últimos diez años también tiene sus méritos.
Cashman ha construido equipos que prácticamente nunca han dejado de competir y Boone ha guiado a Nueva York a los playoffs en ocho de sus nueve temporadas al frente. Sin embargo, juntos solo han llegado una vez a la Serie Mundial y no han conseguido que los Yankees vuelvan a levantar el trofeo desde 2009. Con ese panorama, hay razones para defender su continuidad, pero también motivos para pensar que la organización necesita cambios.
¿Por qué deben regresar?
Cashman todavía sabe construir equipos competitivos
Una de las principales razones para mantener a Cashman es su capacidad para encontrar piezas que permitan a los Yankees mantenerse en la pelea. Bajo su gestión, el equipo no ha tenido temporadas perdedoras y ha ganado cuatro Series Mundiales, siete banderines de la Liga Americana y 15 títulos divisionales. Los últimos 17 años sin un campeonato pesan demasiado para una organización como Nueva York, pero cambiar a un ejecutivo que ha conseguido mantener al equipo compitiendo durante casi tres décadas tampoco garantiza que los resultados vayan a mejorar.
El cuerpo de lanzadores demuestra que todavía hay cosas que funcionan
Una de las mayores fortalezas de los Yankees en 2026 fue su pitcheo. A pesar de las lesiones de Gerrit Cole, Max Fried y Carlos Rodón en distintos momentos de la temporada, el equipo terminó con una efectividad colectiva de 3.24, un WHIP de 1.174 y 1,450 ponches. Cam Schlittler fue una de las soluciones que encontró la organización, mientras que adquisiciones como David Bednar reforzaron el grupo. La construcción de este cuerpo de lanzadores demuestra que, incluso en una temporada con contratiempos, la organización todavía puede identificar talento y encontrar respuestas.
Boone ha mantenido a los Yankees entre los equipos más competitivos de MLB
El desempeño de Boone en octubre es difícil de defender, pero su rendimiento en temporada regular merece consideración. En nueve campañas, sus Yankees acumulan marca de 790-565, para un porcentaje de victorias de .583, y han llegado a la postemporada en ocho ocasiones. En 2024, además, los guio a la Serie Mundial por primera vez desde 2009. El problema es que esos resultados no han tenido continuidad cuando más importa, pero mantener a los Yankees compitiendo año tras año sigue siendo un argumento a su favor.
¿Por qué no deberían regresar?
17 años sin ganar la Serie Mundial son demasiados para los Yankees
La sequía de campeonatos es el principal argumento para cuestionar la continuidad de ambos. Desde su último título en 2009, los Yankees han contado con grandes jugadores, nóminas entre las más altas de MLB y múltiples oportunidades para competir por el campeonato, pero solo han llegado una vez a la Serie Mundial. La organización no puede conformarse indefinidamente con ganar durante la temporada regular y clasificar a los playoffs. Para un equipo con las expectativas de Nueva York, la falta de títulos tiene que provocar preguntas sobre quienes han estado al frente del proyecto durante tantos años.
Los resultados en octubre siguen dejando dudas
El problema no es solamente haber perdido ante los Tampa Bay Rays o haber caído frente a los Los Angeles Dodgers en la Serie Mundial de 2024. Los Yankees han vuelto a quedarse cortos en momentos decisivos y la eliminación de 2026 es otro ejemplo de ello.
A eso se suman decisiones de Boone que han generado cuestionamientos, como su insistencia con Anthony Volpe a pesar de sus problemas ofensivos y sus carencias defensivas en el campocorto. La confianza en un jugador joven puede tener sentido a largo plazo, pero mantenerlo en un puesto tan importante sin que sus actuaciones justifiquen esa continuidad también tiene consecuencias para el equipo.
Las decisiones de Cashman han dejado problemas sin resolver
Cashman tampoco puede escudarse únicamente en la capacidad de los Yankees para ganar 90 partidos o más. Algunas de sus decisiones han comprometido la construcción del roster, desde mantener a Giancarlo Stanton dentro de la estructura pese a su historial de lesiones hasta no resolver de manera convincente el vacío en la tercera base.
El talento de Stanton cuando está disponible es innegable, pero su disponibilidad ha sido una preocupación recurrente. Mientras tanto, la falta de una solución sólida en la esquina caliente ha dejado otra necesidad pendiente. Para una organización con los recursos de los Yankees, repetir temporadas sin resolver debilidades importantes termina convirtiéndose en un problema de planificación, no solo de rendimiento.
En resumidas cuentas, la continuidad de Cashman y Boone tiene argumentos a su favor, pero también exige aceptar que los resultados obtenidos hasta ahora no han sido suficientes para los Yankees. El primero ha mantenido al equipo competitivo y el segundo ha conseguido llevarlo a la postemporada con regularidad. Sin embargo, entre las decisiones cuestionables en la construcción del roster y los resultados en octubre, la organización tiene motivos para preguntarse si necesita algo más que otra temporada con la misma estructura.
Después de 17 años sin ganar la Serie Mundial, el debate ya no se limita a si Cashman y Boone pueden mantener a los Yankees siendo competitivos. La verdadera pregunta es si deben seguir siendo los responsables de intentar llevarlos hasta el campeonato.
