Sam Gutierrez, mexicoamericana oriunda de San Diego, California, funge de receptora de las San Francisco Firebells en la WPBL.
Todos los partidos de la WPBL están disponibles a través de ESPN+.
El equipo de las San Francisco Firebells (9-4) se sigue imponiendo en la Women’s Pro Baseball League (WPBL), liderando la tabla de posiciones por dos partidos sobre Los Angeles Queens (7-6), tres partidos sobre las New York Heights (6-7) y cinco sobre las Boston Hunters (4-9).
Una de las mujeres que ha sacado a las Firebells adelante en su primera temporada regular es la receptora suplente del equipo, Samantha “Sam” Gutierrez.
A San Francisco le quedan dos partidos por disputar en la campaña regular. Este viernes en la noche Gutierrez y las Firebells se miden a las New York Heights (7:30 p.m. ET por ESPN+) y el domingo por la noche recibirán a las Boston Hunters (7:30 p.m. ET por ESPN+).
Los playoffs arrancarán el miércoles con las semifinales en series a mejor de tres. Todos los partidos de esta temporada inaugural se están llevando a cabo en el Estadio Robin Roberts en Springfield, Illinois.
Gutierrez es de San Diego, California, la hija del medio de una familia grande, con dos hermanas mayores y un hermano menor.
Aunque ahora vive y respire el béisbol, Gutierrez contó en una entrevista con ESPN que descubrió el béisbol casi por casualidad.
"Mi tío tenía un equipo en una liga de novatos y llamó a mi mamá. ... Mi tío le dijo que necesitaba que todos los primos fueran a jugar a su equipo. Ninguno quería ir, así que mi mamá dijo: "Sabes qué, Sam lo hará". Fui a jugar y pensé: "Esto está genial; me gusta", relata Gutierrez. "Es increíble. Si mi tío no hubiera llamado aquel día ... no sé cómo habría sido mi trayectoria".
Ella recuerda que al crecer, su padre Jose y su madre Cynthia la llevaban al parque y que sus hermanos la acompañaban revoloteando por ahí mientras ella jugaba, omnipresentes.
Su padre era su “coach desde la banda”, no está claro si era de manera oficial o extraoficial, pero está claro que para Gutierrez, él ha sido un elemento especial e indispensable de su formación. Dice que todavía practican juntos hasta el sol de hoy.
Ni ella ni su padre cambiarían nada, y la WPBL se siente como la culminación del trayecto. Según Gutierrez, “Simplemente está contento de que el trabajo que hemos realizado por fin esté dando sus frutos. ... Así que está súper orgulloso y feliz”.
No es de extrañar que esta familia mexicoamericana captura la esencia de la familia mexicana: unión, solidaridad, amor profundo. Lo llevan en la sangre.
Gutierrez exclama con alegría, “Soy totalmente mexicana”. Sus dos abuelos paternos nacieron en México. Su abuela materna nació en México y su abuelo materno es de San Angelo, Texas, a tres horas de la frontera mexicana.
Además de su familia, Gutierrez dice que otra persona que la apoya de forma incondicional es su prometida Maddi. Ellas practican béisbol juntas. Incluso Maddi ya tiene planes de hacer la prueba para entrar a la WPBL el año entrante.
Gutierrez, de 23 años de edad, ha sido atlética desde pequeña. Si por ella fuera, se hubiera enfocado en el béisbol. "El béisbol siempre ha sido mi primer amor", confiesa.
En la preparatoria se vio obligada a elegir entre el béisbol y el softbol, pues no había volumen suficiente de equipos femeninos de béisbol. Tomaría la decisión "triste" de proseguir con softbol ya que vio "más oportunidades" en su camino con ese deporte. De hecho, también participaría en polo acuático en la prepa.
Sin embargo, al practicar softbol recuerda que en varias ocasiones hubo entrenadores que llamaron al encargado de la liga para revisar su bate porque pensaban que ella "estaba haciendo trampa porque no podían creer que yo era así de buena", según Gutierrez.
Gutierrez no se vio desalentada por críticas o comentarios negativos; siguió adelante, buscando mejoría en cada nivel. Terminó su carrera universitaria de softbol en Oregon State, subiendo a ese programa de División I tras haber jugado en dos universidades de División II. Impresionó en Newman (Kansas), donde jugó sus primeros dos años, y en Eastern New Mexico, donde militó en 2024; en ambos programas combinados, registró porcentajes de slugging superiores a .421 y porcentajes de fildeo cercanos a .980.
Estaba por graduarse de OSU en 2025 cuando escuchó por primera vez de la nueva liga WPBL que iba a formarse, y pensó, "Dios mío, al fin puedo regresar al béisbol. ... Por fin puedo volver a jugar el deporte que amo".
Este verano, Gutierrez ha visto acción en seis de los 13 partidos por las Firebells en lo que va de temporada. Ha aprovechado al máximo su oportunidad de ayudar a la ofensiva más potente de la liga.
En 21 apariciones al plato, suma 16 turnos al bate, 7 imparables, incluyendo 1 doblete y 1 jonrón, además de 9 carreras impulsadas y 6 anotadas.
San Francisco tiene un cuarteto sólido que completa el top 10 del porcentaje de embasarse de la WPBL: la receptora titular Alexia Jorge con .578 en séptimo puesto, seguida de Gutierrez y la jugadora de cuadro Ayaka Yamamoto con .571, quien solo ha disputado tres juegos, y en décimo lugar está la lanzadora Kelsie Whitmore con .564.
Además, Gutierrez ostenta un porcentaje de bateo de .438 y tiene el sexto porcentaje de slugging más alto de la liga, .688.
Con el guante, la mexicoamericana es una de solo dos receptoras que no ha tenido errores esta temporada. En seis partidos, ha registrado con 18 puestas fuera (PO, por sus siglas en inglés), 4 asistencias y 0 errores, para 22 oportunidades totales.
Gutierrez expresó su deseo por que la WPBL se expanda a más equipos la próxima temporada. Con sus colaboraciones en el terreno de juego, tanto a la ofensiva como a la defensiva, e incluso con su gran energía y carisma fuera del campo, esta jugadora está aportando su granito de arena para que ese sueño se vuelva realidad.
