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LeBron, Curry y Durant: las tres súper estrellas que definieron la década en la NBA

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Alrededor de la NBA: Duplas que meten miedo (1:33)

Las duplas se ponen de moda con las estrellas más altas del firmamento: LeBron y Anthony Davis en LA; Leonard y Paul George con los Clippers; Kyrie Irving y Kevin Durant en Brooklyn y Westbrook y James Harden en Houston. (1:33)

¿Cuáles han sido los jugadores que definieron las últimas 10 temporadas de la NBA?

Hicimos esta pregunta a un panel de expertos en la NBA de ESPN: ¿Quién fue el jugador de la década? Los votantes clasificaron sus tres principales opciones en orden jerárquico (tomando en cuenta las actuaciones desde la temporada 2009-10 hasta la campaña 2018-19) y estos son los resultados.

LeBron James fue la elección aplastante como número 1, con una reñida lucha entre los excompañeros Stephen Curry y Kevin Durant por los puestos 2 y 3.

Tres miembros de nuestro panel (Kirk Goldsberry, Kevin Pelton y Tim Bontemps) destacan los elementos que hicieron de cada uno de estos tres jugadores una súper estrella de la década de 2010.

1- LeBron James

Equipos:

Kirk Goldsberry: LeBron James es el jugador que define mejor la década de 2010, y nadie se le acerca. Los únicos que han tenido mejores décadas en la NBA que el LeBron de los 2010 es Michael Jordan en los años 90 y Bill Russell en la década de los 60. Ninguno de ellos jugó en una liga con tanta profundidad o competitividad como la dominada por James durante las últimas 10 temporadas.

Claramente, James fue el mejor ejecutor en la cancha que vimos en la última década. En caso de que ustedes estén en desacuerdo, les presentamos los siguientes datos a tomar en cuenta:

  • Fue líder de todos los anotadores en la década… por amplio margen.

  • Ocupa el cuarto puesto en total de asistencias y es décimo en total de rebotes.

  • Fue el único jugador que se ubicó en el Top 10 de las categorías de puntos, rebotes y asistencias.

James es el jugador de baloncesto más grande desde la partida de Jordan y la mayor parte del apogeo de sus condiciones se produjo durante la década de 2010. Comenzó esta década siendo súper estrella de la NBA a los 25 años, con una aparición en Finales y cero campeonatos en su haber. La terminará como un ícono global a sus 35 años, con nueve apariciones en Finales, tres títulos y tres reconocimientos como el Más Valioso de las Finales. Cuando analicemos su increíble carrera, en mayor parte estaremos viendo la década de 2010.

No solo James apareció en las Finales de la NBA en todas las temporadas entre 2011 y 2018, sino que también se podría argumentar que fue el mejor jugador en cada una de dichas series. Adicionalmente, este chico sumó más de 1,500 canastas por encima de Stephen Curry y James Harden y 500 más que Kevin Durant.

LeBron recibió casi todos los votos disponibles al primer lugar por parte de nuestro panel y así debe ser. No me malinterpreten: Durant y Curry son mega estrellas, maravillosas, capaces de cambiar el destino de cualquier partido; no obstante, ninguno de ellos controló esta década tanto como lo hizo James. Él está profundamente entrelazado con prácticamente todas las tendencias importantes de esta década en el baloncesto, dentro y fuera de la cancha.

Si bien el auge del enceste de triples es la tendencia que definirá la década de 2010 en la cancha (y Curry es el encestador definitivo de nuestro tiempo), esto apenas conforma una parte de la historia. Curry convirtió una astronómica cifra de 2,483 triples durante la década de 2010, con Harden en el segundo puesto de la categoría, con 2,025. No obstante, dentro del mismo periodo, James asistió en 2,107 triples, mejor cifra en la NBA por amplio margen. Por eso, si es cierto que Curry se podría merecer todo el crédito del mundo por cambiar cómo percibimos al enceste a larga distancia en la presente década, James se merece parte del mérito, por cambiar la forma como percibimos la creación de cestas a larga distancia. Su juego forma parte integral de las tácticas que conducen esta tendencia.

Durant es mejor encestador puro que James y Curry es mejor encestador puro, pero James es una súper estrella más completa. Cuando tomamos en cuenta su éxito en los playoffs y totales estadísticos, es virtualmente imposible argumentar que hubo otro jugador con igual dominio sobre la cancha.

Oh: James ha sido miembro del primer equipo All-Defense en tres ocasiones en la presente década. Ni Curry ni Durant han igualado esa hazaña.

James no ha sido, simplemente, el jugador que ha causado mayor repercusión sobre la cancha. Fuera de ella, ha sido capaz de reformular nuestra percepción de las súper estrellas y el movimiento de jugadores en el deporte profesional. Si buscamos el origen del empoderamiento del jugador contemporáneo de la NBA y más allá, no hay que ver más allá de lo ocurrido el 8 de julio de 2010, en Greenwich, Connecticut. Su decisión como agente libre, transmitida en vivo por televisión, quizás fue algo torpe, pero fue, sin duda alguna, el momento definitorio de una década en la cual docenas de los talentos más importantes de este deporte parecen haber cambiado de equipo, exigido cambios y unir fuerzas de formas que no habíamos visto jamás.

Antes de que el “Rey” James estremeciera al mundo en 2010 y llevó sus talentos a South Beach, el mes de julio era un momento de calma dentro del calendario de la NBA. Hoy en día, la liga entera quema sus teléfonos durante dos semanas consecutivas, con noticias bomba de última hora, de formas incomprensibles para los aficionados del baloncesto en la era pre-LeBron.

A fin de cuentas, es la imponente amplitud e incesante dominio de la grandeza de James lo que lo convierte en el jugador definitorio de la década 2010.

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1:00

Stephen Curry, en su mejor año tirando de tres

El base de los Warriors, considerado por muchos el mejor tirador de triples de la historia, y los récords que ha implantado en la temporada actual.

2- Stephen Curry

Equipo:

Kevin Pelton: Cuando comenzaba la década 2010, LeBron James era la opción fácil para mejor jugador del decenio. Ya James había llevado a los Cleveland Cavaliers a las Finales de la NBA y ganó su primer reconocimiento como Más Valioso, antes de cumplir 26 años. El futuro de Stephen Curry tenía mucha mayor incertidumbre. Cuando el calendario pasó del año 2009 al 2010, Curry era un novato con promedio de 11.8 puntos por partido en los dos primeros meses de su carrera en la NBA, antes de perder protagonismo a manos de su compañero de la pista trasera Monta Ellis.

Cierto que Curry ya se había hecho de un nombre en sus años universitarios, liderando a Davidson hasta formar parte del Elite Eight de 2008. A pesar de ello, se mantenía el escepticismo con respecto a si un delgado base de 6 pies, 3 pulgadas de estatura que dependía mucho de los triples, podía convertirse en estrella de la NBA incluso antes de que una serie recurrente de lesiones de tobillo pusieran la carrera de Curry en peligro a principios de la década. Después de todo, fue elegido en el séptimo puesto del draft de la NBA de 2009, por debajo de dos jugadores (Jonny Flynn y Hasheem Thabeet) que han desaparecido de la liga desde hace largo tiempo.

Adelantamos la película una década y la NBA ha sido reformada a imagen y semejanza de Curry. En 2009, los intentos de triples parecían haberse estancado, hasta conformar aproximadamente el 22% de todas los tiros en la NBA. Durante los últimos cinco años, los triples se han incrementado a una proporción más rápida que en cualquier otro punto de la historia de la liga, con la excepción del breve momento en el cual la NBA movió la línea unos 22 pies, conformando más del 36% de los intentos de tiros en la temporada pasada. Y el ritmo de juego se ha disparado, pasando de 94.1 posesiones por cada 48 minutos en 2008-09 a 102.4 en la temporada anterior.

No solo se trata del auge de los triples. Específicamente, Curry ha ayudado a popularizar los triples tras el drible (en un aumento casi del 50% entre todas las tiros convertidos entre la primera temporada en la cual se llevaron rastreos con cámaras y la campaña 2018-19, según la data de Second Spectrum) y los tiros intentados a una distancia mayor de 30 pies (los intentos a un rango entre 30 y 40 pies se han incrementado aproximadamente en un 250% entre 2008-09 y 2018-19, según Basketball-Reference.com).

La mayor parte de ese cambio ha ocurrido durante las cinco temporadas que han transcurrido desde que Curry pasó de ser una estrella incipiente a una figura dos veces reconocida como Más Valioso, que lideró a los Warriors a alcanzar tres campeonatos en el proceso. Otros equipos han intentado imitar el estilo que hizo de Golden State un equipo histórico, el mismo que comienza con un Curry que debe ser reconocido por sus rivales como una amenaza en cualquier sitio más allá de la mitad de la cancha.

Tras haber igualado a los Boston Celtics de la era Bill Russell, convirtiéndose en el segundo equipo en clasificar a cinco Finales de la NBA consecutivas, los Warriors son el equipo de la década. Y nadie ha sido más importante para alcanzar el éxito en Golden State que Curry, quien ha jugado en dos roles diferentes con ese club.

En primera instancia, Curry fue el punto central de un equipo que surgió de la nada para ganar el campeonato en 2015 y un récord de la NBA de 73 victorias en la campaña siguiente. Ganó dos premios al Más Valioso consecutivos; el segundo como la primera elección unánime al galardón en la historia de la liga y siendo apenas uno de cuatro jugadores en toda la década (en un grupo que no incluye a LeBron, aunque ustedes no lo crean) en ostentar promedio mínimo de 30 puntos por partido en una temporada.

Después que los Warriors perdieron a manos de los Cavaliers de James en las Finales de la NBA de 2016, con la fractura de ligamento lateral interno sufrida por. Curry a principios de los playoffs contribuyendo a la causa de Cleveland, Curry cambió su estilo de juego para adaptarse tras la llegada de Kevin Durant por la vía de la agencia libre. Fue Curry y no Durant quien se vio obligado a ajustarse, jugando con menor frecuencia con el balón en sus manos e intentando una menor cantidad de tiros. Sacrificó la oportunidad de ganar más premios al Jugador Más Valioso en busca del éxito colectivo y fue recompensado con otros dos anillos de campeón.

Si bien es cierto que recordaremos a LeBron como el mejor jugador de la década, el auge de Curry es el mejor símbolo de la dirección que parece estar tomando la NBA, con las destrezas y velocidad cobrando mayor importancia por encima de la estatura y fuerza. Aunque estas tendencias comenzaron con los cambios de reglas hechos en la década anterior, se requirió de un jugador como Curry, con su habilidad singular para aprovechar esos cambios, a fin de abrir los ojos de toda la NBA y entender todo lo que ahora parece ser posible.

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0:39

Kobe aconseja a KD: 'la rehabilitación es muy aburrida, establece objetivos menores'

El exjugador de los Lakers dio algunas recomendaciones a Kevin Durant para que su recuperación sea rápida y efectiva.

3- Kevin Durant

Equipos:

Tim Bontemps: Kevin Durant se merecería esta posición sólo por su increíble producción en la cancha: un premio al Más Valioso, dos reconocimientos como Más Valioso de las Finales, cuatro campeonatos de anotación. Sin embargo, al incluir en el análisis todas las consecuencias de su decisión de partir del Oklahoma City Thunder y unirse a los Golden State Warriors como agente libre en 2016, se convierte en toda una fija entre los jugadores definitorios de la década.

LeBron tomó una decisión algo similar al unirse a Dwyane Wade y Chris Bosh para jugar con el Miami Heat en 2010. Fue un movimiento pionero, que cambió el panorama de la agencia libre en la NBA y el movimiento de poder de los jugadores en toda la liga. Adicionalmente, hay que tomar en cuenta todas las formas en las cuales la decisión de Durant de unirse a Stephen Curry, Klay Tompson y Draymond Green cambió por completo el rostro de la NBA.

No hay punto de comparación dentro de la historia de la liga a una situación en la cual un jugador del calibre de Durant elige incorporarse a un equipo que ya era mejor que el resto de sus competidores. Durant, Curry, Thompson y Green se combinaron para darle a la causa de los Warriors la presencia de cuatro de los 20 mejores jugadores de la NBA: un cuarteto de estrellas que simplemente superó a la oposición en ruta a dos títulos, incluso a pesar de esos momentos en los cuales no parecían estar totalmente comprometidos. Estaban en desventaja durante el medio tiempo de los Juegos 6 y 7 de las finales de la Conferencia del Oeste antes de despachar a los Houston Rockets. Parecían inevitables, hasta que el desgaste y las lesiones lograron hacer mella en la temporada anterior.

Más allá de los logros alcanzados por Durant en Golden State (y las múltiples hazañas de KD a principios de la década en Oklahoma City), hay que tomar en cuenta los efectos causados por el sorprendente giro hecho por Durant:

  • El Thunder parecía presto a luchar contra los Warriors por la supremacía en el Oeste durante las próximas temporadas después de su épico enfrentamiento de 2016. Por el contrario, Oklahoma City aún no ha ganado otra serie de postemporada. Ahora, Russell Westbrook juega con Houston y el equipo podría empezar un proceso de total reconstrucción.

  • En 2015, James y los Cavaliers le dieron a los Warriors poco más que lo justo, después de que Kevin Love y Kyrie Irving sufrieron lesiones que pusieron fin a sus actuaciones en la campaña. En 2016, Cleveland remontó déficit 3-1 en las Finales para ganar el primer campeonato deportivo para la ciudad en 50 años. En circunstancias normales, los Cavaliers pudieron ganar otro título (no olviden la calidad de ese equipo de 2017 y cómo arrollaba a sus rivales del Este). Por el contrario, la llegada de Durant eliminó cualquier probabilidad a favor de Cleveland. En menos de dos años, Irving exigió un cambio y James partió con rumbo a Los Ángeles.

  • En 2017, la Liga y la asociación de jugadores acordaron un nuevo contrato colectivo, que incluyó la extensión a veteranos designados, también conocida como “súper máximo”. Se suponía que ayudaría a equipos tales como Oklahoma City a retener jugadores de la talla de Durant. Por el contrario, se ha producido una constante rotación de jugadores, quienes bien sea a voluntad propia (Paul George, Kawhi Leonard, Anthony Davis) o por decisión de su equipo (Jimmy Butler, DeMarcus Cousins y Kemba Walker) han cambiado de club.

  • Los LA Clippers entraron en modo de acumulación de activos y decidieron romper su roster repleto de estrellas (comenzando con el canje de Chris Paul en el verano de 2017), después de entender que no tenían posibilidades de superar a Golden State. Si los Warriors no hubiesen incluido a Durant, quizás aún tendríamos junta a una versión de esos Clippers.

  • Y hoy en día, después del campeonato de los Toronto Raptors y la partida de Durant a los Brooklyn Nets, la dinámica de poder en la NBA parece estar más equilibrada. Al ver la oportunidad de dar un golpe después de acumular activos durante el reinado de Golden State, varios equipos han hecho movimientos importantes para ganar aquí y ahora, durante un verano sísmico. La lista de verdaderos contendientes es la más larga desde la salida de Durant de Oklahoma City.

No hay otra decisión que haya repercutido de tantas maneras distintas en el resto de la NBA.