En la primera semana de cada Grand Slam, generalmente, suelen despedirse aquellos tenistas que más alejados están de los primeros puestos del circuito ATP. Pero esta vez, en el US Open, Botic van de Zandschulp atenta contra todo tipo de pronóstico: borró a Diego Schwartzman, se instaló en los cuartos de final y ahora va por Daniil Medvedev. ¿Quién es este potente neerlandés?
Con 25 años, es profesional desde 2013 y, en esta temporada, se dio el lujo de ingresar al cuadro principal de los cuatro Grand Slam. En el Abierto de Australia se despidió en primera ronda, mientras que en Roland Garros y Wimbledon ganó un partido y llegó hasta la segunda rueda.
En los últimos dos años escaló más de 220 posiciones y empezó a hacerse un lugar en los principales torneos del circuito, aunque de todos modos es frecuente encontrarlo en diferentes certámenes a nivel Challenger.
Sin ir más lejos, dos semanas atrás, Juan Manuel Cerúndolo lo eliminó en las semifinales de Merbuusch; mientras que Nicolás Kicker también lo hizo hacia fines de julio en Tampere, Finlandia.
El inicio de este sorprendente camino en el US Open se dio cuando batió a Casper Ruud, un tenista que viene en una gran temporada. Ahí el foco se puso en este neerlandés de 1,91 m de estatura y de gran porte, que ahora se metió en la historia grande su país.
Asimismo, le ganó a Facundo Bagnis en tercera ronda por 3-6, 6-0, 6-2 y 6-2 y, con el triunfo ante Peque, hilvanó dos victorias consecutivas frente a tenistas argentinos.
Dentro de sus principales herramientas, se destaca su derecha y su su saque, sobre todo el plano. De gran movilidad a pesar de su altura, tiene un interesante revés con slice, punzante y preciso.
Antes del duelo de cuarta ronda, había dicho: "Llevo una temporada con una tendencia al alza". Con eso más que confirmado, Botic van de Zandschulp continúa en un camino de ilusión permanente.
Aún es una incógnita cuál será el final de este sueño neerlandés, pero lo que sí es cierto es que le valdrá el ascenso de unas cuantas posiciones en el circuito.
