Bianca Andreescu (21 años) dio un salto gigante hace dos años: en unos meses pasó de ser la 152° del mundo a ser la quinta mejor jugadora del planeta, lugar que hoy también ocupa. Lesiones la alejaron de las canchas durante 2020 y también sufrió su salud mental: "Yo también lo experimenté (cuando le preguntaron por los casos de Osaka y Biles). Ser deportista de élite no es fácil", le dijo la canadiense a Daily Hive.
"Me encanta que la gente se esté abriendo en este tema porque siento que no se habla lo suficiente", agregó la campeona del US Open 2019. Este año, Naomi Osaka en Roland Garros y Simon Biles en los Juegos Olímpicos de Tokio decidieron no competir para cuidar su salud mental.
"Creo que la parte mental de la salud es probablemente la más importante. Y no solo para mí sino para todos. Todos pasamos por cosas.... Y saber que hay una comunidad que se siente de la misma manera, hablar de esto ayuda y nos une. Si más gente puede hablar, tal vez las cosas puedan cambiar", agregó Andreescu.
"Lo que me ayudó mucho durante los últimos años es conocerme, saber cuál es el propósito de mi vida y qué es lo que amo. Lo encontré a una edad muy temprana y estoy agradecida por eso", dijo la campeona de tres títulos de WTA en su carrera. "Pero no se terminó. Hay otras áreas de mi vida que quiero mejorar".
Consultada sobre qué le recomendaría a los deportistas jóvenes, Andreescu marcó: "Sepan que encontrarán su camino. Confíen en ustedes. Creo que una de las cosas más importantes es rodearte de buena gente que ame el deporte, te apoye y quiera lo mejor para vos".
