Argentina es un seleccionado que en Copa del Mundo viene en franco ascenso y que buscará por primera vez llegar a una final de RWC. En Japón deberá dirimir en el Grupo C junto a Francia, Inglaterra, EE.UU. y Tonga por un lugar en los cuartos de final.
Los primeros tres mundiales fueron un dolor de cabeza para el elenco albiceleste, que en 1987, conducido por Hugo Porta, comenzó con derrota ante Fiji 28-9 en Hamilton, Nueva Zelanda. Sin embargo, rápidamente, tuvo revancha ante Italia (25-16), pero para poder pasar de ronda debía superar al seleccionado anfitrión. Como era de esperarse, el camino Puma llegó hasta allí tras una contundente derrota por 46-15.
Para el año 1991 el destino no tendría ninguna sorpresa para los argentinos. Primero, en el debut, caída 32-19 ante el futuro campeón Australia. Después, derrota ante Gales por 16-7. Y por último, despedida con una duro 35-12 en contra con Samoa.
En Sudáfrica 1995, tierra de alegrías para Los Pumas, la suerte brilló por su ausencia y, con tres derrotas en primera ronda, el regreso fue más temprano que lo esperado. Inglaterra logró inclinar la balanza al ganarle por 24-18 en un partido muy parejo, Samoa volvió a darle un duro golpe (32-26) e Italia lo despidió con una jornada espléndida del italo-argentino Diego Domínguez (31-25).
El despegue de Los Pumas llegaría en 1999, que también sería el puntapié inicial de tres mundiales en los que Los Pumas tuvieron que jugar el partido inaugural ante los seleccionado anfitriones. En Cardiff, perdieron ante Gales 23-18 pero dejaron una buena imagen por lo mucho que tuvieron que trabajar los Dragones para obtener la victoria. Allí, una nueva camada de jugadores comenzaría a hacer historia: Agustín Pichot, los mellizos Manuel y Felipe Contepomi, Ignacio Corleto, Gonzalo Longo, Ignacio Fernández Lobbe, Mario Ledesma, Lucas Ostiglia, Omar Hasán y Martín Scelzo llegaron para poner a Los Pumas en los primeros planos del rugby mundial. Luego llegó la hora del desquite ante Samoa, el verdugo en las últimas dos citas mundialistas. Pero la tercera, respaldado por el buen pasar de aquel seleccionado, fue la vencida: triunfo 32-16. Por último, 33-12 ante Japón que lo dejaba con chances de pasar de ronda. Le tenía que ganar a Irlanda en Lens... En una noche imborrable en la historia del rugby argentino, con el legendario try de Diego Albanese y con una defensa implacable durante los últimos 8 minutos del partido, Los Pumas aguantaron el resultado y festejaron 28-24, lo que les permitió acceder a cuartos de final por primera vez. En el Lansdowne Road de Dublín tuvo que vérselas con un equipo de Francia plagado de estrellas que le daban vértigo a cada pelota de ataque. Los Pumas hicieron un gran partido. Tanto, que a 10' del final sólo perdían por 30-26. Sin embargo, un vendaval francés dejó el resultado final 47-26 y Argentina se despidió del Mundial. Aquel año, el apertura Gonzalo Quesada se llevó el trofeo al goleador del torneo con 102 puntos.
Con la gran expectativa que se había creado en Gales, la visita a Australia en 2003 generó que los ojos se posen en el equipo argentino, que presentó jugadores jóvenes que darían que hablar como Juan Martín Hernández, Rodrigo Roncero y Patricio Albacete. El partido inaugural ante el seleccionado local fue con derrota 24-8 pero luego no sufrió sobresaltos ni con Namibia (67-14) ni con Rumania (50-3). El partido decisivo ante Irlanda (a esta altura ya era un clásico) se esfumó por un punto en Adelaida, y con aquel 16-15, los europeos se tomaron revancha y clasificaron a cuartos de final. Los Pumas se volvieron, como en los primeros tres mundiales, en primera ronda.
El 2007 fue el año del despegue del rugby argentino en mundiales. A la generación que comenzó en 1999 se sumaron valores como Juan Fernández Lobbe, Horacio Agulla y Lucas Borges para armar un equipo que quedó en la historia del rugby mundial. En el debut, los argentinos rompieron el molde y le ganaron a Francia por 17-12. Luego superaron a Georgia por 33-3, golearon a Namibia 63-3 y le dieron una lección de rugby en el Parque de los Príncipes a Irlanda (lo doblegaron 30-15). Los cuartos de final fueron ante Escocia en París y, con un try de Gonzalo Longo para el 19-13 definitivo, Los Pumas se metían en semifinales por primera vez en su historia. Allí se topó con Sudáfrica que, con jerarquía, le ganó 37-13. Por el tercer puesto tuvieron otra estupenda jornada en el Parque de los Príncipes y, de nuevo, le ganaron a Francia 34-10 para quedar en la memoria de todos como Los Pumas de Bronce.
La llegada del 2011 lo encontró al seleccionado nacional nuevamente en un grupo con dos europeos del Tier 1 (Inglaterra y Escocia) para definir el pasaje a semifinales. El debut fue caída 13-9 ante La Rosa en una noche errática de los pateadores de ambos equipos y con la bronca de que la victoria se escapó como el agua entre las manos. Ante Rumania no hubo mayores inconvenientes (43-8). Y un día llegó el decisivo partido ante Escocia, el que determinaba cuál de los dos seleccionados pasaría a la siguiente ronda. El primer recuerdo de ese duelo es siempre el mismo: la gran jugada de Lucas González Amorosino cuando parecía que Los Pumas se quedaban sin recursos para un agónico triunfo 13-12. La victoria ante Georgia 25-7, luego de irse a los vestuarios con un parcial de 5-7, lo dejó segundo en la tabla y tuvo que verle la cara al más poderoso: Nueva Zelanda. Los All Blacks ganaron 33-10 en Auckland y acabaron con el sueño argentino.
Durante la última Copa del Mundo en Inglaterra, Los Pumas volvieron a tener una actuación destacada. En el debut le hicieron un gran partido a Nueva Zelanda, que recién pudo cerrar el partido en el tramo de los últimos 20' (26-16). Luego, el seleccionado albiceleste superó a Georgia (54-9), a Tonga (45-16) y a Namibia (64-19), lo que les permitió avanzar en la competencia. En los cuartos de final, Irlanda... Los entonces dirigidos por Daniel Hourcade dieron una clase magistral de rugby en el Millenium Stadium de Cardiff y vencieron a los verdes por 43-20. Nuevamente en semifinales, la experiencia iba a inclinar la balanza y Australia iba a ganarlo 29-15. En un intento por revalidar lo hecho 8 años atrás, Los Pumas fueron a jugar por el tercer puesto ante Sudáfrica pero los Springboks se hicieron fuertes y se terminaron quedando con la de bronce tras un parejo 24-13. Los 14 puntos de Handré Pollard no torcieron el rumbo de Nicolás Sánchez, quien marcó un penal, una conversión y un drop, y de esa forma se consagró goleador del torneo con 97 puntos ante los 93 del sudafricano. Además, en la previa del Mundial de Japón, Argentina quedó a 8 unidades de ingresar en el selecto grupo de seleccionados que superó los 1000 puntos en Copas del Mundo.
TÍTULOS: -.
MEJOR POSICIÓN EN UN MUNDIAL: Tercer puesto en 2007.
FIGURAS: Nicolás Sánchez y Pablo Matera.
PARTICIPACIONES EN COPAS DEL MUNDO: 1987, 1991, 1995, 1999, 2003, 2007, 2011 y 2015.
PUNTOS EN MUNDIALES: 992.
TRIES EN MUNDIALES: 101.
