Sudáfrica aparece como el gran favorito para el Mundial de Rugby 2027, pero desde Europa señalan a un seleccionado como el único que tendría las herramientas para desafiar a los Springboks: Francia.
Según el analista Gavin Mortimer, Nueva Zelanda mostró durante la serie de cuatro partidos Rugby's Greatest Rivalry que todavía está por debajo de los Boks, mientras que Los Pumas, Wallabies, Inglaterra, Irlanda, Escocia y Gales tampoco contarían con las herramientas necesarias para destronar al bicampeón del mundo.
Francia, en cambio, aparece como una excepción. "Es, posiblemente, la única nación que puede rivalizar con Sudáfrica tanto en fineza como en fuerza bruta", sostiene el periodista. Además, buena parte del plantel que viajaría a Australia ya disputó el Mundial 2023, cuando los franceses quedaron eliminados justamente ante los Springboks en cuartos de final.
El principal problema de Francia durante los últimos años radica en el desgaste físico de sus figuras. Les Bleus sufrieron numerosas lesiones importantes, entre ellas las de Antoine Dupont, Romain Ntamack, Antony Jelonch y Cyril Baille. Sin embargo, un nuevo acuerdo entre la Federación Francesa de Rugby y la Liga Nacional busca modificar esa situación.
33 jugadores fueron incluidos en un sistema de protección para reducir la sobrecarga de partidos. Los clubes deberán otorgar descansos específicos y Fabien Galthié no podrá utilizar a un mismo jugador en más de nueve de los 12 tests previstos esta temporada.
El objetivo es que Francia llegue a Australia 2027 con sus principales figuras en las mejores condiciones posibles. Para Mortimer, esa gestión de las cargas puede ser determinante para que los franceses estén en condiciones de desafiar a los Springboks y consagrarse por primera vez en un Mundial.
