El espectacular duelo entre el N° 1 del ranking, Sudáfrica, visitando a Irlanda no sólo dejó momentos de buen rugby, también tuvo lapsos de indisciplinas y no estuvo excepto de polémicas. Todo el rugby, en Disney+ Plan Premium.
Uno de ellos aconteció en los minutos iniciales del duelo, que rápidamente tuvo a los Springboks como dueños de la noche con la tempranera conquista de Damian Willemse. Unos instantes después, el elenco africano tuvo que aguantar los embates de los anfitriones, que no quería dejar despegar a su rival en el marcador.
Así fue como el Trébol se desplegaba con soltura por todo el frente de ataque, abriendo el campo de lado a lado para encontrar con mucho espacio disponible al wing Tommy O'Brien, que no dudó y comenzó a correr en dirección a la meta. Pero no iba a ser tarea sencilla llegar al ingoal de los campeones del mundo, ya que debía superar a dos obstáculos: Pieter-Steph du Toit y Sacha Feinberg-Mngomezulu.
El tercera línea logró tacklearlo bien abajo con la intención de sacarlo del terreno, mientras que el apertura esperó arriba para contribuir en la tarea. El primero logró su cometido, pero el joven back no logró ubicarse de la mejor manera, por lo que chocó directamente con su hombro con el adversario y nunca pudo desplegar sus brazos para lograr finalizar el movimiento de tackle.
Esto produjo que gran parte de los jugadores irlandeses reaccionaran instantáneamente contra el jugador de Stormers. El árbitro inglés Matthew Carley intervino y consultó primero con uno de sus asistentes para luego comenzar la deliberación junto al TMO. Luego de analizar la maniobra, advirtió a ambos equipos por lo sucedido y decidió cobrar penal para Irlanda sin siquiera amonestar a Feinberg-Mngomezulu.
