Portia Woodman-Wickliffe es un nombre que rápidamente se lo asocia al rugby, en especial a las Black Ferns, seleccionado femenino de rugby neozelandés. Este fin de semana, con su actuación en el Seven de Hamilton sumó otro capítulo a su libro: conseguir la medalla de Oro en el Mundial de Rugby Femenino y en el Seven de Hamilton, ambos disputados en tierras kiwis.
La histórica capitana de las Black Ferns fue la encargada de alzar el trofeo de campeonas del mundo al superar en la final a Inglaterra por un ajustado 34-31. Previamente, en la fase de grupos derrotaron a Australia, Gales y Escocia, avanzando a playoffs como punteras e invictas de la zona A. En cuartos de final superaron a Gales, en semifinales a Francia y finalmente a las inglesas. En dicha edición de la mítica competencia mundialista, Woodman - Wickliffe se convirtió en la jugadora con más tries marcados en una Copa del Mundo, con 20 visitas a ingoales rivales; superando así a Sue Day (19) y Jen Crawford en la rama femenina y a Jonah Lomu y Brian Habana, mayores anotadores masculinos con 15 tries. Por su parte, Nueva Zelanda se convirtió en la primera nación anfitriona en coronarse campeona.
Al igual que el Mundial, la etapa de Hamilton también se llevó a cabo en suelo kiwi. En esta ocasión, iniciaron su acción venciendo a Papúa Nueva Guinea, Fiji y Gran Bretaña, también finalizando la fase grupal como punteras e invictas.
En cuartos de final le ganaron a Japón y en semifinales a Irlanda. La final, 33-14 a favor de las Ferns, contó con un try de Woodman - Wickliffe que, en total durante esta etapa, sumó cinco caps y 20 puntos anotados. En las estadísticas históricas de su participación en el Circuito Mundial acumula 174 partidos y 1045 puntos anotados, con 209 tries apoyados y tan solo una amonestación.
