Está el talento de Edson y hay cuatro competidores más: Alejandra Rodríguez y Gabriela Ramírez en diferentes pruebas de la rama femenil y José Luis Carrillo y Jorge Martín Orozco entre los varones
La carrera deportiva de Edson Ismael Ramírez ha sido veloz como un tiro. Apenas tiene 21 años y ya ha roto varias veces el récord nacional. Cuando tenía 18 años fue campeón centroamericano y medallista de plata por equipos en Olímpicos de la Juventud. Un año después, en 2019, fue subcampeón panamericano, en Lima. Esa última medalla mostró su gran temple juvenil, pues perdió la final apenas por ocho décimas contra el subcampeón mundial, el estadounidense Lucas Kozeniesky.
Volvió de Perú con una medalla colgada y con algo que lo alegraba todavía más: un boleto para los olímpicos. Acababa de cumplir un sueño que se planteó a los 12 años (cuando empezó en el tiro deportivo) y para el que empezó a tomar determinaciones claras desde su temprana juventud: cuando tenía 16 dejó su natal Ciudad Victoria y se mudó a Saltillo, Coahuila para cambiar de entrenador. Desde entonces estuvo lejos de su familia. Y ese es sólo uno de los sacrificios que ha llevado a cabo para cumplir su sueño: ganar medalla en un deporte que no ha tenido laureles olímpicos en los últimos 89 años. La última (y única) vez que un mexicano se subió al podio en tiro deportivo fue Gustavo Huet, en Los Ángeles de 1932.
Después, la sequía ha sido muy larga, aunque hace cinco años, en los Juegos Olímpicos de Río, México se quedó a centésimas de subirse al podio, con el cuarto lugar de la tapatía Alejandra Zavala. Ese ha sido el momento más cercano y es por eso que 2021 se marca como una nueva esperanza.
Está el talento de Edson y hay cuatro competidores más: Alejandra Rodríguez y Gabriela Ramírez en diferentes pruebas de la rama femenil y José Luis Carrillo y Jorge Martín Orozco entre los varones. Todos tienen la misma misión: afinar la puntería para devolver a México al podio olímpico.
