BELO HORIZONTE -- El portero Julio César, que paró dos penales a Chile llevando a Brasil a los cuartos de final, trazó un paralelismo con la eliminación de su selección en el Mundial de Sudáfrica 2010, en la que él fue uno de los responsables.
"Hace cuatro años di una entrevista muy triste, muy enfadado, emocionado. Ahora la repito, emocionado pero con felicidad. Me
siento realizado en mi carrera, pero me falta ganar un Mundial", dijo Julio César, enjugando las lágrimas al final del partido de octavos de final.
El portero del Toronto FC dijo que su historia con la selección "no acabó" y recordó las dificultades que ha atravesado desde la eliminación de Sudáfrica 2010 hasta hoy.
Estoy muy feliz, no solo por mí sino por todos los
brasileños. Creo que necesitábamos una victoria así porque
recorrimos un camino muy duro. De Sudáfrica 2010 me fui muy mal,
por eso me emocioné con el apoyo de mis compañeros. Hoy disfruto de
esto", señaló Julio César,
"Sólo Dios sabe y mi familia lo que pasé y lo que paso hasta hoy. Sé que mi historia en selección no acabó. Faltan cuatro peldaños, espero dar otra entrevista con todo Brasil en fiesta", comentó.
En Sudáfrica 2010, Julio César fue señalado como uno de los culpables de la eliminación de Brasil, por su error en la salida que propició el gol decisivo de Holanda (2-1).
Sobre el partido contra Chile, Julio César dijo que Brasil "jugó bien" en el primer partido, aunque a partir del gol del empate, La Roja "comenzó a dificultar" su juego.
"Creo que es complicado psicológicamente, emocionalmente, representar a nuestro país en casa. Es una presión muy fuerte", dijo el arquero.
"Tengo todo esto guardado desde hace cuatro año. Las lágrimas
antes de la definición fueron por eso. Tenía que estar tranquilo y
centrado porque se definía nuestra suerte en el Mundial. Y hoy
gracias a Dios salió todo bien", concluyó.
Julio César, por último, dijo que "para que los sueños se
hagan realidad hay que ir por ellos" y pidió "perdón" por hablar
tanto.
